Condiciones para lactar

blogeditor · 27 de julio de 2015

Condiciones para lactar

Por: Alma Beltrán y Puga

Empecé a lactar a mi hija el día que nació. Había tomado un taller de Parto Humanizado, donde me habían explicado las técnicas y los beneficios de la lactancia materna, pero nunca imaginé lo difícil que sería. Me dolían mucho los pezones cuando mi hija succionaba, se me agrietaron y era casi un martirio físico cada vez que la niña se pegaba para comer. Tuve dos asesoras de lactancia, me puse lanolina, usé protectores de plástico, intenté varias posturas, pero el dolor persistía. Pensé en dejar de lactar varias veces. Pero tanto mi pareja como el pediatra me animaban a seguir dándole pecho. Y tenían razón. Entre los beneficios de la lactancia están los nutrientes y anticuerpos para el bebé que se transmiten a través de la leche, el vínculo mamá-bebé que ayuda a promover su seguridad, la contracción del útero después del parto, la quema de calorías, la reducción de las probabilidades de tener cáncer de mama.

Además la leche materna no cuesta, siempre está a la temperatura ideal y se puede dar a cualquier hora. El gobierno del Distrito Federal acaba de publicar en la Gaceta Oficial una Guía técnica para la lactancia materna donde se señalan los beneficios de la misma, algunas técnicas de amamantamiento y de conservación de la leche. Ojalá se difunda.

Después de la primera consulta pediátrica, cuando vi que mi hija había subido un kilo en un mes, y estaba muy bien de salud, me decidí a no dejar de lactarla. Con mucha fuerza de voluntad y apoyo psicológico, de mi pareja, de mis amigas y de mi familia, pude superar los primeros tres meses. De ahí en adelante, todo fue más fácil. Se me quitó el dolor y lactar se convirtió en un acto “natural” del cuerpo. Disfruté mucho ese tiempo con Catalina. Darle de comer fue muy importante para fomentar el vínculo entre las dos, conocerla y pasar tiempo juntas. A los tres meses de que nació, comencé a trabajar así que tuve que alternar la toma del medio día con fórmula. Me sacaba la leche en la oficina con un extractor de leche, que transportaba diariamente de la casa al trabajo, a veces me lo llevaba a reuniones que tenía fuera. Almacenaba la leche en un pequeño refrigerador portátil que ya venía integrado al extractor. Me hubiera gustado continuar con lactancia exclusiva hasta los seis meses, pero bajo las condiciones actuales de la vida laboral y citadina, es muy difícil.

Sin duda, el Estado tiene que generar mejores condiciones para que las mujeres puedan lactar y continuar dando pecho cuando regresen a trabajar. También las oficinas públicas y privadas tienen que mejorar sus espacios de trabajo para que las mujeres puedan sacarse la leche en lugares apropiados, dar flexibilidad de horarios y respetar las licencias de maternidad, incluso extenderlas para poder continuar con la lactancia.

[contextly_sidebar id=”CZJYX3Jfq6lWs1aIpCax3clJ9mMmgzts”]Por eso he pensado en una lista de cuestiones que se deben implementar por parte del Estado y de las empresas para fomentar la lactancia materna: se debe de ampliar la cobertura de las licencias de maternidad e incluir a trabajadoras informales en el IMSS para que tengan acceso a licencias; respetar las horas de lactancia y adaptar los horarios de trabajo para que las mujeres tengan flexibilidad para trabajar desde casa, fomentar las reuniones de madres lactantes a través de círculos de lactancia; promover campañas adecuadas que den a conocer los beneficios de la lactancia materna.

Entre las medidas hay algunas que requieren cambio en la legislación, tal como la ampliación de las licencias de maternidad a 6 meses con flexibilidad para que se acumulen días de la licencia prenatal a la posnatal (actualmente las licencias de maternidad son de 84 días para mujeres afiliadas al IMSS y de 90 días para las del ISSSTE); otras requieren políticas públicas, como la promoción de información a parteras, doulas, trabajadoras sociales y enfermeras para mejorar las técnicas para lactar; o dar beneficios fiscales a empresas que fomenten la compatibilidad de la vida laboral con la reproductiva, particularmente en cuestiones de lactancia materna.

Hay medidas para la promoción de la lactancia materna que requieren adecuación de la infraestructura, no sólo se trata de construir lactarios equipados con extractores de leche, refrigeradores, mesas y sillas, sino también de habilitar estancias infantiles cerca de los lugares de trabajo y de mejorar el transporte público, para acortar la distancia entre los lugares de trabajo y los hogares y estancias infantiles. En este punto vale la pena recordar que siguen pendiente la mayoría de los lactarios prometidos por Miguel Angel Mancera, de los 92 prometidos sólo hay 28.

Y por último, una cuestión que no se le puede exigir al Estado ni a la empresa, pero que es fundamental para no dejar la lactancia: tener maridos/parejas pacientes y comprensivas.

 

* Alma Beltrán y Puga es Coordinadora de Incidencia en Política Pública y Legislativa de @GIRE_mx