Crece la economía, el empleo y los salarios de pobreza

Redacción Animal Político · 25 de julio de 2023

Crece la economía, el empleo y los salarios de pobreza

En una economía que tiene un enorme potencial y que ya se recuperó la ruta del crecimiento luego del golpe por la pandemia, México ha dejado atrás a millones de personas que trabajan.

Es inaceptable, no es normal, que el país crezca económicamente, que crezcan la ocupación y el empleo, y que al mismo tiempo se mantenga la informalidad que afecta al 55 % de la población ocupada, en trabajos sin acceso a la salud, sin prestaciones, sin derechos laborales. Y que aún dentro de quienes tienen trabajo formal en la IP, en los puestos de trabajo registrados en el IMSS el 39 % carecen de salario suficiente para superar el umbral de pobreza, pues no pueden comprar dos canastas básicas.  Y que haya más de 25 millones de personas en edad y condición para trabajar -en su mayoría mujeres- que no tienen trabajo.

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza elaboró un diagnóstico para conocer la situación de cumplimiento del derecho humano al trabajo en cada una de las entidades del país, se llama la Escala del Trabajo Digno y los resultados son alarmantes (aquí las fichas de los estados, así como de 4 regiones y nacional).

Los datos duros oficiales, tanto del INEGI como del IMSS, reflejan que ningún estado del país tiene indicadores qué presumir: exclusión, trabajos informales y salarios de pobreza, aún en la formalidad laboral, es la constante a lo largo y ancho de la República Mexicana.

A nivel nacional 25.3 millones de personas no tienen trabajo; 32.2 millones tienen trabajos informales, y 8.6 millones cuentan con empleo formal, pero con salarios insuficientes para superar el umbral de pobreza. Además, 8.1 millones de personas con trabajo formal tienen salarios de sobrevivencia (más de 8,600, pero menos de 20 mil pesos) y sólo 5 millones tienen un salario digno. Hay estados peores y otros con condiciones menos peores, pero ninguno puede decir que está “mejor”.

Escala del trabajo digno

La Escala del Trabajo Digno permite presentar en una sola imagen y de manera integrada las condiciones laborales de las personas en edad y condición de trabajar, pero que están sin trabajo, como la situación más grave de violación del derecho humano al trabajo (color morado). En un segundo nivel de gravedad a quienes tienen trabajos “informales”, es decir, sin protección social ni derechos laborales (color rojo). El tercer “escalón” o nivel de la escala se enfoca en personas con trabajo formal en la IP, con base en los puestos de trabajo registrados en el IMSS, para visibilizar los salarios de pobreza en los trabajos formales (color naranja). Un cuarto escalón ubica a personas con trabajo formal que superan el umbral de pobreza, pero tienen salarios de sobrevivencia menores a 20 mil pesos al mes (color amarillo). Y en la parte más alta, la positiva, se ubican quienes tienen trabajo formal y salarios dignos mayores a 20 mil pesos (color verde).

La imagen de la escala se acompaña de una ficha de datos que muestra la variable base de cada uno, así como una tasa respecto al universo de referencia correspondiente. En los niveles más bajo (morado) y más alto (verde), la escala presenta subdivisiones de “gravedad” (morado) o “mejora” (verde) en las condiciones laborales con respecto al derecho humano al trabajo.

Escala de trabajo digno nacional

Esta realidad del sistema laboral muestra por qué la pobreza está estancada desde hace muchos años y confirma que su principal causa se produce desde el trabajo. El trabajo debiera ser la puerta de salida de la pobreza, pero en México es la raíz de la pobreza de millones de personas.

Por eso se sostiene que la discusión sobre ocupación y empleo no es si el vaso está medio lleno o medio vacío, sino que está roto, pues excluye, produce precariedad y tiene niveles muy altos de personas con salarios de pobreza (“working poor”, como se dice a nivel internacional).

A lo largo y ancho del país

La Escala del Trabajo Digno revela que ninguna región del país está libre de esta situación: el Sur-Sureste está en las peores condiciones laborales, pero las del Centro, Norte y Valle de México también dejan mucho qué desear.

El Sur-Sureste, compuesto por 9 estados, tiene más de 7.3 millones de personas sin trabajo y casi 11 millones con trabajos informales, es decir, sin derechos laborales y sin acceso a servicios de salud y demás servicios de protección social. En estos indicadores la zona Centro tiene 7 y 9 millones de personas, respectivamente.

