Animal Político · 28 de septiembre de 2026
Durante décadas la presencia del crimen organizado en Oaxaca fue discreta, tenía sembradíos de mariguana y amapola, también era punto de descarga de droga, en especial en Salina Cruz, pero a pesar de que los criminales operaban en la zona, la violencia se mantuvo baja y Oaxaca era de las entidades más seguras del país.
Incluso albergó a un cártel local, el de Oaxaca o del Istmo, dirigido por los hermanos Díaz Parada, que trabajaron primero para el Cártel de Guadalajara y después para el Cártel de Sinaloa. Cuando los líderes de esta fueron arrestados, los remanentes se unieron al Cártel de Sinaloa, que por años dominó la zona sin mucha violencia.
Después comenzaron pequeñas incursiones del Cártel del Golfo, los Zetas, los Beltrán Leyva y por último del Cártel Jalisco Nueva Generación, pero hasta 2020 la cobertura territorial de todas las organizaciones criminales en Oaxaca era bastante discreta, sobre todo concentrada en Salina Cruz, Oaxaca Capital y Huatulco.
Se creía que Oaxaca no llegaría a tener una amplia presencia del crimen organizado porque la mayor parte de sus 570 municipios no ofrecían las suficientes oportunidades de negocio a las organizaciones criminales, pero lo sucedido en los últimos años, echa por tierra esa teoría.
Hoy las organizaciones criminales han hecho de la captura de municipios un gran negocio, esquema que se copió de Guerrero y Michoacán, que consiste en cooptar a los alcaldes y jefes de la policía, pagando sobornos o amenazándolos para que colaboren con la organización criminal.
El esquema es muy simple, cuando una organización criminal coopta al Alcalde, tiene acceso a recursos del presupuesto de obras del municipio, puede meter a personas a la nómina, también extorsionar de forma impune a los comercios de la zona, vender droga y combustible robado, con la complicidad de las autoridades.
Lo sucedido en Juchitán es un claro ejemplo de ello, en donde el alcalde Miguel Sánchez Altamirano fue arrestado por presuntamente formar parte de la red de extorsiones de la célula de los Cromos del CJNG, en donde los policías en lugar de detener a los criminales les ayudaban a cobrar las cuotas.
Pero también comenzamos a ver casos de violencia política, como el del Alcalde de San Miguel Amatitlán, Joel Ángel Bravo Martínez, que fue asesinado presuntamente por un grupo criminal, en donde las principales líneas de investigación apuntan al grupo de los Rojos o al Cártel de Sinaloa.
De hecho, desde el 2020, los grupos criminales han pasado de pocos municipios a varias decenas. En las regiones del Istmo, la Sierra Norte y la Cuenca del Papaloapan la organización dominante es el CJNG, mientras que en la Costa es el Cártel de Sinaloa, a través de la célula de los Rusos, en alianza con los Beltrán Leyva y el Cártel de Caborca.
La expansión del CJNG coincidió con la puesta en marcha del Corredor Interoceánico, porque al conectar Coatzacoalcos con Salina Cruz, propició la entrada masiva de operadores del CJNG provenientes de Veracruz, además de que el CJNG reclutó a células locales como la de los Cromos para tener una mejor posición.
En cambio, las incursiones del Cártel de Sinaloa provinieron de Guerrero, en donde la célula de los Rusos ya operaba en Acapulco y los municipios de frontera con Oaxaca, de tal manera que comenzaron a tomar el control de los diferentes municipios de la región de la Costa.
Mientras que, en Valles Centrales, donde se encuentra la capital, ambos bloques tienen presencia y nos existe como tal un cártel dominante en dicha zona, lo cierto es que quizá sea en dicha zona donde comiencen a intensificarse las hostilidades entre cárteles por ser el espacio en donde coexisten.
Derivado de una revisión hemerográfica realizada, cuya base de datos se puede consultar en este enlace, de los 570 municipios que conforman Oaxaca, se tiene presencia de al menos una organización criminal en 142, que representa el 25% de los mismos.
Se trata de un porcentaje no tan amplio si lo comparamos con la mayor parte de las entidades del país, quizá el más bajo, salvo por Coahuila, sin embargo, la tendencia es creciente y de forma acelerada, por lo que no se puede descartar que se multiplique en los siguientes años.
El CJNG es la organización con mayor cobertura territorial en Oaxaca con 86 municipios, en donde dominan toda la región del Istmo y la mayor parte de la Cuenca del Papaloapan, con presencia relevante también en Valles Centrales y una más incipiente en la zona Mixteca.
En cambio, el Cártel de Sinaloa está presente en 34 municipios, sobre todo en la Costa y Valles Centrales, sus aliados, los Beltrán Leyva están en 54, en la región de la Costa, de los cuales 34 son diferentes, así como el Cártel de Caborca está en 11.
Completa el elenco de organizaciones el Cártel de la Costa una pequeña organización regional del centro de Oaxaca, que está en 9 municipios, los Rojos en el norte con 3 municipios, remanentes del Cártel del Istmo con 3 municipios, la Familia Michoacana con 2 municipios y los Chapitos del Cártel de Sinaloa con 3.

Derivado de lo anterior, las autoridades, tanto federales, como estatales, deben redoblar esfuerzos para identificar los municipios que han sido cooptados por el crimen organizado, para intervenir en ellos, al tiempo que toman medidas para evitar la expansión de las organizaciones criminales a más municipios en Oaxaca.