Jorge Avila · 13 de mayo de 2026
Desde hace 20 meses Sinaloa vive en medio de una guerra abierta entre las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa, los Chapitos y la Mayiza, y aunque la violencia se desbordó y han caído operadores de ambos bandos, lo cierto es que esa disputa se encuentra en punto muerto, en donde estos grupos tienen una fuerza bastante parecida y si bien uno de los bandos le arrebató al otro algunos territorios, no se ve claro que ninguno pueda vencer al otro en el corto plazo.
En dicho contexto, se fue ventilando desde hace semanas la posibilidad de que los dos hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán que aún siguen en libertad, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, conocidos coloquialmente como Los Chapitos, se encontraban en negociaciones con el Gobierno de los Estados Unidos para entregarse, lo cual fue confirmado por el periódico Los Ángeles Times.
Si bien la entrega de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo no es un hecho confirmado, sino una hipótesis que sostienen varias fuentes, entre ellas Los Ángeles Times, no es un escenario descabellado, ya que existen suficientes elementos de que en los últimos años Los Chapitos han negociado con los Estados Unidos, el más claro ejemplo, fue la operación en donde Joaquín Guzmán hijo, secuestró a Ismael “El Mayo” Zambada, al cual llevó en contra de su voluntad en un avión a Estados Unidos, mismo que aterrizó en una base militar, lo cual sería imposible sin conocimiento previo de la operación de las autoridades norteamericanas y a cambio él y su hermano Ovidio recibieron beneficios judiciales, además de que se permitió el ingreso de 17 familiares de ellos a dicho país.
De ser verdad esta negociación y posterior entrega de los Chapitos, se podrían presentar cuatro posibles escenarios, no totalmente excluyentes entre sí, los cuales alterarían las dinámicas internas del Cártel de Sinaloa y que se exponen a continuación:
1.- Éxodo en bloque al bando de la Mayiza y reunificación del Cártel de Sinaloa: Cuando comenzaron las hostilidades entre los Chapitos y la Mayiza en septiembre de 2024, los jefes de plaza del Cártel de Sinaloa debieron elegir uno de los bandos, lo cual rompió la organización en dos, por lo que al quedarse uno de los bandos sin liderazgos fuertes, porque es difícil encontrar entre los operadores de los Chapitos alguno que pueda cohesionar a todos los jefes, resulta lógico que los mismos busquen acercarse al bando contrario, encabezado por Ismael Zambada Sicairos “El Mayito Flaco”, lo cual volvería a unir al Cártel de Sinaloa, bajo un mando unificado.
Se trata de un escenario con pocas posibilidades reales, ya que, si bien ambas facciones se encontraban unidas hasta hace dos años, lo que hace factible pensar en una reunificación, lo cierto es que no se está tomando en cuenta las afrentas cometidas en estos 20 meses, es decir, operadores de ambos bandos se han atacado con saña, han matado a amigos y familiares, por lo que firmar las paces es altamente complejo.
Habrá sin duda algunos operadores que puedan ser bien recibidos por la Mayiza, no sólo por las relaciones previas, sino por su importancia regional, por ejemplo, René Bastidas Mercado “El 00”, que tiene el control de municipios como San Ignacio y Elota, así como operaciones en Los Cabos y la Paz, Baja California, por lo que a pesar de las hostilidades resulta más sensato negociar con él, que mantener una disputa que costará muchos hombres y años de fuego cruzado. En la misma línea estaría Víctor Manuel Barraza Pablos “El 40”, jefe de plaza de los Chapitos en Mazatlán. Pero habrá otros liderazgos que se encuentren en zonas con alto dominio de la Mayiza, en las que no sea conveniente negociar y prefieran seguir combatiéndolos.
2.- Los jefes de plaza de los Chapitos se repartirán una parte con la Mayiza y otra con el Cártel Jalisco Nueva Generación: Se trata de un escenario un poco más probable que el anterior, ya que implica que los jefes de plaza de los Chapitos no se moverán en bloque, sino que cada uno tiene sus intereses regionales y sus estrategias, es decir, habrá algunos a los que les convenga pactar con el Mayito Flaco y anexionarse a su facción, pero existirán otros en donde la conciliación ya no será posible o bien que por estrategia prefieran pactar con otro cártel, en especial con el CJNG.
Hay que recordar que los Chapitos establecieron una alianza con el CJNG, en la que Audias Flores Silva “El Jardinero” sirvió de intermediario, por lo que en los últimos meses algunos jefes de plaza recibieron refuerzos de sicarios del CJNG, lo que facilitaría que algunos de estos líderes locales opten por incorporarse al cártel con sede en Jalisco, en lugar de negociar con la Mayiza.
En dicho tenor, hay células como la de los Deltas en Sonora, cuyo territorio se encuentra rodeado por el de células afines a la Mayiza, por lo que una negociación con ellos sería contraproducente para la cohesión del grupo, de forma que a los Deltas les es más conveniente aliarse con el CJNG o con grupos locales como el Cártel de Caborca.
3.- Fragmentación del bloque de los Chapitos en unidades más pequeñas: Otra opción es que la mayor parte de los jefes de plaza que pertenecen a los Chapitos no se integren a otros cárteles, sino que se vuelvan organizaciones independientes de corte regional, algo similar a lo que les pasó a los Beltrán Leyva en 2010.
En dicho contexto encontramos muchas células locales en diferentes estados que podrían aspirar a convertirse en independientes, por ejemplo, los Salgueiro Nevárez del sur de Chihuahua, tienen control sobre un amplio territorio e influencia con autoridades locales, o los Mata Salas que operan en Hermosillo, Sonora y sus alrededores, la Empresa en la zona norte de Baja California o la Banda del 15 en Quintana Roo.
Este no sería un camino sencillo porque pasarían de ser un gran cártel con rutas de tráfico a los Estados Unidos, a pequeñas organizaciones que competirán con otras mayores y que ya no tendrán acceso directo a mercados internacionales, pero que quizá sea la única opción para varios de los liderazgos locales.
4.- Entrega masiva de sus operadores a las autoridades: Se trata del escenario menos probable, ya que implicaría una rendición en bloque, pero siempre hay actores que se negarán a perder su libertad o a dejar a un lado sus negocios.
Lo que no se puede descartar es que haya algunos operadores que al verse en estado de indefensión por la falta de los Chapitos y ante la imposibilidad de negociar con la Mayiza, con el Cártel Jalisco Nueva Generación o con otras organizaciones, decidan entregarse a las autoridades en México o los Estados Unidos, pero serán los menos.
Un caso de este tipo fue Dámaso López Serrano “El Mini Lic”, quien durante muchos años presumió de su cercanía con el Chapo Guzmán, a quien llamaba padrino, pero cuando el Chapo fue extraditado a los Estados Unidos en 2017, su padre Damaso López Núñez inició contra los Chapitos una guerra para quedarse con la organización, sin embargo, su estrategia no le funcionó, a las semanas salió huyendo de Sinaloa, se refugió en la Ciudad de México donde fue arrestado ese mismo año y al ver el “El Mini Lic” que ya no tenía a su padre, ni apoyos para librar una guerra se entregó semanas después a los Estados Unidos en el puente fronterizo de Calexico vía Mexicali.
@victorsanval