blogeditor · 24 de agosto de 2022
La discusión sobre plataformas políticas es un tema pendiente en México. En Aúna, nos asumimos una plataforma política al ser una red ciudadana organizada que se involucra en la política y representa una alternativa de participación.
Nuestros siguientes textos serán escritos por nuestras aliadas de Ocupar la Política, Mulheres Negras Decidem, las Artemisas y New American Leaders, para compartirnos sus experiencias, retos, aprendizajes y logros desde sus regiones.
Además nos estarán acompañando en nuestro primer Encuentro Nacional Atria 2022, que tendrá lugar este 02, 03 y 04 de septiembre, y participarán en una mesa de discusión convocada por el Instituto Nacional Electoral, que se difundirá en redes sociales el próximo 05 de septiembre.
Lo anterior es un primer paso para acercarse y conocer más sobre el trabajo que se hace desde distintas plataformas a lo largo del mundo, y así abrir la discusión para la ciudadanía en general.
Comunicación y redes Aúna.
En Colombia, hablar de democracia supone enfrentarse a una crisis de confianza, gobernabilidad y representación en la política electoral y las instituciones. Supone encontrarse con una realidad de violencia sistemática, fuegos cruzados y estereotipos ideológicos que han hecho de la historia colombiana algo difícil de asimilar. Preguntarles a las personas del común si confían en la política o en personajes políticos es recibir comentarios como “da igual quién quede, todos van a robar”, “están cortados con la misma tijera” y “¿para qué voy a votar si ninguno de esos me representa?”.
Según el estudio Trust Barometer de Edelman, el gobierno es la institución en la que menos confían los y las colombianas, quienes piensan que “los líderes no son confiables para hacer lo correcto” (o, incluso, son sospechosos de mentir y desinformar), principalmente cuando se trata de líderes políticos y empresarios.
¿Por qué sucede esto? ¿Dónde está el poder político colombiano, que la ciudadanía siente tanta desconfianza? Desde el Extituto de Política Abierta, una organización que trabaja por el fortalecimiento de liderazgos y procesos colectivos para fomentar que los y las ciudadanas puedan incidir, ocupar y habitar la política, hacemos la siguiente reflexión: la ciudadanía no se siente representada porque en el poder no está la ciudadanía, no están las mujeres, no están las personas LGBTIQ++, no están las personas negras, afro, raizales, palenqueras, no están las comunidades indígenas y campesinas, no están las personas en situación de discapacidad, no están las y los jóvenes y no están las víctimas del conflicto armado. No están y tampoco se habla de lo que estas personas necesitan y les interesa.
Este es un país en el que la política no está ocupada por quienes históricamente han sido ninguneados; en el que hay barreras sociales, políticas, económicas y de violencia que no permiten que la voz de las personas llegue con fuerza a los espacios de toma de decisión y que al contrario, calla a los liderazgos sociales (son 1270 líderes y lideresas asesinadas a 5 años de la firma del Acuerdo de Paz). ¿Entonces cómo pueden los y las colombianas sentirse representadas?
Fortalecer liderazgos y procesos colectivos es nuestra apuesta. Fortalecer a quienes quieren ocupar la política y a su vez buscar que quienes han trabajado históricamente por los territorios se sigan juntando para llevar sus agendas a espacios de toma de decisión. Así nace Ocupar la Política.
¿Qué buscamos con Ocupar la Política?
El objetivo que nos proponemos es enfrentar la crisis de representatividad a través de la transformación de las dinámicas tradicionales de la política electoral. Lo logramos a partir de dos elementos esenciales. El primero, el fortalecimiento de liderazgos emergentes para que nuevas personas lleguen a los lugares de toma de decisiones. Para las últimas elecciones legislativas acompañamos los procesos de campaña de 81 candidaturas a la Cámara de Representantes; lo hicimos a través de mentorías personalizadas y talleres colectivos para fortalecer estrategias de campaña y comunicación política.
En el proceso participaron 81 candidaturas de 17 departamentos y 6 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz. De estas, el pasado 13 de marzo resultaron electas 21. Entre ellas, 8 mujeres, una indígena, 4 personas LGBTIQ++, 3 jóvenes menores de 28 años y 2 víctimas del conflicto armado. Estas personas son una muestra de la histórica renovación del Congreso de la República, y con ellas asumimos el reto de trabajar por el cumplimiento del deber legislativo de una manera más transparente y participativa.
