El cuervo de la llave del conocimiento y la pirata de papel

Redacción Animal Político · 5 de junio de 2024

Hace unos meses, en distintas redes sociales del Proyecto internacional Sci-Hub, se planteó una pregunta muy peculiar sobre un mural ubicado en la Facultad de Ciencias de la UNAM en la Ciudad de México. La pregunta se refería a uno de los proyectos más controvertidos de la Ciencia actual: ¿sabías que este mural existe en la Facultad de Ciencias?

A primera vista, el mural parece no representar dilema ni controversia. En la imagen se aprecia un cuervo parado sobre algunos libros y en su pico sostiene una llave. A pesar de esa aparente inocencia, el mural representa un controversial reto a los valores morales que están inmersos en los procesos de generación y comunicación de la ciencia. Para algunos, el mural representa la piratería de la ciencia, y para otros, el acceso libre, gratuito y sin restricciones al conocimiento.

Mural en la Facultad de Ciencias de la UNAM, en el cual se aprecia un cuervo parado sobre algunos libros y en su pico sostiene una llave.
Foto: María Vergara de Jesús Alba y Ricardo Noguera Solano.

Ante este dilema, es importante preguntarse a quién pertenece el conocimiento, ¿qué es Sci-Hub y por qué es importante?

Sci-Hub fue creado el 5 de septiembre de 2011 por Alexandra Elbakyan, una mujer de origen rusokazaja quien, en 2016, a sus 23 años y siendo estudiante de desarrollo web y neurociencia, fue incluida por la revista Nature como una de las 10 personas más importantes de la ciencia por haber creado Sci-Hub, plataforma que permite el acceso rápido a artículos de revistas científicas. En este punto, es importante señalar que mucho de ese conocimiento científico sólo estaba disponible para quien podía pagar los altos costos que implicaba descargar dichos textos.
Sci-Hub revolucionó el acceso a la ciencia al conseguir que todo el conocimiento se volviera gratuito.

Actualmente, millones de personas en el mundo (tanto de países pobres como ricos) utilizan esta plataforma. Entre los países que más descargan estos artículos se encuentran China, Estados Unidos, Brasil e India; países europeos como Alemania, Francia, Irlanda y Reino Unido están dentro de los 20 países con mayor número de descargas; México ocupa el lugar 17.

En 1990 el precio de las revistas académicas aumentó en tal magnitud que ni las bibliotecas universitarias podían suscribirse a ellas; de ahí que bibliotecarios e investigadores abogaran por que el acceso al conocimiento fuera barato o gratuito.

Para tener acceso a los artículos científicos de revistas especializadas, los investigadores en las redes sociales usaban el hashtag #IcanhazPDF a través de Twitter (hoy X). Además, tuiteaban el DOI y sus correos electrónicos para finalmente borrar el tuit y evitar las sanciones por vulnerar los derechos de autor. Fue hasta que Alexandra Elbakyan, frustrada por las barreras que enfrentan los investigadores jóvenes, se convirtió en la Robin hood/Aldar Kose de la Ciencia e impulsó todo un movimiento de acceso abierto, conocido por tener como logotipo el cuervo con la llave en el pico parado sobre unos libros, el cual está representado en el mural mencionado al principio.

Regresando a la pregunta ¿a quién pertenece el conocimiento?, ¿quién tiene derecho a privatizarlo o a asignarle un precio? La propia Elbakyan (bautizada por Nature como “pirata de papel”) ha expuesto que la privatización del conocimiento fue posible gracias a la interpretación errónea de la noción de propiedad intelectual, la cual encierra contradicciones, ya que busca proteger aquellos productos del intelecto humano como el conocimiento materializado en trabajos de investigación. Sin embargo, actualmente, se ha entendido esa protección como resultado de restringir su lectura o limitar el acceso por los altos costos, dejando en manos de las revistas y grandes corporaciones editoriales los productos de la investigación académica que los han convertido en un negocio millonario donde los menos beneficiados son los investigadores, cuando son ellos quienes más contribuyen a la construcción del conocimiento, y lo absurdo es que para poder tener acceso a las revistas científicas de impacto, tienen que ser parte de una paradoja compleja “pagar por publicar y pagar por leer los artículos de esas revistas”, y vivir bajo la presión continua de seguir publicando.

El sistema actual de producción de conocimiento científico —señala Elbakyan— es un ejemplo clásico del sistema capitalista fallido donde los investigadores son explotados y no reciben mucho dinero por el producto de su trabajo (el cual consiste en la generación del conocimiento). Además, este sistema genera un esquema que poco contribuye a romper las barreras que fortalecen la injusticia y las desigualdades porque se impide o se limita el acceso al conocimiento a las comunidades académicas con escasos recursos económicos, incluso en áreas como la medicina y la asistencia sanitaria. Por ello, afirma Elbakyan “[…]siente la responsabilidad moral de mantener su sitio web a flote por los usuarios que lo necesitan para continuar con su trabajo”. Su postura es muy clara frente a este dilema y su respuesta también: “¿Hay algo malo o vergonzoso en administrar un sitio web de acceso a la investigación como Sci-Hub? Creo que no, por lo tanto, puedo ser abierta sobre mis actividades”.

El mural mencionado al principio de esta nota simboliza esa postura moral, abierta y sin recatos de la actividad de Elbakyan y del sitio Sci-Hub. El cuervo, que generalmente simboliza la maldad y la oscuridad, nos ofrece la llave para acceder al conocimiento de revistas y libros científicos de manera gratuita. Dejemos que el lector reflexione y elabore sus propios juicios sobre si esta manera de adentrarse en el universo del conocimiento científico es una acción moral o inmoral.

* María de Jesús Vergara Alba estudió Biología en la Facultad de Ciencias (FC) de la UNAM; es militante de Ciencia para el Pueblo, Capítulo México y agricultora urbana. Ricardo Noguera Solano es profesor de tiempo completo de la FC de la UNAM, miembro del Programa Universitario de Bioética donde coordina el seminario de investigación Raíces evolutivas de la capacidad moral, y secretario técnico del Seminario Universitario de Evolución, ambos cargos en la misma universidad.

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