Crónica sobre Avances y Absurdos en Naciones Unidas

blogeditor · 4 de mayo de 2012

Crónica sobre Avances y Absurdos en Naciones Unidas

Por Regina Tamés, Directora de GIRE

En 1994 se llevó a cabo en El Cairo, la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo. Esta conferencia se convirtió en un referente obligado ya que se reconocieron los  derechos reproductivos como derechos humanos, y  fue la primera vez que se logró un consenso a nivel internacional sobre temas como la planificación familiar y el acceso a servicios de aborto legal y seguro, entre otros. A su vez, se fijaron metas a través de un programa de acción para que los Estados tomaran acciones que debieran cumplir a más tardar en 2015.

Para dar seguimiento a la implementación de los compromisos asumidos en 1994, cada año se lleva a cabo una reunión para revisar avances, retos y desafíos. La semana pasada, del 23 al 27 de abril, se realizó la 45 sesión. Los distintos países que forman parte de Naciones Unidas, representados por sus delegaciones se dieron cita en Nueva York para negociar una resolución que ayude a dar cumplimiento a estos compromisos. El tema de este año fueron adolescentes y jóvenes, un tema que no dejó de causar controversias.

Formé parte de la delegación oficial de México, junto con  una colega feminista, dos mujeres de grupos conservadores, dos personas del Instituto Nacional de la Juventud (cuya postura  no ha sido muy progresista), una persona de la Subsecretaría de Población y Asuntos Religiosos de SEGOB, dos personas de la misión de México antes Naciones Unidas y el titular del Consejo Nacional de Población, quien fungió como jefe de la delegación. Así como se lee: una delegación demasiado compleja, pero reflejo finalmente de la pluralidad mexicana. Y no se confundan, la complejidad no radica solamente en el tamaño (no cabíamos en el salón de negociaciones y tuvimos que tomar turnos para entrar), ni en las posturas divergentes, sino en la falta de claridad de cuál sería la postura de México.

Asumí que la postura de la delegación, sería como siempre México lo ha manifestado en apego a los estándares internacionales de derechos humanos. El titular de la misión de México ante Naciones Unidas en Nueva York,  un destacado diplomático mexicano, el Embajador Luis Alfonso De Alba, es sumamente respetado entre otras cosas por su papel como primer presidente del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Pero las representantes “proembrión” (más que próvida) de la delegación, no dejaron de enfatizar la preocupación de que México permitiera políticas de educación sexual integral. Insistieron en que los padres debían siempre ser los responsables de esta educación. Incluso se escuchó mencionar en varias ocasiones la preocupación de Margarita Zavala desde México frente a estas negociaciones. Verdad o mentira, pareció tener efectos la supuesta atención que la primera dama prestaba a las negociaciones en NY, pues México se mantuvo prácticamente callado durante toda la semana.

Y menciono la tibieza con la que me parece que se comportó México, pues hubo posturas muy fuertes dentro la negociación y se esperaba que México tuviera un papel protagónico y no un papel similar al de El Salvador. Las posturas fuertes se dividían en interesantes por ser de vanguardia y respetuosos de los derechos humanos y, del otro lado, las absurdamente ridículas y contrarias a los derechos.

En el primer grupo encontramos a países europeos que están conscientes tanto de la falta de información entre jóvenes sobre temas de sexualidad y reproducción como de la manera en que esta ausencia de información puede afectar la toma de decisiones y las consecuencias para el resto de sus vidas. Brasil e Uruguay, que hablaron repetidamente a nombre de varios países de Mercosur, también tuvieron un papel similar al de los europeos. La delegación de Brasil, encabezada por un diplomático joven, dejó apantallados a más de uno, pues sus argumentos para fortalecer los derechos sexuales y reproductivos fueron siempre congruentes y con bases jurídicas y no ideológicas.

En el segundo grupo encontramos a países como la Santa Sede (que aunque usted no lo crea está reconocido como país frente a Naciones Unidas), Irán, Malta, Egipto y Polonia por mencionar a los que tuvieron mayores y destacadas intervenciones. En completa sintonía, con el mismo lenguaje, el mismo tono, y las mismas ideas, uno tras otros pedía la palabra para solicitar la eliminación de términos como derechos reproductivos, derecho y salud sexual, educación sexual integral, orientación sexual y/o de género, y la autonomía de las y los jóvenes. Obviamente el tema de “acceso a servicios de aborto legal y seguros” siempre fue el favorito para vetar. Básicamente estos países estaban buscando que no hubiera resolución y con ello amedrentar la fuerza de estas reuniones anuales y del Programa de Acción de Cairo.

Cabe destacar la participación de la Santa Sede bajo la batuta de un hombre (obviamente) muy articulado, muy bien presentado (y entrenado), cuyo discurso podría convencer a más de un despistado. Una de sus intervenciones a destacar fue su crítica a una Guía publicada por la UNESCO sobre educación sexual. Arremetió contra este documento diciendo que no era sólido y que había causado mucha controversia (supongo que dentro de su país). En un blog de grupos conservadores se reafirma el temor de la Santa Sede a este documento porque dicha guía se refiere a los tocamientos que hacen los niños y niñas para explorar su cuerpo, lo que ellos traducen como la promoción de Naciones Unidas a la masturbación entre los pequeños. Así de tergiversada  y maquiavélica es su manera de desinformar.

Siempre he estado clara que el tema de la interrupción del embarazo provoca polémica, pero me cuesta creer que el de educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos, para estos países y/o grupos, es igual de controversial. Es como pensar que los seres humanos somos asexuados o carecemos de posibilidades de reproducción. Si quisieran reducir el número de abortos ¿por qué no informar mejor? Pero aún más, si quisiéramos que las y los jóvenes tuvieran mejores oportunidades ¿por qué no informarlos para que tengan una vida sexual responsable, que puedan evitar embarazos a edades tempranas que no solo coartan su proyecto de vida, sino incluso pueden poner en riesgo su salud y su vida? Sin duda es porque dar información y promover juventudes independientes hace que pierdan el control y, eso, es algo en lo que no están dispuestos a ceder.

Después de cinco días de negociaciones, las cuales se fueron hasta altas horas de la madrugada, y pese al temor de algunos de que no se tendrían acuerdos, se adoptó una resolución el viernes por la tarde. La resolución es felizmente muy buena. Retoma todo lo ya acordado en 1994 y pone de manifiesto que la gran mayoría del mundo está consciente de las prioridades de la juventud. La resolución destaca porque se refiere a la necesidad de mejorar el acceso a oportunidades para quienes viven con HIV/Sida (particularmente mujeres y niñas); reconocer el derecho de las y los jóvenes a controlar su sexualidad libres de violencia y discriminación; a decidir libre y responsablemente asuntos relacionados con su sexualidad, incluyendo su salud sexual y reproductiva; salud sexual y reproductiva incluyendo servicios de aborto cuando sea legal o en circunstancias que no sean contrarias a la ley; a brindar información y educación de acuerdo a las necesidades de las y los jóvenes, respetando su privacidad y confidencialidad. Se refirió también a eliminar los matrimonios forzados y tempranos, entre muchas otras.

Cada año se lleva a cabo esta negociación. Cada año, los países vuelven con los mismos temas que no les parecen. Habrá que estar pendientes a lo que sucede en los próximos dos años que se cumplen los 20 años de Cairo.