blogeditor · 16 de marzo de 2016
En relación a las actuales discusiones respecto al incremento de los niveles de contaminación atmosférica en la cuenca del Valle de México y el actual Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, Transita Seguro se dio a la tarea de evaluar diversas opiniones y datos existentes al respecto.
Se considera importante destacar que el incremento exponencial del parque vehicular registrado en la Ciudad de México, más los vehículos en uso por habitantes o empresas que radican en esta ciudad -pero emplazados y registrados en otras entidades federativas- y los que ingresan diariamente desde las entidades que conforman la Zona Metropolitana del Valle de México y la Megalópolis, debe de ser un factor estudiado con mayor detalle y valorado por todos los habitantes.
Debido a la creciente necesidad de analizar e implementar medidas de mayor calado para controlar las condiciones medioambientales se creó en 2013 la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), mecanismo de coordinación gubernamental entre el Gobierno Federal (encabezado por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales) y los gobiernos de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala. La comisión pretende planear y ejecutar acciones de protección al ambiente, y de preservación y restauración del equilibrio ecológico en la región, en el entendido que los recursos naturales son de uso y beneficio compartido. En el caso del aire, lo acontecido en una de estas entidades se reflejará o generará consecuencias en las zonas cercanas debido a las corrientes de aire. Entre sus acciones es importante mencionar la creación de un Programa de mejoramiento de la calidad del aire, que entre sus objetivos tiene:
Restricción vehicular
La CAMe ha apoyado programas en cuestión de calidad del aire, reforzado a las entidades en cuestiones de reducción de emisiones y financiado estudios encaminados a disminuir el uso del auto, por medio de la restricción vehicular dentro de diversas zonas de la Megalópolis, de las cuales ya se hicieron los estudios para la Zona Centro de la Ciudad de México, el Centro Histórico de Toluca y Cuernavaca. Estas dos últimas están en proceso de implementación, mientras que en la Ciudad de México se puso el proyecto en pausa por falta de voluntad política.

Resolución de la Corte
A esto se suma la resolución de la Suprema Corte de la Nación para suspender de forma definitiva el criterio que determinaba el tipo de holograma (00, 0, 1 ó 2) en función del modelo del vehículo; ahora se establece de acuerdo a los niveles de emisión de gases. Esto abrió el camino para que muchos vehículos regresaran a la circulación diaria, en algunos casos debido a manipulación o actos de corrupción en los centros de verificación ambientales, los cuales son concesionados a particulares.

Transporte público ineficiente
Al incremento del parque vehicular hay que agregar la poca inversión en un sistema de transporte público suficiente, eficiente y de calidad para dar abasto a los cerca de 9 millones de habitantes de esta ciudad, más aquellos que provienen de toda la zona metropolitana. Para un sector de la población este argumento es suficiente para determinar su dependencia del automóvil particular sobre cualquier oferta o alternativa en la ciudad.
Los 50 kilómetros por hora
Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reportan que la velocidad tiene importantes consecuencias sobre el medio ambiente, al estar relacionada con la emisión de gases de efecto invernadero (fundamentalmente CO2) y de contaminantes locales (CO,NOx, HC), y con el aumento del consumo de combustible, de igual manera afecta a las emisiones de ozono.

De acuerdo con un estudio realizado por el Laboratorio de Investigación de Transporte del Reino Unido, una reducción de la velocidad media en 3 km/h salvaría de 5,000 a 6,000 vidas cada año en Europa, y evitaría 120,000 a 140,000 accidentes, produciendo un ahorro de 20 mil millones de Euros.
En el Reino Unido, la instalación de la vigilancia automática mediante cámaras reduce la velocidad media en 9 km/h. Si se generalizara en toda la Unión Europea sería posible evitar un tercio de los accidentes y reducir a la mitad el número de personas muertas. El estudio muestra que la perfecta ejecución de los límites de velocidad podría reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2 hasta en un 8%.
Contaminación por ruido
A todo lo anterior sumemos un tema que en todo este debate nadie ha tocado: la contaminación por ruido. Y la reducción de velocidades ayuda considerable a la disminución de este tipo de contaminación.
En México se cuenta con la NOM-080-ECOL-1994 que establece los límites máximos permisibles de emisión de ruido proveniente del escape de los vehículos automotores, motocicletas y triciclos motorizados en circulación y su método de medición, cuya norma además de tener ya 22 de años de existir, no es aplicada y por lo mismo no se ha actualizado. Además de esto la CDMX cuenta con un Mapa de Ruido para la ZMVM, el cual fue realizado por la Universidad Autónoma Metropolitana en el 2011, estudio que seguramente está metido en algún cajón, pues no se le ha dado uso alguno.

Según la OCDE, el ruido del tráfico resulta de dos fuentes principales: las unidades de potencia de los vehículos y la interacción calzada-neumático (véase la figura 2.8). El ruido resultante de esta última fuente domina a velocidades elevadas (por encima de los 20-40 km/h para los nuevos coches y por encima de los 30-60 km/h para los nuevos camiones) porque el ruido calzada-neumático aumenta considerablemente con la velocidad, normalmente en 12 dB(A) cuando se dobla la velocidad. Para los vehículos más antiguos, la velocidad por encima de la cual el ruido calzada-neumático pasa a ser el dominante es unos 10 km/h más alta ya que el ruido por unidad de potencia se ha reducido progresivamente gracias al desarrollo tecnológico de los nuevos vehículos.
Ciudades como Madrid se encuentra trabajando desde hace algunos años en el tema y tienen hasta un Sistema de Información sobre Contaminación Acústica (SICA) el cual cuenta con el equipo necesario para hacer estudios en el tema y medir las emisiones de ruido en las calles, para de esta forma hacer respetar los dB permitidos en la zona y sancionar a quienes no cumplan con la normativa.


Es por eso que nuestra postura concuerda con la opinión pública del Centro Mario Molina A. C., la cual consideramos proporciona argumentos sólidos a este debate.
* Transita Seguro México (@transita_seguro) es una iniciativa ciudadana para generar una cultura vial para beneficio de todos [email protected].