blogeditor · 7 de abril de 2013
“Todas las mujeres somos ángeles, si nos arrancan las alas, volamos en escobas -nos adaptamos con facilidad-“
A las mujeres nos encanta el suspenso pero sólo en las películas. En lo que respecta al amor nos gusta todo bien claro. Si no la quieres es mejor que se lo digas. Si no te gusta, no la mires de esa forma.
No la endulces con palabras huecas. Porque la confundes y corre el riesgo de extraviarse.
A ella no le interesa andar probando. Si pudieran incluso darnos un plan de trabajo con fecha y actividades diarias sería sensacional. En cuestiones del corazón, las cartas sobre la mesa.
Y de tu pasado mejor ni enterarla, para una mujer el hombre ideal es un hombre sin pasado. Porque desde siempre desconfiamos de lo obvio. Detestamos que des por sentadas las cosas, pero en cuestión de ex novias déjalo así. A la mujer la ambigüedad no le resulta. Así que si puedes decirle directamente el trama de esta película hazlo porque la mujer sabe que puede haber varios finales. Pero casi siempre se repiten:
1- Una vez detectada la palabra FIN. Planea su huida en secreto. No da señales de vida en el planeta Tierra y deja que alguna fuerza centrípeta o centrífuga (que no sea la de la lavadora) determine la apoteosis.
2- Leyó claramente FIN y ahora intentará olvidarte. Opciones: los amigos (los pocos rezagados solteros que todavía tienen ganas de batallar), el trabajo o la bebida (ojo con esta opción, las mujeres que se tiran al exceso pueden ser contraproducentes y empañar todo el plan de acción).
3- Sí, es el FIN y ahora esta mujer se dispone a la búsqueda de otro hombre y pone en práctica la archiconocida estrategia “un clavo saca a otro clavo” (cuando en realidad solo tiende a agrandar el agujero).
Eso sin mencionar que dicha mujer puede convertirse en una desdichada bruja que puede hacer hasta la imposible por cobrar venganza del desamor causado.
Dicho esto y sin lugar a dudas la afectada en cuestión se dispone a escuchar cuanta melodía existe sobre el desamor, y se agarra fuerte las piernas, no vaya a ser que otra vez se le dé por dar un salto al vacío. Después de todo, a esta chica se le van a pasar los días útiles a la espera de su príncipe azul y lo más probable es que cuando llegue esté más bien desteñido.
En lo que a mí respecta me gusta que me llamen bruja, porque entonces puedo cambiar la dirección de los vientos a mi favor. Cuando el amor te sonríe y el ruido de la máquina de la felicidad no molesta, la luz colándose por la ventana te resulta hermosa y disfrutas tener una hora más de sol… Todo se encuentra bendecido por la frase del domingo por la noche que resulta ser la más bella y tierna del mundo “No pares de besarme…”
Aquí un video muy lindo. Hasta la próxima.