El Contrato de Trump (segunda parte: comercio)

blogeditor · 6 de diciembre de 2016

El Contrato de Trump (segunda parte: comercio)

Por: Guillermo Mora Tavares

En cuanto tome posesión como presidente de Estados Unidos de América, el señor Donald Trump anunciará su intención de renegociar o retirar a su país del Tratado de Libre Comercio de América del Norte –TLCAN o NAFTA, firmado el 20 de diciembre de 1993 por USA, Canadá y México–, amparado en el artículo 2205 de ese acuerdo comercial.

Además, anunciará la retirada de Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP). En ambos casos, más que una intención es un compromiso que Trump firmó con quienes votaron por él o hicieron donativos a su campaña, de acuerdo a la primera y segunda de las siete acciones para proteger trabajadores estadounidenses. Así consta en el Contrato.

En el rubro Comercio, de interés estratégico para México, aparecen tópicos de economía que estarán convirtiéndose en decisiones de gobierno a partir del 20 de enero de 2017. El republicano ganador de la presidencia de Estados Unidos toma como eje el recuperar la grandeza de su país y lograr para los estadounidenses empleo suficiente y bien remunerado.

Describe y firma más compromisos en el Contrato: un crecimiento económico de 4 por ciento anual; reducir de 35 a 15 por ciento la tasa de impuestos que pagan la mayor parte de las empresas; bajar los ingresos gravables de millones de ciudadanos de clase media, como familias que tienen dos hijos; premiar con un timbre del 10 por ciento –ojo, en lugar de castigar– la repatriación de capitales.

¿Y México, qué?

En su archivo de declaraciones encontramos que cuando se reunió en Los Pinos con el presidente Peña Nieto: “fui directo al presentar mis opiniones sobre los impactos de las actuales políticas de comercio e inmigración en los Estados Unidos…

Y, también: “El TLCAN es un acuerdo de 22 años que debe ser actualizado para reflejar las realidades de hoy. Hay muchas mejoras que se pueden hacer que harían que tanto México como Estados Unidos fueran más fuertes y mantuvieran la industria en nuestro hemisferio. Tenemos una tremenda competencia de China y de todo el mundo”.

El artículo 2205 del TLCAN precisa que cualquiera de las partes puede denunciar –modificarlo o retirarse– seis meses después de haberlo notificado por escrito a los otros socios. Si Estados Unidos se retira, el TLCAN puede funcionar solamente entre Canadá y México.

Sin embargo, la pregunta es ¿por qué México nunca ha proyectado denunciarlo, para actualizarlo? Si bien hay sectores que se han establecido como puntales de la economía, como el de automotores y autopartes, hay otros que cayeron en desgracia crónica como la agricultura. El campo mexicano está en ruinas, excepción hecha de la agricultura de alto rendimiento, tecnología, inversión y agua. Para muchos empresarios y analistas, a partir del TLCAN el campo mexicano expulsó a la mitad de su gente hacia Estados Unidos, Canadá o a las zonas conurbadas de las ciudades mexicanas. Otro tanto, especialmente los jóvenes, fueron cooptados por las organizaciones criminales.

¿Oportunidad o riesgo?

Los gobernantes y líderes mexicanos parecen estar pasmados y sus reacciones son tímidas e insuficientes. Una inexplicable presentación matutina del secretario de Hacienda y del gobernador del Banco de México, el 9 de noviembre, de nada ayudó a la moneda, a la economía ni a la Bolsa de Valores.

A los mexicanos no nos queda claro ¿qué va a hacer el gobierno?

Acaso, en equivalencia a la reacción social después del sismo de 1985, ¿la sociedad mexicana, empezando por la academia, los empresarios y los sindicatos, tomarán la iniciativa para ventilar los temas y convertir la amenaza y el riesgo en una verdadera oportunidad?

¿Qué quiere decir Trump?

Revisemos otra parte de ciertas declaraciones del señor Trump: “ vamos a mantener la riqueza manufacturera en nuestro hemisferio. Cuando los empleos salen de México, Estados Unidos o Centroamérica, y van al extranjero, aumenta la pobreza y la presión sobre los servicios sociales, así como las presiones sobre la migración transfronteriza”.

¿Riqueza manufacturera de nuestro hemisferio? Interesante, interesante.

Nuestro hemisferio

En el análisis de la nueva realidad a partir de documentos formales como el Contrato de Trump, es necesario incorporar la génesis y evaluación de otros acuerdos comerciales de México, al parecer exitosos, como la Alianza del Pacífico con Chile, Colombia y Perú.

¿La parte latinoamericana de nuestro hemisferio es buena opción?

 

* Guillermo Mora Tavares es periodista con 50 años de trayectoria. Correo: [email protected]

 

 

Mañana:

El Contrato de Trump (tercera parte: energía).