Opinión y Análisis · 2 de noviembre de 2026
Querétaro ha sido por años una de las entidades federativas más seguras de México, incluso se puede hablar de una baja en los homicidios en los últimos tres años. Sin embargo, hay una serie de actividades delictivas emergentes que deben ser atajadas por las autoridades si no quieren poner en riesgo la paz social del estado.
En concreto, las tres actividades delictivas que amenazan la seguridad de Querétaro son, en primera instancia, el robo de combustible, ya que se ubica como la sexta entidad con mayor número de tomas clandestinas en ductos de hidrocarburos en lo que va de 2026, por detrás de Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Nuevo León y Guanajuato.
Esto se explica por la irrupción de grupos especializados en el huachicol provenientes de Guanajuato e Hidalgo, en un proceso de expansión territorial. Por ejemplo, el Cártel Santa Rosa de Lima (CSRL) ha perdido algunos territorios de ordeña en Guanajuato debido a la guerra que sostiene con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por lo que compensa esa merma con su expansión a Querétaro.
Algo similar está pasando con el grupo de los Hades, también llamado los H, o el Cártel de Palmillas, que es la organización más fuerte de ordeña en Hidalgo, donde la expansión resulta natural debido a que esta organización roba combustible de los ductos que salen de la refinería de Tula, los cuales van hacia Querétaro.
La segunda actividad en expansión es la minería clandestina de mercurio en la Sierra Gorda, ya que se trata de un metal de alto valor, que es demandado por la industria química y en la extracción de oro y plata. De manera que, por la fuerza, el CJNG se hizo del control de la mayor parte de las minas de este material.
Pero el control de las minas va acompañado del dominio de las actividades criminales en al menos cuatro municipios: Peñamiller, Pinal de Amoles, San Joaquín y Cadereyta de Montes, todos ellos bajo el imperio del CJNG.
Por último, la tercera actividad es la extorsión a negocios, ya que la economía de Querétaro es boyante, con mucha industria y altos ingresos; por ende, al aumentar las organizaciones criminales y al tener altos ingresos, es presumible que también estén creciendo las extorsiones.
No se trata de una mera suposición, sino que, en 2026, año que aún no termina, ya se logró el máximo histórico en denuncias por extorsión, lo que prueba que es un fenómeno en franco crecimiento.
Existen siete organizaciones criminales que tienen presencia en Querétaro, la más importante de todas es el Cártel Jalisco Nueva Generación, que tiene presencia en 12 de los 18 municipios de la entidad, sobre todo en el sur y centro de la entidad.
El CJNG participa en los tres mercados ilegales relevantes, robo de combustible, minería ilegal y extorsión, además del tráfico de drogas y la venta al menudeo de estas.
En el corredor del sur que va de Querétaro capital a San Juan del Río llevan a cabo robo de combustible y extorsión, porque es la zona con mayores ingresos y población, además de que por ahí pasan los ductos de combustible, mientras que en el centro de la entidad controlan la minería ilegal de mercurio.
La segunda organización en importancia son los Hades, cuya presencia se concentra en los municipios que colindan con Hidalgo, debido a que es una banda originaria de ese estado, abarcando 7 de los 18 municipios de Querétaro, en donde su única actividad delictiva es el huachicol.
Otra banda de huachicol con presencia en Querétaro es el Cártel Santa Rosa de Lima, que opera en 6 de los 18 municipios, pero esta es originaria de Guanajuato, la cual tiene presencia en todo el corredor sur de la entidad, pero además ha incursionado en la extorsión y venta de droga al menudeo.

Le siguen en importancia los Sánchez, una banda local con presencia en seis municipios, la cual se dedica de forma predominante al tráfico de drogas, que introducen desde Chiapas y las transportan a través de carreteras, siendo Querétaro el epicentro de sus operaciones.
Completan el listado tres organizaciones nacionales, los Escorpiones del Cártel del Golfo con presencia en dos municipios, los cuales son aliados del CSRL, así como la Familia Michoacana y los Salazar del Cártel Independiente de Sonora, que tienen presencia en Querétaro capital.
La relación de los municipios, así como las fuentes que sustentan la información, pueden ser consultadas en el siguiente enlace, en donde se muestra cada organización y los municipios en los que tiene presencia.
El hecho de que Querétaro no tenga altos índices de homicidios no significa que no esté en riesgo; de hecho, se ha incrementado la incidencia en otros delitos de alto impacto, lo cual es un signo de alerta de una criminalidad creciente, además del hecho de que no es menor la cantidad de organizaciones criminales que operan dentro de sus fronteras.
Se trata de un estado con bonanza económica, que se traduce en oportunidades de negocios criminales, que además tendrá cambio de gobierno en 2027, coyuntura que puede ser aprovechada por las organizaciones criminales para buscar expandir sus actividades.
Por tanto, las autoridades deben implementar acciones para debilitar la operación de los grupos que ahora funcionan en la entidad e impedir la llegada de nuevos actores, de lo contrario la violencia podría crecer en el futuro.♦