Montevideo: nuestro Consenso

Redacción Animal Político · 23 de enero de 2024

Montevideo: nuestro Consenso

Arribé a la ciudad de Santiago de Chile un domingo por la mañana; ya se respiraban aires de primavera aunque en realidad me estaba congelando. Llegué a casa de mi buena amiga chilena Cata, platicamos sobre temas varios, entre ellos la falta de acceso al aborto en Chile y en México, también sobre el trabajo de cuidados y de las fuerzas conservadoras provocando un retroceso para la constitución chilena. Nuestras preocupaciones eran compartidas, pero también las alegrías. Cata me contaba sobre la fuerza de la colectividad feminista en la comuna de Paine, mientras que yo sobre los logros alcanzados por la Marea Verde en México. Definitivamente no fue un desayuno corto, nos faltó tiempo.

Este viaje me tenía especialmente entusiasmada, pues no solo conocería Santiago sino que asistiría a una reunión muy importante para todas las mujeres, niñas, adolescentes, personas trans y no binaries: se trataba de los 10 años del Consenso de Montevideo, el acuerdo regional de derechos humanos más progresista que América Latina y el Caribe le ha aportado al mundo. Este Consenso fue adoptado en 2013 durante la Primera Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), celebrada en Montevideo, Uruguay. Lo firmaron 38 países, siendo el gobierno uruguayo el anfitrión y el encargado de que se acordara un lenguaje progresista. Más de 400 organizaciones de la sociedad civil latinoamericana y del Caribe, GIRE entre ellas, estuvimos presentes y fuimos parte primordial para la redacción de este instrumento.

El Consenso de Montevideo afirma que la libertad, las capacidades y el derecho a tomar decisiones informadas empoderan a las personas para desarrollar su potencial y participar plenamente en los ámbitos económico y social, además reafirma que la promoción y la protección de los derechos sexuales y reproductivos son esenciales para el logro de la justicia social y de los compromisos nacionales, regionales y mundiales para el desarrollo sostenible.

La Quinta Reunión de la Mesa Directiva sobre Población y Desarrollo en la CEPAL se llevó a cabo los días 14 y 15 de noviembre de 2023. Éramos más de 400 defensoras, activistas, académicas, ministras e investigadoras, juntas en el edificio de la CEPAL escuchando los informes de los gobiernos sobre sus procesos en el cumplimiento del Consenso de Montevideo, asesorando a nuestras ministras o representantes de gobierno, cabildeando para que se respetara el lenguaje progresista. Estábamos ahí abrazando nuestras causas y agendas, tomándonos fotos con los pañuelos abortistas, enunciando las problemáticas que nos aquejan, pero lo más importante es que gozamos el espacio regional para compartir logros e intercambiar estrategias.

Recuerdo especialmente a las compañeras de República Dominicana, quienes además de enfrentarse a la prohibición absoluta del aborto en su país afrontan la explotación ambiental y el racismo sistemático hacia las personas migrantes haitianas. Su discurso me dio inspiración e invito a consultarlo en la declaración política de Río Blanco. Un gran mensaje que nos dieron es la necesidad de pensar nuevas estrategias para hacerle frente a las narrativas antiderechos y construir desde las periferias hacia el centro.

El Consenso de Montevideo contiene 108 medidas prioritarias y 10 capítulos que abarcan las siguientes temáticas: dinámicas de población y su relación con el desarrollo sostenible; derechos, necesidades, responsabilidades y demandas de niñas, niños, adolescentes y jóvenes; envejecimiento y protección social; salud sexual y reproductiva; igualdad de género; migración; desigualdad territorial y movilidad; pueblos indígenas; afrodescendientes; y marcos para la puesta en marcha de la futura agenda regional en población y desarrollo. Además, reconoce el cuidado como un derecho humano.

Durante los días de la Mesa Directiva se realizaron diversos eventos, entre ellos: la presentación de la plataforma “Mira que te miro” ; Causa Abierta, en donde se dieron a conocer casos emblemáticos sobre derechos sexuales y reproductivos, como el de Paola Guzmán que generó un precedente para la región sobre violencia sexual en menores dentro de centros educativos; por su parte, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto en El Salvador, la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local, IPAS LAC, Center for Justice and International Law-CEJIL y Amnistía Internacional  presentaron el documental sobre el caso de Beatriz en El Salvador. En el último día de la Mesa, GIRE y otras colectivas apoyamos a algunas organizaciones chilenas como MILES y Ola Chile que realizaron una rueda de prensa afuera de la CEPAL para denunciar la falta del acceso al aborto seguro en su país.

Si bien la Mesa Directiva nos reveló el tablero conservador en la región, donde ahora se encuentra Uruguay, países del caribe y centroamérica, también nos ofreció la fotografía del progresismo protagonizada por México, Colombia y Brasil; en ese momento Argentina figuraba dentro de este bloque y días después sucedería la elección presidencial del candidato de extrema derecha Javier Milei. Tomando en cuenta este tablero político, hay muchos retos, en especial con los derechos sexuales y reproductivos; para enfrentarlos se necesita una mayor difusión del Consenso y que los gobiernos construyan espacios para incluir a la sociedad civil, que gracias a sus redes y labor pueden nutrir las posturas progresistas que el Consenso necesita para su efectiva implementación..

Al final de la Conferencia Regional, diversas organizaciones de la sociedad civil firmamos una declaración política en donde reconocemos, entre otras cosas, que a pesar de los avances “las  niñas,  adolescentes  y  juventudes  en  la  región  siguen  siendo  víctimas  de  la violencia sexual, enfrentando embarazos no intencionales o no deseados, matrimonio infantil, uniones forzadas, falta de acceso a empleo digno, desigualdades de género y socioeconómicas, racialización hacia mujeres indígenas, afrodescendientes y negras, y otras formas de racismo y discriminación. Todo lo anterior restringe y obstaculiza su autonomía corporal y económica, así como su pleno potencial para una vida digna”.

¿Por qué el Consenso nos debería importar a todas, todos y todes y no solo a la sociedad civil feminista? Porque este instrumento habla de nuestras vidas, aborda lo que los Estados deberían estar haciendo para garantizar, por ejemplo, nuestro derecho a decidir y a vivir nuestra vida sexual y reproductiva de manera plena. La conversación se torna extensa y tal vez Cata y yo necesitemos más que un desayuno para imaginar una América Latina más justa y libre para todas las personas.

* Fernanda Castro Tarinda (@Fer_Cass) es Oficial de Incidencia Social en @GIRE_mx.