Dedicar 67 minutos diarios para combatir el bullying y lograr una sociedad libre de discriminación

Elidet Soto · 14 de julio de 2023

Dedicar 67 minutos diarios para combatir el bullying y lograr una sociedad libre de discriminación

Durante 67 años, el abogado y defensor de Derechos Humanos, Nelson Mandela, dedicó su vida a la lucha por la igualdad y no discriminación, a través de la democracia y la promoción de la cultura de paz en un país que durante mucho tiempo justificó y legitimó prácticas racistas a través de un sistema llamado “apartheid”, que se valió de la exclusión, la segregación y la violación de derechos humanos.

A partir del 2009, el 18 de julio, la Asamblea General de la Naciones Unidas proclamó como el día Internacional de Nelson Mandela, la misma fecha en que Mandela nació, pero del año 1918 en Mvezo, Sudáfrica. 

La conmemoración de este día pretende exaltar la labor que llevó a cabo en vida, principalmente en la solución de conflictos de manera pacífica y a través del diálogo, promoción y protección de los derechos humanos, relaciones interraciales, defensa de derechos de grupos que vivían en condiciones de vulnerabilidad y la violencia que experimentaba la niñez.

También luchó para combatir la pobreza y promover la justicia social. Por eso se hace un llamado a dedicar 67 minutos diarios de nuestro tiempo (un minuto por cada año de activismo y defensa de los derechos humanos que Nelson Mandela llevó a cabo) para continuar con el legado de Nelson Mandela.

 Para Mandela, el arma más poderosa para generar un cambio en la sociedad era la educación, y es a través de ésta que la niñez podría encontrar una sociedad libre de violencia, espacios en donde los conflictos fuesen resueltos a partir del diálogo y la paz, y lograr que el goce de sus derechos en condiciones de igualdad fuera una realidad.

Actualmente, una de las principales problemáticas que aqueja a niñas, niños y adolescentes en los espacios escolares, es el bullying y/o acoso escolar, el cual, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la organización internacional Bullying Sin Fronteras, es definido como toda intimidación o agresión física, psicológica o sexual contra una persona en edad escolar en forma reiterada que causa daño, temor y/o tristeza en la víctima o en un grupo de víctimas.

Cada año, el problema del bullying produce más de 200 mil muertes por homicidio o suicidio en todo el mundo, de acuerdo con Bullying Sin Fronteras.

Además, se ha detectado que del 100% de los casos de bullying, el 85% suceden en la escuela, el 82% de niñas, niños y adolescentes que viven con discapacidad experimentan acoso escolar; 74% de la niñez entre 8 y 14 años, por lo menos una vez en su vida ha sufrido bullying, más del 90% de casos de acoso escolar no son reportados por el personal docente; y cada mes, 3 millones de niñas, niños y adolescentes se ausentan de la escuela a causa de este problema.

También 9 de cada 10 alumnas y alumnos que viven con una orientación sexual no heteronormativa son molestadas/os a causa de ello.

En casos de bullying o acoso escolar, México tiene el primer lugar a nivel mundial, seguido por Estados Unidos y España.

Según refieren los datos de Bullying Sin Fronteras, del año 2022 a abril de 2023, nuestro país reportó más de 270 mil casos graves, cifra que equivale a 28 millones de niñas, niños y adolescentes, quienes son parte del alumnado de nivel primaria y secundaria del Sistema Educativo Nacional. 

A diario, en las aulas, 7 de cada 10 niñas, niños y adolescentes han experimentado algún tipo de acoso y/o violencia escolar. Uno de los casos que más tuvo resonancia fue la muerte de la alumna Norma Lizbeth, de 14 años, a las afueras de su secundaria ubicada en San Juan Teotihuacán, Estado de México; la privación de la vida de Norma estuvo en las manos de una de sus compañeras, de la misma edad.

Este suceso tuvo una serie de hechos meses anteriores, en donde la alumna agresora llevó a cabo acciones de bullying y ciberbullying contra Norma, también, sus compañeras y compañeros de clase, alentaban a la alumna agresora para que continuara acosando a Norma.

Otro dato alarmante sitúa a la Ciudad de México con el mayor porcentaje (15%) de casos de acoso escolar, lo cual también supone un reto para las autoridades educativas locales y la propia comunidad escolar. 

La Secretaría de Educación Pública (SEP) también ubica al acoso escolar como uno de los desafíos actuales en la educación de México, dicha institución ubica que 1 de cada 4 alumnas/os han sufrido algún tipo de violencia o acoso escolar en su paso por el nivel primaria y secundaria.

