El Concejo Indígena de Gobierno y su vocera

blogeditor · 29 de mayo de 2017

El Concejo Indígena de Gobierno y su vocera

Por: Raúl Romero (@cancerbero_mx)

El Concejo Indígena de Gobierno que se constituyó este fin de semana en Chiapas nombró como vocera a María de Jesús Patricio Martínez, a quien se buscará registrar como candidata independiente a la Presidencia de México para el 2018. Esto es un hecho inédito en nuestro país. La crisis que atraviesan los partidos políticos, y en general todas las instituciones del Estado mexicano, son motivo suficiente para analizar la riqueza de la iniciativa por su originalidad y el proceso que le dio origen.

Para empezar, los pueblos del Congreso Nacional Indígena (CNI) nos hablan con la verdad. No invitan a depositar esperanzas en una persona, un grupo o en una elección. Convocan a organizarnos, a construir todas y todos las verdaderas soluciones a los graves y complejos problemas que enfrentamos.

En segundo lugar, la propuesta es resultado de un proceso que inició en octubre de 2016. Fue el EZLN quien originalmente hizo la propuesta, para luego ser consultada, modificada y apropiada por los pueblos que integran el CNI. Se trata así del resultado de un proceso de democracia directa en el que miles de comunidades, con lenguas, costumbres y formas distintas de organizarse, consensaron que la iniciativa era necesaria para enfrentar el despojo y la represión.

En tercer lugar, la propuesta de un Concejo Indígena de Gobierno implica una forma nueva de gobierno para México, uno colectivo en el que comunidades, municipios, estados y regiones se articulan y deciden. Por eso no se habla de una candidata, sino de una vocera; una voz que es al mismo tiempo muchas voces. Una mujer indígena, pobre, que lucha y combate real y simbólicamente las distintas formas de explotación y dominación tan marcadas en nuestra sociedad: el machismo, el racismo y el capitalismo.

En cuarto lugar, la propuesta pone el debate en términos ideológicos y estructurales. Los pueblos que integran el CNI -constituido desde 1996- conocen bien las violencias que se viven en nuestro país: la violencia criminal, estatal y empresarial. Sus territorios son codiciados por grupos del crimen organizado, pero también por mineras y empresas que buscan construir en sus territorios carreteras, aeropuertos, hidroeléctricas y otras formas de negocio que implican despojo. Por eso insisten que la batalla es contra el capitalismo y en defensa de la vida, que no se trata sólo de “mafias en el poder”, sino de un sistema económico que fomenta la muerte.

Por último, aunque la propuesta emana de pueblos indígenas, no se limita sólo a ellos. Se trata de una lucha por la vida en la que cabemos todos y todas, una que tenemos que dar si queremos que las cosas comiencen a cambiar.

 

@CMDPDH