blogeditor · 10 de septiembre de 2022
Una tristeza profunda invadió a Roberto cuando sus padres se separaron. El joven de 16 años, quien junto con su hermano se quedó a vivir con su papá, se culpaba por la ruptura. Su rendimiento escolar vino a menos, no podía concentrarse y perdió todo interés en las actividades que le gustaban; tenía pensamientos suicidas.
Su historia es uno de los 12 mil casos de Primeros Auxilios Psicológicos que el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México ha brindado entre 2021 y agosto de este año por medio del programa DISÍ a la Vida.
Menores, mujeres y hombres de todas las edades, de todo el país y del extranjero han recibido apoyo por medio del Chat de Confianza (61.5%) o de la Línea de Seguridad (36.1%), 55 5533 5533, que opera 24/7, gratis y confidencial con psicólogos especializados en la contención de este riesgo. Otras y otros han optado por el correo electrónico o las redes sociales.
Roberto fue canalizado a uno de los Centros de Recuperación Emocional del Consejo para recibir terapia presencial gratuita de 12 sesiones, en las que pudo identificar sus emociones, fortalecer el vínculo con su papá y llorar, como no lo había podido hacer, por la separación de su madre.
El joven comenzó a tener nuevas amistades, ahora va al gimnasio y aprendió a ver el lado positivo de las cosas que ocurren en su vida. La desesperanza, que es la principal razón de ideación suicida en las niñas, niños y adolescentes de hasta 17 años, con un 47%, ha sido procesada por Roberto con acompañamiento profesional.
Ante el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, a conmemorarse este 10 de septiembre, es necesario que tomemos conciencia de las probabilidades de salvar una vida si, como familiares, amigas o amigos, aprendemos a conocer las señales, por muy pequeñas que parezcan, de quien enfrenta severos problemas emocionales.
El análisis de las atenciones revela que el 30% de las personas apoyadas son menores de 17 años y la principal razón es la desesperanza, seguida de la dificultad para expresar sus emociones con 31% y el maltrato infantil con 17%.
El 46% tiene entre 18 y 30 años —representa el grupo etario predominante— y de ellos, el 38% lo hace por desesperanza; como segunda y tercera razón surgen los problemas de pareja y familiares, con 24% y 20%, respectivamente.
Entre los 31 y los 60 años, los problemas de pareja se constituyen como el motivo central de la ideación suicida con un 34%; la desesperanza se manifiesta en el 31% de las atenciones y la violencia familiar en el 17%, principalmente de parte de mujeres en una proporción de tres a uno con relación a los hombres.
En las personas adultas mayores la desesperanza, con 34% de los casos y generada en muchas ocasiones por la soledad, vuelve a ser la razón central; la violencia familiar —ya sea física o psicológica y sobre todo proveniente de hijos e hijas— es la segunda causa, con 22%, y el duelo ante la pérdida de seres queridos significa el 19%.
Las señales de alerta no siempre son obvias. Es importante hacer conciencia de que una persona con ideación suicida no siempre lo revela en su apariencia, e incluso puede presentarse como alguien sonriente.
Pero si observamos con atención a familiares y amistades que sabemos atraviesan por situaciones emocionales difíciles, es posible detectar cambios repentinos y constantes de humor, aislamiento social, dificultades en la comunicación o poco gusto por hobbies e intereses que antes no se perdía por ningún motivo.
Entonces puede ser momento de hablar con ella o él, preguntarle sobre su estado de ánimo y sea cual sea su respuesta, indagar más, nunca minimizar lo que siente o juzgar la forma en que percibe los problemas. Si vemos que atraviesa por alguna forma de depresión a desesperanza o nos confiesa directamente que ya no encuentra motivos para seguir adelante, nuestra responsabilidad es no soltarle y ayudarle a buscar ayuda especializada. Una palabra a tiempo puede salvar una vida.
* Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.