Redacción Animal Político · 20 de abril de 2023
A pesar de estar fuera de sus atribuciones, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) publicó el 26 de marzo de este año el Mapa de hallazgos de fosas clandestinas. Esta plataforma presenta el registro interno que ha construido la CNB sobre los hallazgos de fosas clandestinas a nivel nacional a partir de solicitudes de información realizadas a la Fiscalía General de la República (FGR) y las fiscalías generales de los estados. No obstante, un análisis detallado muestra debilidades en la información provista por las fiscalías.
A lo largo de este sexenio, el presidente Andrés Manuel López Obrador no ha hablado mucho sobre la desaparición de personas más allá de decir que “ningún gobierno se [ha] ocupado de los desaparecidos como ahora”. Una de sus declaraciones más polémicas fue el 18 de mayo de 2022, después de alcanzar la cifra de 100,000 personas desaparecidas registradas en el país, cuando señaló que antes no se hacían búsquedas, por lo que si ahora se registran más casos, es porque ahora se busca más.
Sin embargo, falta mucho para garantizar la búsqueda efectiva de personas en México. La misma Comisionada de Búsqueda a nivel nacional, Karla Quintana, ha reiterado que las fiscalías -tanto la federal como las estatales- se niegan a colaborar con el organismo responsable de la localización de personas desaparecidas, al no hacerle entrega completa de la información sobre los casos que llevan. Incluso en 2021 mencionó que la FGR “no quiere sentarse en las reuniones” del Sistema Nacional de Búsqueda (SNB).
La metodología para la construcción de esta plataforma es algo similar a la Plataforma Ciudadana de Fosas publicada por Data Cívica, el PDH Ibero, la CMDPDH y Artículo 19, en la cual se sistematiza y publica información sobre respuestas a solicitudes de información relacionadas con hallazgos de fosas clandestinas de las fiscalías a nivel local. Dado este antecedente y aprovechando la equivalencia en la metodología utilizada para construir ambas plataformas (una desde gobierno y otra desde sociedad civil), nos dimos a la tarea de evaluar qué tan consistente, o bien, qué tan similar es la información sobre hallazgos de fosas entregada por las fiscalías estatales vía solicitudes de información.
Si bien la publicación de este mapa por parte de la CNB es un esfuerzo que no suple sus responsabilidades de generar los registros correspondientes para la búsqueda, creemos que sí es una buena medida de gestión de información de las fiscalías así como del Sistema en su totalidad y, por lo tanto, de la efectividad de la interoperabilidad para la búsqueda “conjunta, coordinada y simultánea” a la que hace mención la ley.
A partir de 2017, con la entrada en vigor de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsquedas de Personas, se han creado instituciones y sistemas para la búsqueda de personas desaparecidas como el Sistema Nacional de Búsqueda, la Comisión Nacional y las 32 Comisiones Estatales de Búsqueda, así como el Mecanismo Extraordinario de Identificación Forense. Si bien estas instituciones fueron pensadas como parte de una serie de acciones legislativas para atender la crisis de desaparición en el país, aún requieren fortalecimiento en recursos económicos, operativos y estructurales para cumplir con sus funciones de manera adecuada.
Hemos identificado tres pendientes en materia de información pública estipulados en el Artículo 48 de la Ley que llevan años de retraso y que son esenciales para generar registros en materia de desaparición de personas que guíen las búsquedas:
Cabe recalcar que la CNB menciona que la publicación del mapa es un esfuerzo de transparencia por la falta de atención al segundo pendiente. Adicionalmente, no hay mecanismos institucionales que den cuenta sobre la falta de interoperabilidad mencionada en el tercer punto. No obstante, sabemos por conferencias de prensa mencionadas previamente, que las fiscalías estatales no cumplen con su obligación legal de poner a disposición de la CNB y de las Comisiones locales de búsqueda toda la información con la que cuentan.
Lo que queremos saber es qué tan consistente fue el reporte por parte de las fiscalías a distintos solicitantes de información: CNB y organizaciones de la sociedad civil. La inconsistencia del reporte la mediremos como la diferencia entre el número de fosas reportado a la CNB menos el número de fosas que nos reportaron a nosotras en su entidad. Si bien la información de ambas plataformas no tendría que ser idéntica (puesto que la de la CNB también integra datos de la FGR), las diferencias entre ambas fuentes deberían ser marginales. En todo caso, esperaríamos que, gracias a la coordinación asumida entre las instituciones que participan del SNB, el número reportado a la CNB fuera mayor al nuestro.

