¿Cómo reducir el consumo explosivo del alcohol en México?

blogeditor · 2 de julio de 2021

¿Cómo reducir el consumo explosivo del alcohol en México?

México ocupa el tercer lugar en muertes por el abuso de bebidas alcohólicas del continente, con 46,888 de los 255,096 decesos sucedidos por esta causa entre 2013 y 2015 (junto con Estados Unidos y Brasil suman aproximadamente el 80.1% del total de muertes) 1. Estos fallecimientos están relacionados con las llamadas enfermedades no transmitibles (ENT), siendo los padecimientos del corazón, diabetes mellitus, tumores malignos, enfermedades del hígado y accidentes 2  los problemas de salud asociados con el consumo nocivo de alcohol.

Según el Informe sobre la Situación Mundial del Alcohol y la Salud, México se ubica en la posición 19 de 35 países en América, calculando el consumo de alcohol gravado y no gravado (alcohol doméstico o producido informalmente) en 6.5 litros anuales 3, lo que resulta revelador por el número de muertes que presenta México por abuso de bebidas alcohólicas.

La elevada mortalidad -a pesar del bajo consumo- se explica por la elevada ingesta de bebidas alcohólicas ilegales (México es uno de los países con mayor consumo de bebidas alcohólicas no registradas, solo debajo de Turquía, España, Islandia e Israel), patrones de uso explosivo, altos índices de desigualdad y un limitado acceso a los servicios de salud.

También porque el patrón de consumo de bebidas alcohólicas en el país ha cambiado. En el caso de los hombres, 13.8% son bebedores consuetudinarios, 4.5% bebe al menos una copa todos los días, 29.9% ha tenido episodios de consumo excesivo en el último mes y 45.5% en el último año. En cuanto a las mujeres, las cifras son más bajas, pero igualmente significativas: 8.5% bebe consuetudinariamente, 2.9% lo hace diariamente, 19.8% ha bebido cuatro copas o más en una sola ocasión en el último mes y 33.6% en el último año 4.

Respecto de los menores, de 2011 a 2016, el porcentaje de bebedores consuetudinarios entre los 12 y los 17 años aumentó de 1.0% a 4.1%, el de quienes beben diariamente cambió de 0.2% a 2.6%, el consumo excesivo por mes subió de 4.3% a 8.3% y el anual de 12.1% a 15.2% 5.

Esta situación resulta preocupante por los efectos negativos que este consumo tiene en el terreno de la salud pública, donde nuestro país se encuentra muy por debajo del promedio internacional respecto del gasto en salud, con $1,154 dólares per cápita. El gasto total en salud fue del 5.5%, del PIB, en 2019, comparado con el promedio de países de la OCDE, de 8.8% 6.

¿Cómo puede México enfrentar de manera eficiente este problema de salud pública?

La Secretaría de Salud plantea la aplicación de políticas fiscales adecuadas y la inversión en la calidad de los servicios de salud.

Una de estas medidas es el cambio en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) del esquema ad valorem (cobro de impuesto dependiendo del precio de venta del producto en cada etapa de su comercialización) vigente actualmente, a uno ad quantum (basando el impuesto en el contenido de alcohol y no en el precio), lo que funcionaría como un incentivo para que los consumidores adquieran bebidas de menor graduación alcohólica. Esto tendría el potencial de impactar positivamente en la salud de la población mexicana porque a menor consumo de alcohol, el daño a la salud será igualmente más bajo. Quienes, no obstante, decidieran pagar el impuesto sobre bebidas con alto contenido alcohólico, estarían aportando más recursos a la recaudación fiscal, mismos que podrían ser utilizados para mejorar y aumentar el acceso a la salud, tan necesario tras más de un año de enfrentar los efectos de la pandemia. En pocas palabras, transitar del actual esquema ad valorem a uno ad quantum tiene la doble virtud de beneficiar en el tema sanitario y fiscal.

Para organismos internacionales como la OMS, este tipo de esquema impositivo constituye una de las medidas más eficaces para reducir el uso nocivo del alcohol, particularmente en el caso de los consumidores jóvenes, menores de edad y grandes bebedores.

El gobierno de México ha resaltado la necesidad de modificar ciertos hábitos nocivos para revertir los problemas de salud prevalecientes y buscar una mejor calidad de vida de la población. Es el caso de la modificación a la NOM-051 sobre el etiquetado frontal, las medidas de restricción en la publicidad de alimentos y bebidas alcohólicas que incumplen con estándares nutrimentales y los esfuerzos para prohibir la venta de alimentos chatarra cerca de las escuelas. En esta lógica, urge abordar el problema del uso nocivo del alcohol de manera integral, mediante la implementación de políticas fiscales eficaces, entre las que destaca una política de impuestos adecuada.

* Pablo Almuli Cassigoli es Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México y maestro en relaciones internacionales por la Università Degli Studi di Milano. Actualmente cursa el doctorado en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

 

 

 

1 Chrystoja, B. R., Monteiro, M. G., Owe, G., Gawryszewski, V. P., Rehm, J., and Shield, K. (2021) Mortality in the Americas from 2013 to 2015 resulting from diseases, conditions and injuries which are 100% alcohol‐attributable, Addiction, p3.

2 Secretaría de Salud, Transición epidemiológica, 2018, p. 46. (datos hasta 2016).

3 World Health Organization. (‎2018)‎. Global status report on alcohol and health 2018. World Health Organization, pp. 211, 343.

4 Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017, Secretaría de Salud, Comisión Nacional Contra las Adicciones, Instituto Nacional de Salud Pública, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (ANEXO 1: TENDENCIAS DE ALCOHOL).

5 Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2016-2017, Secretaría de Salud, Comisión Nacional Contra las Adicciones, Instituto Nacional de Salud Pública, Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (ANEXO 1: TENDENCIAS DE ALCOHOL).

6 OECD (2021), Health spending (indicator). doi: 10.1787/8643de7e-en (Accessed on 19 April 2021).