Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas de la ONU: logros y retos a futuro

blogeditor · 3 de noviembre de 2014

Conferencia Mundial de Pueblos Indígenas de la ONU: logros y retos a futuro

Por: Dra. Artemia Fabre Zarandona

En el año 2007, finalmente fue aprobada la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas (DUDPI) tras largos años de negociación y aprendizaje sobre lo que significa hablar e incluir a los pueblos indígenas y tribales en el concierto de pueblos reconocidos en el mundo; reconocidos políticamente, con derechos económicos y sociales con las salvedades que quedaron señaladas en dicha Declaración de las Naciones Unidas. Es decir, derechos acotados en los marcos de referencia de los Estados Nacionales donde la gran diversidad de pueblos indígenas se encuentran inmersos.

A siete años de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, las organizaciones indígenas no han dejado el espacio ganado en Naciones Unidas ni en su relación con los estados nacionales que los contienen y acotan. No obstante su lucha por el reconocimiento pleno de sus derechos continúa. Por ello, han seguido trabajando para lograr mejores espacios de reconocimiento no sólo en el ámbito internacional sino fundamentalmente en el ámbito nacional, local y por regiones. Los trabajos de los relatores especiales en materia de derechos indígenas han hecho una labor importante para monitorear, informar y denunciar en casos necesarios sobre los avances y retrocesos en materia de derechos humanos para los sujetos pertenecientes a pueblos indígenas

Esta primera reunión mundial me parece fue un acierto, ya que nos recuerda a la sociedad global en su conjunto la necesidad de continuar un trabajo de inclusión, de reconocimiento en la interculturalidad de millones de personas, alrededor de 45 millones de personas indígenas -que representan 8,3 %, según informe de la CEPAL, 2014-, quienes requieren un trato y un lugar social digno, tomando en cuenta su especificidad y autogestión.

Esta primera reunión mundial me parece un logro de las organizaciones indígenas de las 7 regiones geopolíticas a nivel global, quienes tuvieron reuniones locales y regionales para consensar y evaluar la situación mundial de los pueblos indígenas. Estas reuniones sirvieron para incluir problemáticas generales de los pueblos indígenas y también de sectores sociales específicos como son los jóvenes, las mujeres, las niñas, la población con discapacidades y en un menor nivel, la visibilidad a sectores de la diversidad sexual indígena. Esto culminó en el documento preparatorio consensado conocido como Documento Final de Alta, en junio de este año, que sirvió como base para el documento aprobado como resultado de la Conferencia Mundial sobre Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas.

Esta primera reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas, conocida con el nombre de Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas (CMPI) se llevó acabo del 22 al 23 de septiembre en Nueva York y tuvo como objetivo intercambiar puntos de vista y mejores prácticas sobre el cumplimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas, incluido el cumplimiento de los objetivos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Esta reunión convocó a más 1.000 delegados indígenas, los Jefes de Estado y de Gobierno, funcionarios de la ONU y de las instituciones nacionales de derechos humanos para compartir perspectivas y mejores prácticas hacia el logro de los derechos de los Pueblos Indígenas. Ya que a siete años de la DUDPI los logros dejan mucho que desear en términos de la implementación a nivel nacional en materia de derechos humanos y cambios legislativos. Es decir, que en los países donde se han hecho cambios legislativos éstos aún no llegan a nivel local. Los posibles beneficios no son aún una realidad concreta. Además de esta realidad tenemos las reflexiones y el análisis actualizado sobre pueblos indígenas que hizo posible impulsar esta primera conferencia mundial.

En lugar de avances consolidados, observamos discursos contradictorios en materia de la defensa de los territorios indígenas y fundamentalmente en la toma de decisiones concertadas con los pueblos indígenas –pueblos originarios- es decir, la consulta con consentimiento previo e informado no ha logrado tener su carácter de obligatoriedad y con la seriedad que implica efectivamente dar la información previa y real sobre las implicaciones de las acciones gubernamentales y privadas en los territorios indígenas.

