De tipos y contra estereotipos de cuidados: promoviendo la diversidad

Redacción Animal Político · 6 de mayo de 2024

Desde GIRE acompañamos a Berenice en su búsqueda de justicia por violaciones a sus derechos humanos en el contexto del ejercicio de la maternidad. A partir de lo que vivió y de la batalla emprendida para hacer valer sus derechos y los de su hija, comparte algunas reflexiones en torno a los cuidados.

La percepción y análisis del cuidado ha sido ampliamente rebasada, desde incorporar algunos grupos específicos de la población como las infancias, las personas adultas mayores, las personas con discapacidad, hasta evidenciar que los cuidados son indispensables para la sostenibilidad de la vida de todas las personas, su presencia a lo largo del ciclo vital y colocando espacialmente el tema tanto en el espacio público como privado, individual, familiar, comunitario y social, toda vez que los cuidados hacen “referencia a un amplio conjunto de aspectos que abarcan: los cuidados en salud, el cuidado de los hogares, el cuidado a las personas dependientes y a las personas que cuidan, o el propio autocuidado… (conjunto)… clave para la reproducción de la sociedad”.

Podría quizás acotar a tres temas que me interesan en lo personal: el autocuidado, el cuidado de otras personas y mencionar el cuidado de la otredad (el medio ambiente). En mi particular caso me acerqué a los dos primeros temas desde una experiencia vinculada a la lucha por mis derechos humanos y los de mi hija, mientras que el cuidado de la otredad era algo ya presente en mí.

Del autocuidado hay mucho por hablar, no solo de la salud en general sino de lo emocional, cognitivo, social y espiritual, lo individual pero también colectivo; el lema “entre nosotras nos cuidamos” alude justamente a ello y es, por cierto, desde donde en lo particular he avanzado con apoyo de GIRE en el reconocimiento de mis derechos.

Del cuidado del otro es la temática de la que he oído una y otra vez hablar. De la maternidad, de la mujer, de la niñez, de la mujer cargando en brazos a un niño o niña sin mayor diversificación, referentes que rondan constantemente en el imaginario colectivo y publicitario, pero que nos restringen, desde mi experiencia personal, porque estandarizan la mirada, los supuestos. Es justo ahí donde digo que hay mucho más por hablar.

Cómo le hacemos para incidir en la corresponsabilidad de los cuidados, sé que no hay soluciones únicas pero justo por ello requerimos otros referentes simbólicos para aludir a qué son los cuidados, libres de estereotipos, evitando la normalización del cuerpo, sin criminalizar ni minimizar la importancia del autocuidado; comunicando desde la diversidad, infancias que no siempre están en salud, mujeres que no pueden caminar, personas que cuidan a sus padres u otras personas, la población LGBTQ+ y una diferente dinámica familiar, las personas que cuidan el medio ambiente, en fin, una diversidad de contextos sociales y económicos que es importante evidenciar.

De igual manera, habría que reforzar referentes que incorporen las presencias y con mayor fuerza algunas ausencias que se requieren transformar, por ejemplo, ¿sabían que de acuerdo con datos de INEGI respecto al cuidado de la niñez existe una menor participación de la pareja en entidades como Hidalgo, Veracruz, Michoacán, Guanajuato y Oaxaca?

Pero esta diversidad de grupos, de edades, de visibilizar ausencias no es suficiente. ¿Entonces qué imagen sobre cuidados de las otras personas quisiera comunicar? Aún no lo sé, porque ¿han pensado que si la imagen muestra a una persona en una situación vulnerable, por ejemplo en contexto rural, podría ser aceptado o priorizado, pero en el momento en que la imagen de la persona cambie a un contexto urbano podría ser rechazado o demeritado? De cualquier forma, todas las personas tienen derecho a autocuidarse, cuidar y ser cuidadas, no solo desde la prioridad.

Así que ojalá puedan existir muchas más imágenes, referentes, gráficas, mapas, textos, de los cuidados, de los contextos de las personas que tienen derecho a autocuidarse, cuidar y ser cuidadas, para aludir desde la diversidad.

Si bien aún se encuentra lejos de ser resuelta en términos políticos y socioculturales, siguiendo el tema del cuidado del otro, las posibilidades para mirar el cuidado en al ámbito laboral, la corresponsabilidad en los cuidados por parte de diversos actores sociales, gubernamentales y privados,  puede llevar a estos actores por principio al encuentro con la Ley Federal del Trabajo y La Ley del Seguro Social, esperemos sin sentencias de tipo moral como la que se mantuvo hasta 2016, donde el cuidado de hijas e hijos, según la norma, recaía en las mujeres y se reforzaban estereotipos y roles de género hasta el amparo 59/2016, pero que además restringe este cuidado solo durante la jornada de trabajo, que considero importante mencionar porque podría mantenerse en situaciones de enfermedad de la madre o padre.

Por último, pero también fundamental, es indispensable al menos mencionar el cuidado de la otredad, el medio ambiente, el que para las sociedades presentes y futuras debemos preservar.

@GIRE_mx