¿Cómo se elaboró el Índice de víctimas de México Evalúa?

Centro de Análisis de Políticas Públicas · 26 de agosto de 2011

¿Cómo se elaboró el Índice de víctimas de México Evalúa?

Por: México Evalúa

México Evalúa presentó los resultados de su Índice de Víctimas Visibles e Invisibles de Delitos Graves (IVVI) el pasado 22 de agosto con el objetivo de llamar la atención de quienes toman decisiones de política pública en el país sobre el daño que los crímenes violentos ocasionan en las familias de aquellos que han sido víctimas de los mismos.

Los índices buscan sentar las bases para monitorear y/o evaluar la evolución (o involución) de un fenómeno en forma agregada. Para la construcción del IVVI se utilizó información oficial, que proveen las entidades federativas al Sistema Nacional de Seguridad Pública y son publicadas en el portal de Internet de su Secretariado Ejecutivo. Se utilizó también información de los Censos de Población y Vivienda que levanta el INEGI. No se hicieron ajustes para considerar la cifra negra dado que no se tienen estimaciones de la misma para todo el periodo de análisis. El objetivo fue reflejar la información de los registros de las propias entidades federativas utilizando únicamente datos y cifras oficiales.

El IVVI se construyó a partir de cuatro indicadores: homicidio, secuestro, extorsión y robo con violencia. Cada uno considera el promedio de víctimas visibles o directas por cada 100 mil habitantes del delito que se trate, así como el número promedio de miembros de la familia cercana de las mismas, los cuales representan a las víctimas indirectas o invisibles de primer grado. 

El número de víctimas invisibles de primer grado se basó en el tamaño de la familia promedio, estimado para cada año y entidad federativa a partir de la información de los Censos de Población y Vivienda levantados en 1990, 2000 y 2010.

El índice se calculó mediante la suma ponderada de los indicadores. Los de homicidio, secuestro y extorsión tienen el mismo peso (0.3) y el de robo con violencia uno menor (0.1). Lo anterior en virtud de que se considera que los primeros tienden a infligir más daños físicos, psicológicos y materiales a las víctimas.

El documento referido incluye una ficha por entidad federativa en la que se presentan los resultados del IVVI y de los indicadores que lo integran: homicidio, secuestro, extorsión y robo con violencia, así como dos tablas en las que se presentan los promedios mensuales de víctimas; una en términos de víctimas por cada 100 mil habitantes y la otra en términos de promedios simples.

La medición de víctimas por cada 100 mil habitantes permite comparaciones en el tiempo y el espacio. La población cambia constantemente debido a la natalidad, la mortalidad y la migración. Si queremos hacer comparaciones sobre la prevalencia de homicidios hace 10 años con las actuales, se recomienda ajustar la información con el tamaño de la población. No es lo mismo tener 10 homicidios con una población de 1 millón de personas que con una de 2 millones.

Esta regla se aplica a comparativos entre países y entidades federativas. Bajo el entendido de que por lo general y en términos absolutos, hay más crímenes en donde hay más gente. No sería entonces equitativo comparar entidades digamos como el D.F. o el Estado de México contra entidades del tamaño de Tlaxcala utilizando únicamente cifras en términos absolutos. Por esta razón, se calcula el número de víctimas por cada 100 mil habitantes.

Los resultados del IVVI mostraron que en todas las entidades federativas que integran la República Mexicana, el número de víctimas de al menos un delito violento (homicidio, secuestro, extorsión y robo con violencia) ha aumentado de manera considerable. También se observó que el crimen se expandió a estados que hace algunos años raramente sufrían los efectos de la violencia.

Los altos costos que enfrenta la población a consecuencia de los crímenes violentos inyectan un sentido de urgencia al ajuste en las políticas públicas. Estamos convencidos de que necesitamos una política de seguridad basada en evidencia: información completa, indicadores y evaluaciones sistemáticas. 

Por último, es necesario aclarar que México Evalúa no trabaja con juicios de valor. Somos un centro de análisis e investigación apartidista que tiene por objetivo cambiar la realidad de nuestro país y elevar la efectividad gubernamental a través de un trabajo de análisis riguroso, elaborado por profesionales acreditados para ello.

Sabemos que el diálogo es lo que sirve al país en esta delicada coyuntura, por lo que estamos abiertos a entablarlo con las partes que compartan nuestra misión.