Con tan sólo un poquito

blogeditor · 15 de julio de 2014

Con tan sólo un poquito

Pues el Mundial de Fut ya terminó. Algunas personas dirán que por fin ya se acabó, y lo harán con un sentimiento de alivio, mientras que otras lo dirán con algo de nostalgia. Dentro del primer grupo, muy probablemente se encuentren los legisladores que día a día sudan la gota gorda desquitando su sueldo debatiendo temas trascendentales en la vida del país, como la reforma energética, la de telecomunicaciones y la política. Ellos y ellas, ciudadanos ejemplares, estarán sumamente contentos porque las reformas estructurales volverán a ser el tema central en las discusiones familiares, de café o de cantina, y no si el tal Robben se dejó caer y no fue penal, o si la selección brasileña ya no es lo que era antes, o que los alemanes son la nueva supremacía futbolera.

También dentro de los primeros estarán algunas parejas de aficionados y aficionadas que decidieron que el Mundial de Fut era el mejor pretexto para hacer un espacio de relajación (excepto en los partidos donde jugó la selección Mexicana) y de goce, ya que este Mundial se realizó en pleno horario godín, o de evasión de los problemas que le aquejaban a la familia, al vecindario o al Mundo entero.

Los nostálgicos por su parte, estarán buscando estadísticas del Mundial, lamentándose que México no haya podido ir más allá de los octavos de final, viendo los videos de los goles de la selección mexicana una y otra vez, y sobre todo, sintiéndose con un vacío inmenso porque simplemente el Mundial se terminó, kaput, finito, fin.

Sabemos que Alemania es el campeón indiscutible y que uno que otro “experto” decía que Argentina ni siquiera debía de haber llegado a la final con el pobre futbol que había estado jugando durante todo el Mundial. Vimos todos como el nuevo objeto del deseo, estrella de fut mundial y producto de la mercadotecnia, Messi, se quitaba la medalla de segundo lugar inmediatamente después que se la habían colocado. Pequeño detalle.

Otros dirán que es muy probable que en el berrinche, a la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, se le haya pasado por la cabeza nacionalizar a la FIFA, ¿por qué no?

También se vivió una “gran” discusión entre la “intelectualidad mexicana” si la afición azteca puede o no gritar en los estadios de fut “EEEEEEEEEEEEEEhhhhhhh, ¡puto!”, sin llegar a ningún acuerdo concreto (aquí en plena cotorreada, que por cierto ya se estaba poniendo sabrosa, y la FIFA reculando al respecto).

Sin embargo, lo importante de todo, es que a pesar del fut, nuestro país aún sigue ahí y sus problemas también, y que debemos no sólo preocuparnos, sino ocuparnos de ellos. Ojalá y con el mismo entusiasmo con que veíamos los partidos de la selección y gritábamos, nos emocionábamos, mentábamos mausers, traíamos al Yisusindamaud, nos pusiéramos a trabajar por nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro país. Si tan sólo fuera con una mínima fracción de ese entusiasmo, un poquito de eso, carajo.

Por cierto, quiero agradecer a mis amigos en el feis, o a mis seguidores en twitter, la paciencia que me tuvieron mientras yo me divertía como escuincle posteando una cantidad industrial de memes conmemorativos del Mundial de fut. Espero que no hayan sido muchos los que me desamigaron, ni me dejaron de seguir. Aún no he pasado lista. Disculpen las molestias.

 

La Miscelánea de Don Marce

Bueno, pues me acabo de enterar que la iniciativa de Ley de Transición Energética, que recoge gran parte de las propuestas de la sociedad civil en la materia, no va a pasar. ¿Por qué? Porque la reforma energética que se aprobó privilegió la explotación de hidrocarburos y no el uso y aprovechamiento de energías renovables.

Esta reforma energética parece privilegiar los beneficios en el corto plazo, pero no una visión más amplia y de largo plazo que nos permita dejar de depender de los hidrocarburos no sólo como fuente de energía para el país, sino también como fuente de financiamiento del gasto público.

Al respecto, es muy importante lo que plantea Inteligencia Pública, que se puede resumir en lo siguiente:

1.- Se deben establecer medidas para el cumplimiento de las metas de generación de energía eléctrica por fuentes limpias.

2.- Se deben incluir fuentes renovables por las empresas encargadas de la producción de electricidad (privadas y empresas productivas de estado).

3.- Establecer metas de corto plazo y mecanismos tecnológicos claros que sirvan de parámetro para verificar el grado de avance y cumplimiento con la meta del 2024 (reducción del 35% de las emisiones contaminantes). Igualmente, se deberá diseñar una estrategia –hoja de ruta– para definir las tecnologías, las obras de infraestructura y las actividades necesarias que tendrán que cumplir cada una de los sectores involucrados en el cumplimiento de las metas de generación de energías limpias.

4.- Asignar recursos suficientes para la transición energética a través de diversos fondos que apoyen las actividades de investigación, desarrollo e innovación por fuentes renovables.

5.- Reorientar los recursos del subsidio a la electricidad para el impulso de obras en hogares de bajo consumo, así como pequeñas y medianas empresas para que puedan adquirir tecnologías que les ayuden a generar su propia energía, tales como calentamiento solar de agua, paneles solares, aislamiento térmico, entre otros.

6.- Otorgar incentivos fiscales para que las empresas encargadas de la cadena productiva de energía eléctrica y otros sectores de la sociedad adquieran tecnologías renovables y eficientes. Estos incentivos fiscales pueden ser créditos, tasas de remuneración o deducciones fiscales.

7.- Diseñar y operar instrumentos de mediano y largo plazo que permita establecer metas para el consumo de energías renovables y no sólo producción.

8.- Promover el uso de energías renovables para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) puesto que, la generación de energía en México emite el 30% de la emisiones (IEA, 2010).

 

La Panza es Primero

El otro día andaba buscando un lugar dónde echarme un buen café, pero que también pudiera comerme un rico pan en la Condesa. Contrario a lo que todos piensan, a pesar de que en este barrio tan hípster (no lo digo yo, que conste) abundan los cafés, las cafeterías y similares, son muy pocos los lugares que puedes realmente saborear un rico café y comerte al mismo tiempo un rico pan.

En la calle de Nuevo León, en el número 125-B podrán encontrar esta exquisita combinación. Ahí podrán chopear su orejita, su rollo de canela, o su concha (sin albur), en un ambiente súper relajado y lleno de buena onda.

Para los que les gusta ver pasar a la gente (guapas damitas o galanes, según gustos), es el lugar ideal, o si simplemente quieren echar el cotorreo, revisar sus correos o mensear con su ipad, ahí es un buen lugar. Vayan.

 

@marco_cancino