Ante la crisis de sobreexplotación y privatización, Quintana Roo Participa

Redacción Animal Político · 4 de junio de 2025

Ante la crisis de sobreexplotación y privatización, Quintana Roo Participa

El éxito económico y turístico de Quintana Roo, construido sobre la riqueza de sus recursos naturales, hoy lo enfrenta a una profunda crisis de sobreexplotación y privatización. Esta situación, muchas veces con la complicidad de algunas autoridades, está empujando al estado hacia una mayor desigualdad, al extractivismo depredador y a una visión individualista en un paraíso que debería ayudar a todas y todos a vivir mejor.

Es en este contexto que nace Quintana Roo Participa, un colectivo plural, horizontal y diverso, integrado por 24 organizaciones y personas que vienen de la academia, sociedad civil organizada, cámaras comerciales, ciudadanía y grupos de defensa del medio ambiente. La convicción que une al grupo: la urgencia de ampliar el espacio cívico y fortalecer la participación ciudadana como un derecho humano en el estado.

El Quintana Roo de hoy es producto de la multiculturalidad, con pueblos originarios mayas, pero también con una gran comunidad migrante nacional e internacional que ha hecho de este territorio su hogar. Esta amplia diversidad tiene el reto de empujar la acción colectiva y la cohesión social para privilegiar el interés de las personas más desfavorecidas y el interés común. Por eso, este colectivo está impulsando una nueva Ley de Participación Ciudadana, construida con un proceso abierto, deliberativo y con todas las voces que se han querido sumar. Lo hace usando justamente uno de los mecanismos de participación: la iniciativa ciudadana.

Esta iniciativa propone ampliar de ocho a quince los mecanismos de participación establecidos en la ley actual; reducir el porcentaje de firmas requeridas para solicitar plebiscitos y referéndums del 3 % al 0.05 % de la lista nominal; crear la figura del Monitor Ciudadano, encargada de vigilar el seguimiento que las autoridades den a los instrumentos de participación, e institucionalizar las audiencias públicas, permitiendo que, con 50 o 200 firmas, las personas puedan sostener reuniones y alcanzar acuerdos con autoridades municipales o estatales, respectivamente. Además, plantea garantizar presupuestos participativos reales y efectivos, destinando hasta el 5 % de los ingresos de libre disposición de los municipios. En el caso de Benito Juárez (Cancún), esto implicaría pasar de una inversión de 33 a más de 300 millones de pesos en los que las personas puedan decidir, con reglas claras y accesibles, en qué se invierte.

Para Quintana Roo Participa esto no es solo una propuesta legal, es un ejercicio de pedagogía política, de recuperación de lo público, de politización desde la base, sin simulaciones y sin priorizar los intereses individualistas que hoy amenazan al estado

Existen resistencias. Es claro que algunas autoridades parecen tener miedo a abrir los espacios, quizá por temor a perder poder o privilegios. Pero este reto colectivo también implica hacerles ver a las autoridades que las personas no somos enemigas, que estamos en el mismo barco: nos salvamos todas y todos, o nos hundimos todas y todos.

Este esfuerzo no es contra nadie, es a favor de una democracia que represente, que escuche y que actúe con las personas, no sin ellas.

El día 21 de mayo, las organizaciones presentamos de manera formal la iniciativa en el Congreso del Estado. Hoy el poder legislativo de Quintana Roo tiene la oportunidad de atender el llamado de nuestro colectivo para deliberar sobre la construcción de una ley que democratice lo público.

* Quintana Roo Participa (@PoliticaColecti) es una iniciativa colectiva de personas, organizaciones, academia y sector empresarial que trabaja para garantizar nuestro derecho humano a participar en la vida pública.