Contar nuestra historia, un acto de justicia

blogeditor · 21 de marzo de 2022

Contar nuestra historia, un acto de justicia

El Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial no es un día grato para conmemorar. Es un día marcado por su propia historia. Esta fecha internacional se designó en remembranza  de una masacre de personas negras durante una marcha pacífica por la exigencia de derechos. Pongo esto en antecedente porque es preciso nombrar que las personas afro hemos estado en resistencia desde hace 500 años. El racismo se ha institucionalizado, pareciera que forma parte del ADN de les, las y los mexicanos.

Como mujer afromexicana, adulta joven y madre, me ha tocado arrebatar la palabra de diversos espacios. Primero porque iniciar en el activismo y defensoría de derechos ante un Estado racista, patriarcal y adultocentrista no ha sido fácil. La voz de las mujeres siempre ha servido para la porra, para las marchas y para el acarreo de aguas, y no necesariamente en espacios políticos, también dentro de los movimientos sociales. Poner en el foco las problemáticas que nos aquejaban, como los derechos sexuales y reproductivos, la menstruación consciente, el autocuidado, la educación de calidad y las cuotas académicas (que muchas veces no nos hacen justicia) o hablar de la violencia, las persecuciones o agresiones fundamentadas en nuestra apariencia física y color de piel, 1 no eran importantes.

Los hombres del movimiento afromexicano decían que lucháramos por  el reconocimiento constitucional y que dejáramos de lado las vivencias de las mujeres y cómo atravesaban diversas opresiones del racismo estructural en nuestros cuerpos, en todas las edades de nuestra vida. No nos detuvimos.

En 2015 Asunción Salinas, Asucena López, Hilda Guillén, Beatriz Amaro, Yuyé, por mencionar algunas, fundamos la Colectiva de Mujeres Afromexicanas en Movimiento (MUAFRO); desde ahí hacemos incidencia y buscamos combatir el racismo y la discriminación racial a través de acciones colectivas en territorio rural.

Nuestro trabajo es totalmente voluntario, sin pago alguno. Mucho de lo que hacemos le correspondería al Estado, sin embargo tenemos la firme convicción de dejar un mundo mejor para las generaciones que vienen. Las herramientas que tenemos han salido desde el acompañamiento respetuoso de otras organizaciones como UNPROAX A. C., Mano Amiga de la Costa Chica, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, entre otras.

Hoy, como ayer, seguimos resistiendo. Es importante  reconocer cada una de las prácticas antirracistas que mis compañeras Ana María Hernández, Evelia Catalán, Deymar Bernal, Juliana Acevedo y muchas más realizan en su diario vivir, desde la maternidad afromexicana; sostener diálogos para la incidencia política a nivel regional e internacional, hasta alimentar una página web con contenidos propios, poemas y ensayos que dan cuenta del trabajo comunitario que realizamos. Es importante reconocernos en el marco de la conmemoración de este día porque después de todo si la historia no la contamos, alguien más lo hará por nosotras.

* Mijane Jiménez (@JimenezMijane) es mujer afromexicana de Guerrero. Integrante del Colectivo MUAFRO. Madre y activista por los derechos de las mujeres y juventudes, de las personas y del pueblo afromexicano.

 

 

 

1 Lo que llamamos perfilamiento racial: son los actos o acciones violentas, llámese persecuciones, agresiones o “revisiones obligatorias”, justificadas en medidas de protección y seguridad, las cuales están fundamentadas en la apariencia física en razón de color de piel, descendencia, etnicidad, género, idioma, religión, nacionalidad, entre otras, basándose principalmente en estereotipos y prejuicios desde una mirada racista, colonial, misógina y sexista.