Algunas de las causas del bullying escolar son la portación ilegal de armas en las escuelas; cada vez es más frecuente para las infancias y adolescencias el poder acceder a estos artefactos (según datos de Bullying Sin Fronteras, por 800 pesos se puede comprar una pistola de forma ilegal), para intimidar a sus semejantes en los espacios escolares, para defenderse de la delincuencia que la gran mayoría experimenta en sus colonias o, por la violencia familiar que tuvo un incremento en los hogares a raíz de la pandemia por la COVID-19.

Un ejemplo de esto fue el caso de un adolescente de 14 años que vivía en Iztapalapa, él sufría violencia familiar y su desempeño escolar era revisado todo el tiempo de manera estricta, un día tomó la pistola que su padre guardaba en casa y se quitó la vida.

El bullying también se ha transportado a otros espacios, por ejemplo, a través de las redes sociales, y es principalmente en Facebook, Twitter, Instagram y WhatsApp en donde se han dado más casos de hostigamiento y ciberbullying hacia niñas, niños y adolescentes, la gran mayoría de las veces, el acoso y hostigamiento está relacionado con prejuicios, estereotipos y estigmas sobre su origen étnico, la corporalidad, el tono de piel, la condición socioeconómica, la forma de vestir, la edad, entre otros, lo que de manera implícita, también causa discriminación. 

En nuestro país, de acuerdo a lo reportado por Bullying Sin Fronteras, 5 de cada 10 adolescentes entre 12 y 18 años ha sido víctima de ciberacoso en alguna de las redes sociales ya mencionadas, también, es lamentable destacar que el 75% de esta población que experimenta ciberbullying,  presenta alguna condición de salud mental como depresión, bulimia, anorexia, entre otros. 

El bullying es una problemática que cada año va al alza y se vuelve una constante en las aulas, como parte de la propia dinámica de las comunidades escolares. Es por esto que aprovechando la conmemoración del Día Internacional de Nelson Mandela, es importante retomar y transversalizar los principios de la educación para la paz, a la cual contribuyó Nelson Mandela, para favorecer la resolución de conflictos a través de procesos de paz y diálogo y que estos no se conviertan en fenómenos de acoso escolar como lo detallan Aurymayerly Acevedo Suárez y Adriana Báez Pimiento en La educación en cultura de paz. Herramienta de construcción de paz en el posconflicto:

  1. Asumir el conflicto como un proceso natural y parte de la propia existencia humana.
  2. La educación para la paz ayuda a las personas a desvelar críticamente la realidad compleja y conflictiva para poder situarse en ella y actuar en consecuencia.
  3. Educar para la paz implica actuar en el medio escolar, es una necesidad que todas las instituciones educativas deben de asumir, para que esto tenga efecto en el macronivel de las estructuras sociales.
  4. Transversalizar la perspectiva de derechos humanos en cada proceso que se lleve a cabo en la comunidad escolar.
  5. Educar para la paz implica retomar principios y valores, tales como la justicia, la democracia, la solidaridad, la tolerancia, la convivencia, el respeto, la cooperación, la autonomía y la racionalidad.
  6. Y principalmente, lograr el desarme pacífico.

 

A nueve años del deceso de Nelson Mandela, es importante recordar las acciones que este defensor de Derechos Humanos llevó a cabo para favorecer una cultura de paz y de resolución de conflictos de manera pacífica, por lo que todos los días se vuelven un buen momento para dedicar 67 minutos diarios de nuestro tiempo para llevar a cabo acciones que favorezcan la resolución de conflictos en los espacios educativos, a través de nuevos planes de estudio y metodologías educativas que permitan promover la aceptación de la diversidad, mecanismos de paz y diálogo para transformar y comprender los conflictos sin violencia y discriminación, sensibilizar y capacitar al personal docente en temas relacionados con el principio de igualdad y no discriminación a través de procesos educativos formales y no formales en modalidades presenciales, virtuales e hibridas. 

De la misma forma, favorecer espacios de diálogo para las y los estudiantes, así como sus familias, con el objetivo de generar acuerdos y soluciones pacíficas a las problemáticas que se generan de manera cotidiana en los espacios escolares, generar campañas de sensibilización para favorecer la detección temprana de condiciones de salud mental y psicosocial, así como el acceso a servicios de salud, entre otros.

La aplicación de todo lo anterior será una vía, de muchas, que favorecerán la construcción paulatina de una sociedad igualitaria, libre de discriminación y bullying para la niñez y personas que viven en la Ciudad de México y el país.

 

*Norma Narvaéz es Asesora educativa de la Subdirección de Educación del COPRED.