blogeditor · 4 de mayo de 2021
Por primera vez en su historia, la Comisión de Estupefacientes (CND por sus siglas en inglés) se reunió de forma virtual (principalmente) en Viena, Austria, para discutir resoluciones, fiscalizar sustancias y rendir cuentas sobre sus acciones en control de drogas. La reunión normalmente sucede en marzo de cada año, pero por temas de agenda y la pandemia, se cambió para abril.
La CND es el principal órgano político al interior de las Naciones Unidas donde se dialoga lo más relevante sobre el curso y destino de las políticas de control y fiscalización de drogas en el mundo. La CND fue creada por el Consejo Económico y Social para asistirle en la supervisión de la aplicación de los tratados de fiscalización internacional de drogas, y está compuesta por 53 Estados miembros (menos de la mitad de los países que conforman la ONU). Cada año, los países deciden los criterios de fiscalización para nuevas sustancias descubiertas, y también examinan y adoptan una serie de resoluciones alrededor del tema.
En esta ocasión se discutieron varias resoluciones relacionadas con temáticas que van desde el efecto de la pandemia en la situación global de drogas, la necesidad de promover intervenciones para la prevención del uso de drogas y servicios de tratamiento para personas de poblaciones marginadas, la promoción del desarrollo alternativo para regresar de los efectos económicos del COVID-19, y hasta el mejorar los procesos de recolección de datos sobre los usos nocivos de los productos farmacéuticos utilizados para fines ajenos a los medicinales. Como se puede ver, las posturas y propuestas son diversas, aunque generalmente la discusión está dominada por potencias mundiales como Estados Unidos y Rusia, respaldados por sus países afines.
También existen reuniones y eventos paralelos a las sesiones de la Comisión que se organizan para proporcionar orientación sobre temas específicos de interés. En esta ocasión, desde el Instituto RIA organizamos dos eventos paralelos.
Organizamos una conversación en colaboración con Acción Técnica Social de Colombia, para dialogar sobre el futuro de las políticas de drogas haciendo énfasis en la regulación de los mercados y el uso personal adulto de las drogas. Tuvimos el agrado de contar con la participación del Dr. Carl Hart de la Universidad de Columbia, presentando su más reciente libro ‘Uso de drogas para adultos’.
Durante la sesión, las reflexiones giraron en torno a la necesidad de reconocer las muchas razones por las cuales las personas usan drogas y sobre cómo se pueden gestionar los placeres. Se resaltó la importancia de tener una mejor aproximación respecto a todas las sustancias psicoactivas. “Lo que debemos hacer como comunidad internacional es dejar de participar en el excepcionalismo de drogas, y dejar de decir cosas como “está bien usar psicodélicos, pero no está tan bien consumir heroína o cocaína” ¡NO! Estas son sustancias químicas con interacciones en nuestros cuerpos. No existen sustancias buenas o malas. Solo sustancias esperando que el sistema biológico responda a sus efectos. El excepcionalismo en las drogas nos ha llevado a la persecución y criminalización de las personas usuarias”, dijo el Dr. Hart en una intervención.
También co-organizamos un evento paralelo sobre la regulación legal con un enfoque de desarrollo con Health Poverty Action y el Consorcio Internacional de Políticas de Drogas (IDPC) donde pudimos exponer sobre la experiencia en México en llevar la regulación de cannabis en una dirección con justicia social. Además, estuvo Lorenzo Uribe de Colombia hablando del proyecto de regulación de cocaína en Colombia y Philasande Mahlakata, una cultivadora de cannabis de Sur Africa.
En el mundo contamos con un bloque cada vez más consolidado que incluye a países como México, Canadá, Australia, Portugal, Holanda y Suiza, que están desafiando el régimen actual y promoviendo políticas que permitan arrebatar el mercado de manos del crimen organizado e impulsando medidas de reducción de riesgos y daños para garantizar derechos de personas usuarias. Sin embargo, existe otro bloque de países como Rusia, Turquía, Irán, Egipto, entre otros.
En esta sesión de la Comisión de Estupefacientes, las discusiones y negociaciones giraron alrededor de dos temas principales: menciones (o no) en las declaraciones en la plenaria sobre una posición común y un “task team” desde las ONU que busca crear mayor coherencia entre el sistema sobre drogas y la resolución sobre poblaciones marginadas y la necesidad (o no) de definir esos grupos.
Sobre el primer punto, los países progresistas buscan consolidar la posición común y asegurar que las agencias de la ONU rindan cuentas sobre los avances en la coherencia, el respeto a los derechos humanos y políticas más humanas. Los países prohibicionistas buscan reprimir estos avances y no mencionar ni la posición, ni el task team en declaraciones o resoluciones. Estaremos atentos a las siguientes reuniones para ver cómo van desarrollando las negociaciones.
Sobre el segundo punto, la resolución fue presentada por Canadá y hubo largas negociaciones sobre cómo definir poblaciones en situación de marginalidad. Por ejemplo, Egipto logró quitar las menciones de que grupos indígenas podrían ser parte de poblaciones marginadas. Del otro lado, países como Guatemala mencionaron que está mal que el sistema se niegue a reconocer la existencia de personas indígenas y hasta Estados Unidos mostró indignación frente a tan complicada negociación diciendo: “Lo que hemos hecho aquí es decidir que no vale la pena mencionar a personas”. México llegó a decir que la que iba a tener más pérdidas sería “la Comisión por no poder tener estas discusiones cuando debe ser el epicentro de las discusiones”. Si quieren ver los detalles de las conversaciones en la plenaria, pueden leer el CND blog, donde están todos los chismes.
Existe una brecha muy amplia entre lo que se discute en los espacios internacionales, y las realidades de lo que sucede en nuestras comunidades. Puede ser frustrante sentirlos tan lejos de la realidad. Hoy en día hay países que se atreven a poner en duda la noción de estar viviendo una guerra contra las drogas en todo el mundo. Es por esto que tenemos una gran responsabilidad de seguir acercando información a las personas sobre los múltiples beneficios en el uso de drogas (tanto con fines personales como medicinales) y herramientas a tomadores de decisiones en todos los niveles. Desde los espacios internacionales, hasta lo local, seguiremos informando y divulgando experiencias desde las múltiples realidades.