Datos y derechos: un puente hacia la justicia reproductiva

Redacción Animal Político · 27 de mayo de 2024

Datos y derechos: un puente hacia la justicia reproductiva

Cuando terminé la universidad, tenía pocas cosas claras. Una de ellas era mi deseo de trabajar y aportar, dentro de mis posibilidades, en temas de derechos humanos. Sin embargo, no sabía cómo, cuándo ni dónde hacerlo. Quizás por ello, y por las presiones de vivir en la Ciudad de México como foráneo, comencé a trabajar en el análisis de datos. En aquel entonces poco sabía que esta sería la ruta directa para trabajar en lo que deseaba.

Resulta difícil imaginar un vínculo claro entre los datos y el activismo; entre la frialdad de los números y la empatía necesaria para abordar temas tan complejos. Sin embargo, este vínculo existe y es profundo. De hecho, el uso del análisis de datos como herramienta para la defensa y lucha por los derechos humanos ha tomado un rol significativo en los últimos años.

Cada vez es más común encontrar en redes sociales, páginas de gobierno o micrositios, mapas o gráficos interactivos que permiten aprender sobre temas complejos con apenas un par de clics. Aquí radica la principal virtud del análisis de datos: vincula panoramas amplios con situaciones específicas en contextos diversos, permitiendo dilucidar cómo se relaciona lo particular con lo general. Este creciente interés por el análisis de datos dentro de las organizaciones de la sociedad civil (OSC) no solo se debe a la forma única en que nos permite entender los temas con los que trabajamos, sino también a las ventajas concretas que ofrece. Por ejemplo, contar con información estadística procesada y legible permite identificar patrones de abuso o violaciones a derechos humanos con una claridad y precisión imposibles sin ella. Esta información también fortalece la incidencia política de las OSC al sustentar empíricamente programas de intervención precisos.

En el caso particular de los derechos reproductivos, la experiencia de trabajar en la investigación titulada “¿Qué dicen los datos públicos? Radiografía de la violencia obstétrica y la muerte materna” me ha permitido reforzar la convicción de que los datos proporcionan una imagen clara de las tendencias, los desafíos y las disparidades que enfrentan las mujeres y personas con capacidad de gestar en el acceso a la atención obstétrica. En esta investigación, Katia Guzmán y yo, como investigadores de GIRE, nos acercamos a la violencia obstétrica y la muerte materna desde dos perspectivas. En ambas utilizamos como base las principales fuentes de información pública disponibles sobre estos temas en México: la Encuesta sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021) y las cifras de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La primera perspectiva consistió en preguntarle a los datos qué nos podían decir sobre ambos fenómenos: cuál es su situación actual, con qué otros fenómenos sociales interactúa y qué magnitud y extensión tiene en México. Este acercamiento estadístico nos permitió indagar, por ejemplo, en la relación entre ambos fenómenos con distintas violencias estructurales que viven las mujeres y personas con capacidad de gestar, como su nivel de ingresos, pertenencia a comunidades indígenas o discapacidad. A partir de este acercamiento encontramos datos alarmantes. Por ejemplo, que una de cada tres mujeres que han parido en los últimos cinco años fue víctima de algún tipo de violencia obstétrica, y que las mujeres con discapacidad tienden a sufrirla con mayor frecuencia que las mujeres sin ningún tipo de discapacidad o limitación.

El segundo acercamiento a los datos consistió en observar no solo lo que las fuentes de información nos decían, sino en dar dos pasos hacia atrás y preguntarnos de dónde vienen, cómo son recolectados y cuáles podrían ser sus límites. En este ejercicio identificamos, por ejemplo, que no existe información suficiente para conocer cómo viven las distintas manifestaciones de violencia obstétrica los hombres trans, las personas no binaries, agénero o transmasculinas. También encontramos que no existe suficiente información para conocer quiénes son las personas que acompañan a quienes reciben atención obstétrica, por lo cual no podemos saber en quiénes podría recaer una carga desproporcionada de cuidados.

La lucha por los derechos reproductivos, como en toda problemática social, está compuesta por distintas tareas. Las fundamentales siempre deben ser aquellas que tengan un contacto directo con las personas. Si bien el análisis de datos no pertenece a dicho universo, sí es una herramienta de apoyo para impulsar y sustentar cambios, además de ofrecer coordenadas de acción para el trabajo en campo. Nos puede ayudar a tener una perspectiva muy amplia o muy concreta sobre un tema, así como a identificar cómo lo estamos percibiendo y qué puntos ciegos pueden existir en las instituciones públicas para atenderlos. Te invito a leer ¿Qué dicen los datos públicos? Radiografía de la violencia obstétrica y la muerte materna para conocer un ejemplo de ello.

* Irékani Alarcón Acosta es Investigador jurídico en @GIRE_mx.