La gráfica previa compara el total de fosas reportadas por cada fiscalía a la CNB y a las organizaciones mencionadas vía solicitudes de información. Del lado derecho se muestra la consistencia en el número de fosas respondido a cada solicitante. Entre más cercano al cero y más blanco el semáforo, más consistente fue la respuesta.
Las fiscalías con las respuestas más consistentes son: Querétaro, Durango, Ciudad de México, Chiapas, Campeche, Yucatán y Puebla. Por otra parte, las fiscalías que responden de forma más inconsistente son Guerrero, Sonora, Sinaloa, Veracruz, Jalisco y Guanajuato.
La dimensión de la inconsistencia en las respuestas por falta de algunas fiscalías estatales es preocupante. Las respuestas de Guerrero y Sonora, por ejemplo, difieren en más de 400 fosas reportadas. Entonces, nos queda la duda, ¿por qué las respuestas de las fiscalías varían tanto de acuerdo a quien solicita la información?
Aunque cualquier grado de inconsistencia representa un obstáculo para entender el fenómeno de la desaparición en México, no es igual de grave el subregistro que puede existir en las solicitudes presentadas por nosotras al que se reporta en la información proporcionada a la CNB, la obligada a localizar a personas desaparecidas. Esperaríamos que las fiscalías estatales le entreguen a la CNB por lo menos tanta información como a la ciudadanía por la comunicación, cooperación e interoperabilidad que debería existir entre las instituciones que conforman al SNB.

La gráfica anterior no solo muestra el grado de consistencia en la información sino que distingue entre aquellas fiscalías que reportan más fosas a la CNB que a nosotras y aquellas que reportan más fosas en nuestras solicitudes que a la CNB. Las primeras se encuentran marcadas en verde y en la parte superior del semáforo, mientras que las segundas están en la parte inferior marcadas en rojo. A pesar de que Guerrero, Sinaloa, Veracruz, Jalisco y Guanajuato son las fiscalías con mayores inconsistencias, los casos de Sonora, Baja California y Nuevo León son tal vez más graves, pues no reportan una cantidad considerable de información a la CNB que sabemos que tienen, ya que sí nos la reportaron a nosotras.
Por otro lado, comparamos la consistencia en la información entre solicitantes para distintos periodos: el primero va de 2006 a 2018 (sexenios anteriores) y el segundo de 2019 a la fecha (este sexenio). En la siguiente gráfica observamos el cambio en la similitud entre el total de fosas reportadas a la CNB y el total de fosas reportadas a organizaciones. Si la consistencia en la respuesta por parte de la fiscalía depende de sus intereses al reportar su desempeño o de intereses políticos particulares, esperaríamos que para años previos a este sexenio, la información reportada sería más consistente.

Lo anterior se cumple para la fiscalía de Morelos, Michoacán, Baja California, Guanajuato, Veracruz y Sonora. Éstas últimas han sido más consistentes con la respuesta de fosas halladas entre 2006 y 2018 que con las halladas de 2019 a 2023. Otras entidades, como San Luis Potosí, Nuevo León, Sinaloa y Guerrero reportan con mayor consistencia las fosas halladas en los últimos cinco años.
En general, al aumentar la varianza en la consistencia para fosas registradas en los últimos cinco años parece que sí hay un incentivo a responder un número particular de fosas halladas recientemente a distintos solicitantes, más que de fosas halladas por otros gobiernos.
Existen inconsistencias marcadas entre la información presentada ante la CNB y organismos ciudadanos por parte de las fiscalías estatales a través de solicitudes de acceso a la información pública. A pesar de que estados como Guerrero, Sinaloa, Veracruz, Jalisco y Guanajuato tienen inconsistencias considerables, preocupa particularmente el caso de fiscalías como la de Sonora, Baja California y Nuevo León, las cuales reportan menos fosas a la CNB en comparación a lo reportado a organismos ciudadanos. Lo anterior no solamente habla de la baja calidad de la información proporcionada, lo que refleja una capacidad de gestión de información sumamente preocupante, sino también de los problemas de comunicación y coordinación que existen entre las instituciones del SNB, donde destaca un obstáculo al acceso de información para la CNB por parte de las fiscalías locales. Estos problemas preocupan porque no solo ponen en evidencia el incumplimiento de sus obligaciones, sino que también representan obstáculos importantes para la búsqueda de las más de cien mil personas desaparecidas.
* Data Cívica: Alicia Franco (@aliciavfrancob6) y Monserrat Pérez (@mmpzv). Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana: Andrea Horcasitas (@andasitas) y Fernanda Lobo (@FerLD17).