El segundo elemento esencial de Ocupar la Política es la co-construcción de agendas ciudadanas para que nuevas ideas y propuestas lleguen a los escenarios de debate. Creemos que el sentimiento de desconexión entre representantes y representadas no solo responde a la calidad de las primeras, sino a la de los debates que se dan, o a la ausencia de los mismos en torno a temas relevantes para la sociedad civil. Por esta razón consideramos fundamental que en los procesos electorales la ciudadanía asuma una agencia activa de crear y proponer ideas para dialogar con quienes asumen las candidaturas; para que, sin importar qué personas resulten electas, las demandas ciudadanas sean escuchadas y llevadas a la discusión pública.
En la última versión de Ocupar la Política trabajamos con más de 70 organizaciones de la sociedad civil para construir y presentar a las candidaturas propuestas alrededor de seis agendas priorizadas por la misma ciudadanía: medio ambiente, género, construcción de paz, discapacidad, derechos humanos y juventud. Con las organizaciones llevamos un proceso de acompañamiento a través del cual generamos redes, fortalecemos habilidades y facilitamos espacios de diálogo. En todos los territorios donde hubo presencia del proyecto tuvimos encuentros con organizaciones con experiencias semejantes para que construyeran vínculos que les permitieran dar mayor alcance a su trabajo. Paralelamente, con el apoyo de personas expertas en temas legislativos, se hizo una transferencia de herramientas que les permitió conocer mejor cómo presentar y movilizar sus propuestas en el contexto legislativo. Finalmente, facilitamos diez espacios de diálogo en los cuales la ciudadanía presentó a las candidaturas las propuestas co-construidas y en torno a ellas se dialogó y se asumieron compromisos de vincular esas ideas a sus campañas.
Pasadas las elecciones y posesionado el nuevo Congreso de la República, nos enfrentamos al gran reto de materializar efectivamente las propuestas y las ideas de la ciudadanía en los debates de la Cámara de Representantes. Teniendo en cuenta que los espacios de diálogo se dieron en el marco de la campaña, y que la conversación en torno a las ideas ciudadanas se queda en propuestas, se hace sumamente relevante el papel de una ciudadanía activa que acompañe permanentemente el tránsito de esas ideas y propuestas a proyectos de ley.
Como dijimos, este año llegaron 21 candidaturas participantes de Ocupar la Política a la Cámara de Representantes. El llamado infaltable a las organizaciones participantes y a la ciudadanía en general es a hacer veeduría y vigilar que las y los representantes cumplan. De manera adicional, hoy nos atrevemos a extender otra invitación. Representantes y representadas debemos trabajar conjuntamente para aportar y construir colectivamente las leyes que necesitamos, partiendo de las ideas que compartimos en la campaña. Desde el Extituto vamos a seguir trabajando para incrementar y mejorar la calidad del proceso de incidencia política efectiva en la Cámara de Representantes y esperamos poder contar con la colaboraciónn de diversas personas.
Las experiencias vividas en el marco de un programa como Ocupar la Política reafirman la necesidad de que existan plataformas políticas para transformar, renovar y sanar nuestras democracias. Estos proyectos sirven como puentes para fortalecer y acercar a la ciudadanía a esos lugares de poder que veíamos inalcanzables y así poder habitar la política.
*Adelaida Roa Roa es mujer feminista en construcción, deconstrucción, cuestionamiento y aprendizaje constantes. Estudió derecho y una especialización en derecho constitucional. Trabajó como investigadora en el Observatorio de Restitución y Regulación de los Derechos de Propiedad Agraria de la Universidad del Rosario, como asistente legislativa en la Cámara de Representantes y ahora como Coordinadora de Proyectos en el Extituto de Política Abierta. Andrea Cervera Robles es comunicadora social, periodista. Activista feminista y en temas de gobierno abierto, escritora, fotógrafa, investigadora y creadora de contenidos digitales. Actualmente es coordinadora de comunicaciones del Extituto de Política Abierta. Trabajó como periodista de datos en Datasketch y fue investigadora pasante en el equipo de gestión del conocimiento e Innovación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, Bureau Regional para América Latina y el Caribe). Es escritora de los libros Democracia en 3 actos (2020) y Ciudadanía permanente para la incidencia política (2021). Fotógrafa del álbum Retratos de una ciudadaníaa permanente (2022). Editó: Gina Rodríguez.