La violencia y el despojo son lo que prevalece. En el caso mexicano está siendo así; la impunidad y la falta de justicia ha cobrado vidas de defensores indígenas y no indígenas, entre otras acciones en detrimento de los pueblos indígenas.

Cabe mencionar también que se ven avances legislativos y judiciales que permiten justamente que intelectuales indígenas mujeres y hombres tomen esos avances para continuar empujando mejores condiciones y una mayor conciencia sobre el lugar de la diversidad cultural y la necesidad de espacios políticos, económicos y culturales en paridad que son, justamente estos espacios lo que han permitido en todo el mundo la posibilidad de llegar en septiembre de este año a Naciones Unidas.

No obstante los vaivenes en materia indígena a nivel mundial, temas sustanciales fueron acordados para ser puesto en la mesa de discusión y aprobados en dicha Asamblea General. Entre estos temas se encuentran: la autogestión y sustentabilidad, la defensa de territorio indígenas, la necesidad de generar información estadística desagregada sobre pueblos indígenas, la inclusión de una política educativa intercultural y a la par el fortalecimiento cultural específico a ser enseñado en las escuelas primarias y educación superior. Mejorar la salud de la población indígena tomado en cuenta las diferencias etarias y de género, crear una política pública para erradicar la violencia de género. Fortalecer los sistemas propios y la complementariedad y/o coordinación de la justicia intercultural.

Todos los temas que son un reto y una obligación que requieren ser bajados a nivel local y no sólo enunciados en leyes internacionales y nacionales. La demanda está en lo local, en la acción día a día. Nos regresamos de esta reunión con retos y con perspectivas a seguir trabajando desde la sociedad civil. Fortalecer las capacidades locales en materia de derechos indígenas en todos los ámbitos de nuestras competencias.

Se mostraron también la complejidad de temas y relaciones de poder que se juegan cuando hablamos de pueblos originarios. Muchos de ellos no podrán ser resueltos a través de las firmas de los dignatarios de los diferentes Estados en el documento que se aprobó en la Asamblea General; ya que involucran toma de conciencia sobre los caminos a seguir como países. Me refiero a cambios sustanciales en materia de recursos naturales, explotación del subsuelo y formas en general del bien común no sólo para los pueblos indígenas sino para todos los ciudadanos. Estos temas estuvieron presentes en todas las reuniones (plenarias y mesas redondas).

La impartición y procuración de justicia son hoy por hoy temas muy importantes en nuestro país y nosotros como sociedad civil estaremos atentos a hacer nuestra labor.

Durante la reunión hubo varios discursos que dadas las relaciones de poder tenuemente se tocaban en las voluntades políticas y en las voces de los representantes gubernamentales, de las de Naciones Unidas, de los líderes indígenas. Una que quedó en mi corazón y me parece clave fue el discurso del jefe Oren Lyon, de la Nación Ondonaga, quien volvió a leer su discurso de hace 14 años en el miso recinto de Naciones Unidas donde habla de siete generaciones adelante. Ese es el reto, ver hacia el futuro de la humanidad y no en la inmediatez del capitalismo contemporáneo que devasta aún más rápido que los anteriores, que no tiene futuro, no tienen mística, no tiene corazón. La visión indígena que se manifestó a lo largo de esta conferencia tiene una perspectiva hacia el futuro, hacia la paz y hacia relaciones con mayor armonía entre el hombre y la naturaleza. Este me parece es una de los grandes retos que nos deja esta conferencia; La reflexión vieja pero constante entre hombre/ naturaleza en donde no son dos sino una forma de mirar y vivir la vida.

 

 

 

* Dra. Artemia Fabre es Antropóloga Social, trabaja en el Proyecto de intervención sobre excarcelación de mujeres y hombres indígena en Campeche. Promoviendo una cultura del Debido Proceso para sujetos pertenecientes a culturas indígenas. Presidenta de Dialogo y Movimiento, A. C.