cynthiaram · 25 de abril de 2012
The Journal of Sexual Medicine acaba de subir a su web el último artículo del doctor Adam Ostrzenski, en el que afirma haber encontrado el Santo Grial de la ginecología: ¡el Punto G!
La ‘prueba’ anatómica con la que Ostrzenski pretende demostrar que el Punto G existe la proporcionó el cadáver de una mujer de 83 años en el que se encontró “una pequeña cavidad bien definida en la parte posterior de la membrana perineal, a 16,5 milímetros de la parte superior del orificio de uretra, creando un ángulo de 35 grados con la parte lateral de la uretra. Formado por tres regiones distintas, el punto G en el cadáver analizado medía 8,1 mm de largo y tenía un ancho variable entre 3,6 mm y 1,5 mm y una altura de 0,4 mm”
Ooobviamente ya saltaron serias dudas respecto a la claridad, precisión, verificabilidad, empiricidad y veracidad del estudio de Ostrzenski. Por ejemplo:
1.- El estudio se hizo en un solo cuerpo.
2.- En este cuerpo se encontró una estructura parecida a un racimo de uvas y afirman, sin haber hecho los análisis conducentes, que es tejido eréctil.
3.- Misteriosamente, el Doctor Ostrzenski tiene una clínica de cirugía vaginal y se teme que tras su descubrimiento empiece a cotizar “operaciones G”.
Yo supongo, solo supongo, que Ostrzenski es discípulo del Doctor Maiti y su Centro de Cirugía Estética Vaginal en donde desde hace años ofrecen: ¡ampliación del Punto G!
Según este centro, cuya sede se encuentra en Monterrey:
Ostrzenski tuvo que sacar un paper para intentar justificar ( y muy más-o-menitos) un posible negocio. Maiti, ¡qué diablos!, directo por la libre ¡a hacer puntos G “más grandes”!
Lo malo de la “meji-ampliación-de–su-G”:
Lo bueno de la “meji-ampliación-de–su-G”:
¡Oh, bendito efecto placebo! ¡Oh, inGrata neGliGencia!