¿Consultar para hacer Comisiones de la Verdad?

blogeditor · 5 de octubre de 2020

¿Consultar para hacer Comisiones de la Verdad?

Como mucho se ha dicho estos días, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no ajustó la pregunta propuesta por el Presidente en su solicitud de consulta popular: la cambió. Falta ahora entender –o definir- qué significa la pregunta elegida, asunto que pareciera un misterio incluso al interior de la SCJN. Algunas voces, incluyendo el ministro presidente Arturo Zaldívar, han dicho que su objeto es consultar si se crean o no comisiones de la verdad. Además de no compartir esa interpretación, me parecería un error. Expongo mis razones.

Las comisiones de la verdad han sido un mecanismo fundamental para conocer lo que realmente ocurrió en distintos contextos de graves violaciones a derechos humanos, como dictaduras o conflictos armados. Argentina, España, Canadá, Indonesia, Sudáfrica, Guatemala, Brasil, Australia y Chile son tan solo algunos de los países que han optado por implementar una. En México, las organizaciones, víctimas y académicos han exigido desde hace décadas una comisión de la verdad para los crímenes cometidos durante la Guerra Sucia y más recientemente para la “guerra contra el narco” y para algunos casos individuales como la Guardería ABC o Ayotzinapa.

Durante su campaña, Andrés Manuel López Obrador prometió la creación de comisiones de la verdad para atender las violaciones a derechos humanos cometidas en otras administraciones. Incluso el Plan Nacional de Desarrollo 2019 – 2024 prevé su implementación en el marco de un proceso robusto de justicia transicional, el cual no ha sido iniciado y pareciera haber sido abandonado.

¿La pregunta elegida por la SCJN podría detonador este proceso? Lo dudo. Para tener una comisión de este tipo primero debe tenerse claridad sobre qué queremos conocer la verdad: ¿la Guerra Sucia? ¿La “guerra contra el narco”? ¿El conflicto armado en Chiapas? ¿Casos individuales de graves violaciones a derechos? Si este punto no está definido desde el principio estamos recetando antes de conocer los síntomas.

Además, me parece insensible para las víctimas que la decisión venga desde la cúspide del Poder Judicial Federal como una reacción a la vorágine que generó la solicitud del presidente. Mucho más lo sería someter a votación su derecho a la verdad. Las comisiones de este tipo deben surgir de un proceso de escucha a las víctimas del período o de los hechos que se pretenden atender. Curiosamente, ese era uno de los objetivos de los foros para la “Construcción de la Paz y Reconciliación Nacional”, realizados en 2018 y abandonados posteriormente.

No debe banalizarse la implementación de las comisiones de la verdad de la misma manera en la que se ha banalizado el papel de las consultas en el marco de una democracia deliberativa. Esta metodología a la inversa –proponer una comisión sin tener claridad de para qué y sin saber qué opinan las víctimas- podría dar como resultado un rechazo generalizado hacia las comisiones de la verdad, cerrando la puerta a segundas oportunidades. Un mecanismo mal implementado puede ser tan nocivo como su ausencia.

Por si fuera poco, me parece que la adopción de comisiones de la verdad tampoco debiera estar sujeta a consulta: el presidente lo prometió en campaña, el gobierno federal lo anunció, ya se hicieron foros preparatorios en 2018 para ello y ya se prevé en el Plan Nacional de Desarrollo. Si se quiere hacer (y bien), el proceso para constituir una comisión de la verdad debe venir de la voluntad política para hacerlo. No de un inesperado giro en la trama judicial de la SCJN.

@kalycho