Redacción Animal Político · 2 de mayo de 2023
La cuenta pública es, quizá, el instrumento más importante para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas debido a que en ella se detalla el uso de los recursos públicos durante un ejercicio fiscal. Cada año la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es la dependencia encargada de elaborar y presentar la cuenta pública ante la Cámara de Diputados. La correspondiente al 2022 fue entregada el viernes pasado en San Lázaro.
La cuenta pública, en síntesis, muestra realmente cuánto del dinero presupuestado fue ejercido realmente. En el caso de los recursos para la salud, clasificados a través del ramo 12 del Presupuesto de Egresos de la Federación, se incluyen los gastos destinados para áreas como la prevención y control de enfermedades, la atención médica, la investigación en salud y la formación de recursos humanos en este campo. Por lo que la forma en que se distribuye y utiliza dicho presupuesto incide directamente en la calidad y accesibilidad a los servicios de salud para la población sin seguridad social.
Al observar los resultados de la cuenta pública 2022 en el ámbito de la salud (ramo 12), de entrada, podemos ver que sólo se ejercieron 182 mil 681 millones de pesos (mdp), 5 mil 250 mdp menos de lo que se le asignó en el presupuesto aprobado por los diputados. Este subejercicio se debe, principalmente, a los recortes realizados en programas vitales como: 1) “atención a la salud” en donde se presupuestaron 24 mil 382 mpd, pero solo se ejercieron 22 mil 446 mdp (1, 936 mdp menos), 2) “fortalecimiento de los servicios estatales de salud” en donde se asignaron 1,711 mdp pero no se utilizó ni un solo peso, 3) “actividades de apoyo administrativo” con 1,164 mdp de diferencia entre lo ejercido y lo presupuestado, y 4) “formación y capacitación de recursos humanos para la salud” en donde se dejaron de emplear 290 mdp.
Así la diferencia entre lo que se planeó y lo que se utilizó en programas cruciales para la salud de los y las mexicanas. Esto, en un contexto donde México enfrenta importantes desafíos en el ámbito de la salud, como una alta tasa de factores de riesgo como la diabetes y la obesidad, una infraestructura de salud desigualmente distribuida en el territorio nacional, recursos humanos insuficientes y una transición epidemiológica que requiere del fortalecimiento de capacidades en el sistema de salud.
Cabe recordar que la entrega de la cuenta pública es apenas el primer paso dentro del proceso de análisis de la fiscalización del usos de los recursos públicos, resta el análisis de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría de la Federación (ASF) -que es una comisión de la Cámara de Diputados- y el informe que la propia ASF realice para determinar las posibles anomalías e irregularidades detectadas dentro de la cuenta pública de 2022. Habrá que estar atentos a dicho proceso, sobre todo en aquellos destinados a atender el bien más preciado que tenemos como seres humanos: la salud.