Comercio electrónico, plásticos y el vacío legal

blogeditor · 12 de octubre de 2022

Comercio electrónico, plásticos y el vacío legal

El comercio electrónico revolucionó la forma en que vivimos. Antes acudíamos a los centros comerciales para conseguir una variedad de mercancías; hoy las compras en línea nos presentan una infinidad de artículos al alcance de un clic, facilitan que compremos el producto que más se adecua a nuestras necesidades, en vez del artículo que está disponible en tienda. Encontrar este nicho convirtió al comercio electrónico en una industria valuada en 13 billones de dólares, con una proyección de crecimiento a 55.6 billones de dólares para el 2027. Sin embargo, este crecimiento exponencial va de la mano de un daño a nuestra salud y al medio ambiente.

El crecimiento del comercio electrónico es directamente proporcional al incremento de la contaminación por plásticos innecesarios. A través de un vacío en la legislación de la Ciudad de México y los 28 estados de la República que han regulado los plásticos de un solo uso, el comercio electrónico inunda nuestras ciudades con el mismo material que se usaba para producir las hoy prohibidas bolsas de plástico. En términos generales ahora nos llegan las mismas bolsas, pero en forma de almohadillas llenas de aire.

Las bolsas de plástico se prohibieron por ser productos innecesarios, altamente contaminantes, que no se reciclan, ni se reutilizan (ya que muchas veces se rompen por no aguantar el peso de lo que se compra en primer lugar), y por ende generan una exorbitante cantidad de basura que termina, en el mejor de los casos, en un relleno sanitario; degradándose en partículas tan pequeñas que eventualmente respiramos. Hoy, el problema sigue siendo el mismo, pero las culpables ya no son las bolsas de plástico, sino todas las variantes del mismo material que usa la industria del comercio electrónico para rellenar las cajas de sus envíos.

El comercio electrónico inunda a México con plásticos innecesarios porque quiere y puede. Esto lo sabemos ya que en países como India y Alemania, en los que los plásticos están regulados, la industria ha optado por remplazarlos por soluciones sustentables; aquí, la palabra clave es regulados. Si la industria solo está dispuesta a cambiar cuando los gobiernos la regulan, entonces la Ciudad de México tiene la oportunidad de ser la pionera que la ciudadanía quiere que sea. La actriz de avanzada que decida eliminar el vacío legal y regule el uso de plásticos innecesarios en el comercio electrónico.

Regular los plásticos en el comercio electrónico es un tema de justicia social, ambiental, y económica. Las mexicanas y mexicanos tenemos derecho a una ciudad habitable donde el aire que respiremos no esté lleno de microplásticos; tenemos derecho a un medio ambiente sano; nuestros impuestos deben destinarse a causas sociales con impacto, no a limpiar la basura generada por compañías multinacionales valuadas en billones de dólares. Seamos pioneros en volver a nuestra ciudad y a México en referentes mundiales de la lucha contra los plásticos innecesarios que genera la industria del comercio electrónico.

* Nick Leopold es gerente de Océanos sin plásticos de @OceanaMexico.

Subscríbete a nuestro newsletter y síguenos en nuestras redes sociales.

Redes sociales de OceanaFacebookTwitterInstagram.