Cuando lo #ForeverAlone está a punto de quedar en el pasado

blogeditor · 8 de julio de 2011

Cuando lo #ForeverAlone está a punto de quedar en el pasado

Cuando ella la vio supo de inmediato que ya no era la misma. Su amiga traía una expresión en el rostro que gritaba cambio: los ojos felices, vivos, hasta brillantes; una sonrisa especial, de esas que revelan cuando uno acaba de tener un sexo maravilloso y te cagas de risa porque tu interlocutor ni se lo imagina. ¿Qué pedo?

Ésta es la continuación de la historia de la mujer  de Kauai que “llegó a la ciudad de México y, en efecto, se enamoró. Llegó a la ciudad de México y le quebraron el corazón y el espíritu.”

Siéntate que te vas a cagar, le dijo. Esa cara de felicidad tiene nombre y apellido. Esa cara de felicidad la tiene porque #Aquel regresó a su vida, le confesó que la sigue amando, que fue un idiota por volver con la exnovia, que la quiere de regreso en su mundo, que quiere vivir en Guadalajara y anhela que ella siga sus pasos. I´ve been thinking about you baby, almost makes me crazy, come and live with me. Esa cara de felicidad es porque aceptó.

Por un momento, el silencio. Ninguna supo qué decir y ella sólo atinó a mascullar un OMFG.

Hace un mes su amiga decidió realizar una especie de retiro espiritual en Los Ángeles. El objetivo era reunirse con la familia que nunca pudo conocer del todo -sus abuelos, tíos y primos- y comenzar una terapia para dejar ir (¡por fin!) el recuerdo de su #Aquel, ese joven mexicano que decía amarla con locura y que un muy mal día decidió que el amor se le había acabado porque extrañaba a la exnovia. #plop

Regresó de Los Ángeles al DF y lo que encontró fue un mail suplicante de #Aquel revelándole que seguía enamorado y que sabía lo idiota que había sido por dejarla ir. Child, nothing´s right if you ain´t here, I´d give all that I have just to keep you near, I wrote you a letter and tried to make it clear, but you just don´t believe that I´m sincere. I´ve been thinking about you baby, woo-hoo. Esa semana fue un completo caos.

Cuando su amiga le contó sobre el mail y la súplica de #Aquel, ella, en tono supermamón, le aseguró que si estaba dispuesta a lidiar con un escuincle indeciso (él tiene 26, ella 32) entonces considerara la propuesta, pero que si no mejor lo mandara a chingar a su madre y siguiera con su “rehab”.

La güera no hizo caso. La güera dio el sí y se va a Guadalajara en unos meses. Fue contundente: This is what I want. He is what I want, there´s no point to fight against what I want. Y tiene razón. I´ve been thinking about you baby…living with me.

Sin embargo, ella no puede evitar pensar ciertas cosas, aunque sabe perfectamente que esto no es su pedo. Es decir, ¿cómo regresar con un cabrón que, primero, se atrevió a decir que se confundió, que no te amó nunca y que, además, extraña como loco a su exnovia?, ¿cómo regresar con un hombre que despreció tus explicaciones, tu sentir, que no te dio una segunda oportunidad?

Güera, cógetelo dos, tres veces, las que quieras, pero no regreses jamás con él porque es del tipo de hombres que un día salen corriendo y lo único que les ves es el polvo y escuchas su eco. O…quién sabe.

¿Sirvió de algo haber llorado tanto por ese #Aquel si después de unas bonitas palabras estarás otra vez a su lado? This is what I want. He is what I want, there´s no point to fight against what I want. Contra esa respuesta, nada.

Don’t fight it, feel it, diría la Güera y también los Primal Scream.