Lizbeth Padilla · 29 de diciembre de 2017
El tiempo es una ilusión.
Albert Einstein
Toca a la puerta el inicio de un nuevo año. Como todos los que comienzan, el que está por llegar viene cargado de expectativas, miedos, esperanzas y, muy posiblemente, toques eléctricos de muy diverso wataje para toda la población, parejo. Cuando era un niño, recuerdo muy bien haber mirado, sobre el mueble de madera en el que mis padres dejaban el periódico, un ejemplar de fin de año de la sección dominical de política de El Heraldo de México, llamada “Domingo Siete” (humor político escrito por Marco Antonio Flota ¿alguien se acuerda de Marco Antonio Flota?), en el que una caricatura dibujada por Paco Calderón -quien ya publicaba desde aquel entonces- mostraba a los bebecitos que figuraban pasados años nuevos -de 1977 a 1981- convertidos todos en monstruos. Con sus bracitos horrorosos en alto, cada bebito, que en el pañal traía escrito el año que representaba, recibía entre vítores y muestras de alegría a una cigüeña que, dentro del consabido atado de tela amarrado al pico, traía una especie de reptil, un ojo más chico que el otro, que con su sonrisa llena de colmillos saludaba a sus hermanitos, feliz de haber llegado al mundo. Se trataba del año 1982. Desde entonces a la fecha, cada vez que llega un nuevo año recuerdo esa caricatura como la síntesis perfecta de mi paso por la vida siendo un mexicano, uno que recibe cada fin de año aliviado por que la cosa ya acabó, pero que se sienta con la copa rebosante y las uñas hundidas en el sillón en espera de lo que viene, que siempre -por algo es que recuerdo permanentemente aquella caricatura-, amenaza con ser peor.
Nadie sabe a quién se le ocurrió la frase aquella que dice a la letra que la esperanza muere al último, pero como es posible que el año que entra eso sea lo único que nos quede, este, su blog de confianza, ha decidido pergeñar una apresurada lista de cosas que segura, o muy probablemente, van a pasarnos a muchos en 2018. Aquí van, en desordenado orden festivo, como indica la ocasión.
El año que entra: