blogeditor · 8 de octubre de 2013
Desde hace ya mucho tiempo, la corrupción es un tema común en nuestras pláticas. Y cómo no iba a serlo si según cifras dadas por el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), Salomón Presburger, en 2011 se pagaban anualmente más de 27,000 millones de pesos en actos de corrupción en nuestro país, lo equivalente a entre siete y nueve puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).
En el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2011, realizado por Transparencia Internacional (TI), México se ubicó en el lugar 100 a nivel mundial. Para esta medición se toman en cuenta 183 países que son calificados en una escala de 0 a 10, donde los números más bajos reflejan a los países con mayores niveles de corrupción. Durante 2008, México recibió un 3 de calificación.
Dado que la corrupción puede existir en distintos niveles de la autoridad, en Defoe quisimos preguntarles a los mexicanos ¿en qué instituciones cree que exista corrupción y en qué nivel?
De estos resultados, la policía municipal sale muy mal parada, dado que 46% de nuestra población encuestada considera que en ella hay mucha corrupción y 39% que hay algo de corrupción.
Los jóvenes (de 18 a 25) de nuestra muestra encuestada, los que cuentan con ingresos familiares bajos ($3,001 a $6,000) tienden a creer que en la policía estatal hay mucha o algo de corrupción.
[contextly_sidebar id=”3ca35965066943a4043d80e51a19d651″]En cuanto al ministerio público, también los jóvenes (18 a 25 años) y quienes cuentan con ingresos familiares medios bajos ($3,001 a $6,000) tienden a creer que en la institución hay poca o nada de corrupción. Este mismo grupo de personas con ingresos bajos también tienden a creer que en la policía federal hay mucha o algo de corrupción. En contraparte, las personas con ingresos familiares medios ($6,001 a $12,000), tienden a creer que en la policía federal hay poca o nada de corrupción.
Las personas con nivel estudios medios (preparatoria, bachillerato o carreras técnicas) y los que cuentan con ingresos familiares medios bajos ($3,001 a $6,000) tienden a pensar que en el mundo de los jueces y magistrados hay mucho o algo de corrupción. Por el contrario, las personas con nivel de estudios bajo (primaria) y quienes tienen ingresos familiares bajos ($1,501 a $3,000) tienden a pensar que en este mismo nicho, hay poco o nada de corrupción.
De acuerdo con cifras de Transparencia Internacional, el Índice de la Percepción de Corrupción (IPC) 2013 indica que en uno de cada tres casos, los ciudadanos reconocen haber cometido actos de soborno.
Así pues, todos no quejamos pero, ¿qué estamos haciendo al respecto?
Esperamos sus comentarios en @defoemx y en Defoe, expertson social reporting.