Respecto a quienes tienen trabajos formales, pero sin salario suficiente -es decir, que ganan menos de 8,600 pesos al mes con los que pudieran adquirir dos canastas básicas-, la región Centro registra a 2.7 millones de personas contra 2.2 que se ubican en el Valle de México.

Con salarios de sobrevivencia -aquellos que llegan apenas a 20 mil pesos al mes con lo que superaría apenas la línea de pobreza, pero sin llegar al salario digno-, la región más baja es la Sur-Sureste con 1 millón de personas, seguida del Valle de México con 1.5 millones.

En la punta más delgada de la Escala -donde se ubican quienes tienen salario digno, con un estimado de más de 40 mil pesos al mes-, la más rezagada es, de nueva cuenta, la Sur-Sureste con apenas 628 mil personas, seguida de la región Centro con 1.3 millones.

Escala de precariedad laboral por regiones

Ranking de la precariedad

En el país hay estados con condiciones muy graves y otros comparativamente menos graves, pero ninguno está bien. No hay un estado mejor, sólo algunos están “menos peor”.

En exclusión -es decir, personas que no tienen trabajo y de las cuales más del 90% son mujeres-, las peores tasas las tienen Chiapas, Zacatecas, Veracruz, Tabasco y Guanajuato, todas ellas muy por encima del promedio nacional, que es de 30.2 %.

estados con mayor exclusion laboral

Y en el rubro de personas con trabajos informales, lo que significa que no tienen protección social ni derechos laborales, están Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Hidalgo, Puebla y Tlaxcala. Todos ellos superan por mucho el promedio nacional que es de 55 %.

Estados con más trabajos informales

Los estados que destacan por tener las tasas más altas de personas con empleo formal, pero sin salario suficiente para superar la pobreza, están Guerrero, Sinaloa, Oaxaca, Durango y Michoacán, también arriba del promedio nacional de 39 %.

Estados con más salarios de pobreza

Y en el ranking positivo, con respecto a las personas que tienen un salario digno, lidera Ciudad de México, seguido de Campeche, Nuevo León, Querétaro, y San Luis Potosí; todas ellas frente a un promedio nacional de 23 %. Sin embargo, hay que subrayar que la proporción de trabajos formales en Campeche y San Luis Potosí es baja.

Estados con más salarios dignos

En el Valle de México, el Estado de México tiene el doble de personas excluidas del trabajo que Ciudad de México (3.5 millones vs 1.7 millones) y también el doble de personas en trabajos informales (4.4 millones vs 2.2 millones).

Esta realidad debe cambiar de inmediato en todo el país. Los estados con mayor dinamismo económico cuentan con las condiciones para revertirla y, sobre todo, las empresas grandes y medianas en todo el país están obligadas a erradicar esta grave condición que viola el derecho al trabajo digno, frena la economía y crea pobreza.

Este miércoles 26 de julio el INEGI publicará las nuevas cifras de ingresos y gastos de los hogares (ENIGH) correspondientes al 2022, y con ellas el Coneval presentará hacia el 3 de agosto la nueva medición de la pobreza, por lo que debe estar clara esta realidad cuando se analicen las verdaderas causas de la pobreza en México.

De cara a este contexto, Acción Ciudadana plantea varias propuestas para comenzar a emprender una cruzada, seria y comprometida por el salario digno, en beneficio de quienes trabajan sin condiciones laborales acordes al derecho humano al trabajo digno.

Por ejemplo, culminar la recuperación del salario mínimo para que en 2024 su monto sea suficiente para adquirir dos canastas básicas (8,600 al mes, en monto redondeado a precios del primer trimestre del año).

También estamos dialogando con organismos y lideres de la IP para impulsar que las empresas adoptan el compromiso con el ingreso digno. Y que ya den el primer paso de garantizar nóminas libres de pobreza, especialmente las grandes y medianas e, indispensablemente, las que se hacen llamar “socialmente responsables”, pues no pueden pagar menos de 8,600 pesos al mes, libres.

Además, urge a concretar el sistema de cuidados para mayor participación de mujeres y un programa efectivo de empleabilidad para jóvenes.

Este es buen momento para cambiar el paradigma de competir con bajos salarios, ante el escenario de que la economía crecerá más que en años anteriores, de que hay más exportaciones y habrá mayor inversión exportadora. Está muy bien la generación de riqueza en el país, pero no se puede hacer si al mismo tiempo se produce pobreza desde el trabajo. El sistema laboral debe dejar de producir pobreza si queremos que el país realmente avance con cohesión social e igualdad de oportunidades.

@FrenteaPobreza