La CNTE y el gabinete dividido

blogeditor · 20 de agosto de 2016

La CNTE y el gabinete dividido

Por: Rodrigo Elizarrarás A. (@rodaxiando)

Hace poco más de dos meses que el enfrentamiento entre el gobierno federal con la CNTE escaló al nivel de convertirse prácticamente en un tema irresoluble. Tras los fatídicos acontecimientos de Nochixtlán, Oaxaca, el conflicto con buena parte del magisterio entró en una fase de empantanamiento, a la que no se le ve salida fácil.

O bien el gobierno cumple con su amenaza –cada vez menos creíble– de usar la fuerza y doblar a la Coordinadora; o bien, el sindicato triunfa y logra que se incluyan todas sus demandas de la tristemente famosa Reforma Educativa. No hay muchas más opciones viables fuera de estas dos posturas encontradas. Bueno, quizá derogar la reforma actual e iniciar de nuevo un proceso de reforma educativa incluyendo a la CNTE y sus demandas; sin embargo, no se ve muy factible.

Por alguna razón más bien confusa –quizá se debió a que era la voz más visible y radical dentro del gabinete– el joven secretario de Educación, Aurelio Nuño, quedó fuera de la negociación con la CNTE tras los fallidos acontecimientos a cargo de la policía federal en Nochixtlán. Llama la atención que haya pagado por este evento dado que no está al mando de las fuerzas públicas; sin embargo, no sólo quedó fuera de las mesas de diálogo, también sus aspiraciones presidenciales sufrieron un grave revés.

En ese momento quedó anulado como interlocutor y la mesa de negociación se desplazó a Bucareli; el secretario Miguel Angel Osorio Chong fue muy audaz en esa maniobra, a pesar de que le costó la animadversión de varios miembros del gabinete. La forma en cómo se resolvió esa crisis terminó por mostrar serios problemas de coordinación que dan señales de una profunda disputa al interior del gabinete.

Así, de pronto el brazo comprensivo del gobierno resultó ser el secretario Osorio Chong y no Nuño. La estrategia de hawk sólo polarizaba el conflicto, por lo que la solución fue la de libro de texto: instalar mesas de diálogo para traer el conflicto a puerta cerrada y sacarlo de los enfrentamientos en las calles (al menos así el adversario está sentado del otro lado de la mesa). Y ahí seguimos…

En medio de este proceso de desgaste entre las partes encontradas, la clase empresarial se desgañita por exigir orden y presiona al gobierno de múltiples formas con el fin de que éste último aplique la ley y someta a los profesores disidentes. Grupos empresariales piden orden ante la insistencia de la Coordinadora de bloquear carreteras, calles y avenidas en al menos cinco estados de la República.

Al momento, ya se han cumplido algunos de los puntos exigidos por el sindicato magisterial sin que se note mucha cooperación por parte de éste. Los bloqueos no han cedido, por su parte algunos grupos de normalistas queman autos en varios estados y la CNTE finalmente declara que no regresará a clases este próximo lunes debido a que no se han cumplido sus exigencias.

La línea mortal para resolver el conflicto era el inicio de clases. Para el próximo lunes todo debería volver a la normalidad, la CNTE volvería a las aulas, las mesas de diálogo seguirían hasta el agotamiento de la saliva… y la reforma educativa entraría en un impasse (quiero suponer). Pero todo indica que no será así…

Ya han salido los líderes detenidos durante la ofensiva de Nuño. Sólo queda esperar y ver a qué tipo de arreglo llegan Osorio Chong y la CNTE en estos últimos días, si es que esto es posible a estas alturas. No puedo imaginar cómo es que pueden regresar a clases, sólo si evalúan que el costo social de no volver a las aulas pudiera mermar seriamente la legitimidad de su movimiento, pero no estoy muy seguro que sea una variable que tengan en consideración.

Finalmente, el conflicto con la CNTE es sólo uno de los múltiples abiertos que tiene el presidente en estos momentos, en un escenario de bajo respaldo social y mal desempeño económico. No obstante, lo que develó este conflicto es la fractura interna del gabinete de Peña Nieto, el escaso dialogo interno y la guerra intestina que se vive al interior del gobierno federal.

Veamos que pasa el lunes, día de volver a clases. Lograr la normalidad está ya únicamente en manos del Secretario Chong, lo que no se sabe es si jugará a favor del presidente o en contra de él, no está de más decirlo, el Secretario de Gobernación quiere ser el candidato de su partido y hará lo que sea necesario para conseguirlo.

¡Feliz regreso a clases, Sr. Secretario!