blogeditor · 19 de agosto de 2013
En un país ideal no habría monopolios avasallantes, ni usuarios cautivos. Gozaríamos de igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de nuestras vidas y la impunidad engendrada por la corrupción ameritaría todo género de castigos y sanciones. Para nuestra mala fortuna –y en gran medida, por nuestra irresponsabilidad- este entorno no existe. Es una aspiración utópica.
Por eso es tan importante contar con representación ciudadana de peso específico, autónoma e independiente, en cada una de las instancias de gobierno.
IFETEL no puede ser excepción, y quizá –con nombramientos adecuados, que cumplan con su cometido- inicie un proceso indispensable de reestructura administrativa. Se vale soñar.
Recomiendo a Adriana con pleno conocimiento de causa. La conozco personal y profesionalmente desde 2005; a partir de abril de 2006 comparto con ella distintas luchas en la pacífica trinchera social.
Fue secretaria técnica en Cofetel después de trabajar como socia en el bufete Sánchez-Mejorada Velasco y Valencia hasta mediados de los noventa. Después partió a los Estados Unidos, donde formó parte activa en proyectos rurales de conectividad intensiva y acceso efectivo de banda ancha en el estado de Carolina del Norte, una de las entidades con más atraso en la materia que (gracias al empuje de la sociedad civil) ascendió a la autosuficiencia y vanguardia digitales a nivel nacional.
Promovió el proyecto federal y en el DF de acciones colectivas aprobado por ambas Cámaras y publicado en el Diario Oficial en 2011. Puso en marcha eventos para exhibir a las aseguradoras mexicanas, quienes hasta hoy niegan cobertura por trastornos diversos a sus clientes, a contrapelo de lo que ofrecen esas mismas empresas en otras partes del mundo menos ésta. Publicó el resultado de sus deliberaciones en la Escuela Libre de Derecho los días 11 y 12 de noviembre de 2010 en nuestra página, que puede descargarse en formato PDF sin cargo alguno. Supervisó desde el Centro de Investigación del Consumo y el Consumidor cofundado por nosotros (también conocido como CICC) la redacción de la guía ‘Aprendiendo a dominar tu celular’, que puede conseguirse gratis en ese mismo portal. Logró que Profeco impusiese una multa sin precedente a Sky, en virtud del incumplimiento del servicio de transmisión parcial de juegos de la Liga Española en la queja en la que participaron socios de Alconsumidor (el caso sigue litigándose).
Cuando era yo un despistado aprendiz a ciudadano –aunque sigo siéndolo- Adriana dio estructura y dirección a las dos Asociaciones Civiles que tanto lo necesitaban en sus inicios, y ahora.
Su inclusión en la lista de posibles comisionados representa un singular resquicio de oportunidad, para conseguir interlocución válida entre usuarios, empresas y gobierno. Adriana nos representaría, sin claudicar ni sacrificar intereses que no sean los del bien común. Nunca ha trabajado para las empresas que vigilaría, de ser elegida por el titular del Ejecutivo; su relación institucional con ellas es respetuosa, pero siempre firme y consciente de sus propias –e inalienables- atribuciones.
Es mi maestra en estos menesteres; una amiga entrañable, prácticamente mi hermana ‘postiza’. No puedo emitir un juicio desapasionado, pero eso no quiere decir que carezca de objetividad en mi aserto.
Su labor en comunidades del campo mexicano (dotándolas con herramientas efectivas de defensa; apoyando proyectos en Oaxaca de comercialización internacional de sus productos), complementa sus grandes logros profesionales. Combina el profundo conocimiento de la materia en la que ha estado involucrada desde hace más de treinta años tanto en el sector público como el privado, con el compromiso nacido de décadas de maduración en causas de interés público con éxitos reconocidos.
Fue la principal impulsora de la inconformidad contra el Renaut, base de datos de dueños de celulares que probó su inoperancia desde que comenzó el proceso de obtención. Gracias a su estrategia, y la de un equipo de abogadas que se adhirió a la causa pro bono junto con el periodista y ex comisionado del InfoDF, Salvador Guerrero Ciprés, se dio marcha atrás a esta intromisión a todas luces ilegal: una que sólo produjo mercados paralelos a precios asequibles para quien quisiera adquirir estos ‘insumos’ en Tepito. Logró, junto con muchos otros activistas y expertos en la materia, su eventual derogación.
En 2012 y con Consumers International, la organización en su género de usuarios de bienes y servicios más importante del mundo, trabajó para que el tema de los abusos en servicios financieros –campaña insignia de CI– fuese visibilizada durante la reunión G-20 que tuvo lugar en México el año pasado, hasta nuestros días. Ha impartido cursos diversos en CIDE, el Tec de Monterrey campus Ciudad de México, y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, entre otras universidades.
Muy pronto se conocerán los nombres de los titulares de los entes reguladores para la competencia económica y las telecomunicaciones. Concluirá entonces y en poco tiempo, el laberíntico proceso el de búsqueda de siete comisionados para IFETEL. Muchos nombres han sido omitidos injustificadamente; permanecen algunos perfiles con vocación social y raigambre en las escasas ONG que batallan a brazo partido por incorporar a México al concierto de naciones que respetan sin taxativas los Derechos Humanos e incorporan a la ciudadanía a políticas públicas.
Sin soslayar en lo más mínimo el trabajo y contribuciones de los otros cuadros postulantes –la mayoría de los cuales se han desempeñado en agencias reguladoras y en otras áreas relacionadas del servicio público -incluso como jueces y parte- pocos poseen la trayectoria de Adriana Labardini: la profundidad y amplitud de su entrega, en el contexto que nos ocupa.
Por ese y otros motivos, considero que @consumedida merece la oportunidad de empezar a equilibrar el desbalance entre proveedores y sus clientes, o gobierno y gobernados en México, y específicamente en el entorno que vigilará IFETEL si acaso va en serio la propuesta del gobierno.
Será, si llega a ocupar ese puesto, aliada justa e incondicional de las y los consumidores. Es tiempo de que Enrique Peña Nieto primero y el Senado después, se aboquen a hacer lo correcto. Y que las y los otros seis integrantes de IFETEL tengan, por añadidura, los mismos enfoques y perfiles.