Redacción Animal Político · 9 de abril de 2025
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, durante este periodo de Cuaresma y Semana Santa los pescadores mexicanos obtienen en promedio 480 mil toneladas, cantidad que representa la cuarta parte del total anual, siendo abril el mes de mayor volumen. 1
La Cuaresma es un periodo de 40 días que en la religión cristiana sirven para conmemorar la vida, muerte y resurrección de Cristo evitando comer carnes rojas. Esto es parte de nuestros hitos culturales, seamos cristianos o no, por lo que, durante esta temporada incrementa en el consumo de pescado y productos del mar.
Sin embargo, según datos de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), 40 % de la captura de pescados y mariscos en México proviene de la pesca ilegal, no declarada o no reglamentada. 2 Esta situación, así como la falta de mecanismos de vigilancia y control por parte de las autoridades, dificultan a las personas que aprovechan el mar de manera sustentable la posibilidad de vivir de manera digna, limitando la capacidad de transmitir una cultura y cosmovisión de vida vinculada con el mar. Por ello, es muy importante consumir productos de temporada y exigir su trazabilidad.
En México, cualquier persona pescadora necesita un permiso o concesión para aprovechar los recursos marinos, de acuerdo con las reglas administrativas. Son estas personas quienes muchas veces impulsan estrategias para el cuidado de los ecosistemas y la recuperación de las pesquerías, devolviendo un poco de lo que el mar nos da y garantizando el futuro de sus formas de vida y cultura. La pesca es una forma de vida y una práctica cultural que da empleo a más 370 mil personas. 3
La pesca ilegal impacta directamente a los ecosistemas y frena la posibilidad de recuperación de los recursos pesqueros. Ante la falta de mecanismos de regulación y la omisión por parte de las autoridades correspondientes, la posibilidad de vivir dignamente de la pesca se vuelve cada vez más difícil.
Las y los pescadores que pescan de manera legal son los más afectados, a pesar de que dan un aporte fundamental a la soberanía alimentaria del país. Todas y todos deberíamos preocuparnos por garantizar que la pesca pueda seguir existiendo y alimentando a México.
Las personas pescadoras han compartido que la pesca ilegal les afecta de diversas maneras, principalmente por el daño que la sobrepesca, la contaminación y el uso de artes de pesca no autorizados provocan a los ecosistemas marinos. Estas prácticas reducen la capacidad de reproducción de las especies y obliga a las y los pescadores a arriesgar su integridad al tener que desplazarse a zonas más alejadas a fin de obtener suficiente pesca que les permita generar ingresos. Al hacerlo, sus ganancias disminuyen y deben dedicar más tiempo al trabajo, lo que los lleva a extraer más pescado por menores ingresos, ejerciendo así una mayor presión sobre las especies marinas.
Por ello, es necesario generar mecanismos claros de actuación por parte de las autoridades, que garanticen la vigilancia de los mares y regulen la pesca. Solo así se podrá seguir apoyando a quienes cuidan de la pesca como una forma de vida y cultura.
Desde Oceana pensamos que la pesca es fundamental para alimentar al mundo y como sociedad debemos construir las condiciones para que las y los pescadores tengan la posibilidad de seguir viviendo dignamente de esta actividad. Para ello consideramos que es necesario:
* León Pérez es coordinador de los trabajos en campo de Oceana en México.
1 Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (2022). Productos pesqueros mexicanos en la Cuaresma.
2 Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (s.f.). Programa Nacional de Pesca y Acuacultura 2020-2024.
3 Basurto, X. et al. “Illuminating the multidimensional contributions of small-scale fisheries”. Consultado en línea aquí.