Cuidar para vivir: claves de la agenda latinoamericana del cuidado

Redacción Animal Político · 13 de agosto de 2025

Cuidar para vivir: claves de la agenda latinoamericana del cuidado

La Ciudad de México es, esta semana, el epicentro de una conversación que marcará la próxima década en materia de igualdad de género y cuidados en la región. México —hoy gobernado por una mujer— es sede de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, el principal foro intergubernamental de Naciones Unidas para debatir y acordar compromisos en favor de los derechos de las mujeres. Organizada por la CEPAL y ONU Mujeres, esta edición tiene un eje claro: “las transformaciones en los ámbitos político, económico, social, cultural y ambiental para impulsar la sociedad del cuidado y la igualdad de género”.

El tema no es nuevo en este espacio. Desde 2007, la Conferencia Regional ha incorporado el cuidado en la Agenda Regional de Género, reconociendo que cuidar es sostener la vida. Fue en esa edición cuando, por primera vez, se planteó la fundamentación teórica del derecho humano al cuidado. Desde entonces, gracias al impulso de los movimientos feministas, de gobiernos comprometidos y de la academia, los cuidados han dejado de ser un asunto privado para convertirse en un tema público, con consensos y compromisos cada vez más robustos.

Hoy, en este contexto regional, conviene tener presentes algunos de los principios clave que América Latina y el Caribe han desarrollado y defendido con fuerza en materia de cuidados

1. Los cuidados como necesidad, trabajo y derecho

  • Necesidad: todas las personas, a lo largo de la vida, requerimos cuidados para vivir con bienestar físico y emocional.
  • Trabajo: cuidar implica tiempo, esfuerzo, conocimiento y recursos, sea remunerado o no.
  • Derecho humano: todas las personas tenemos derecho a cuidar, a ser cuidadas y al autocuidado. El Estado es el principal garante. El reciente pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que reconoce el cuidado como un derecho autónomo protegido por la Convención Americana, es un hito jurídico y político.

2. Sistemas integrales de cuidado: la innovación latinoamericana

Se trata de un conjunto de acciones, programas y políticas públicas que garantizan este derecho, transforman la organización social del cuidado y superan la división sexual del trabajo. Es decir, buscan desfamiliarizar y desfeminizar los cuidados.

Plantean un abordaje integral con:

  • Enfoque de género, derechos humanos, interseccional e intercultural.
  • Coordinación interinstitucional e intersectorial.
  • Corresponsabilidad social y de género, con el Estado como garante principal.
  • Distribuir acciones en torno a cinco componentes esenciales:

1. Creación y ampliación de servicios.

2. Marcos normativos que garanticen condiciones laborales y corresponsabilidad.

3. Formación de personas cuidadoras.

4. Gestión de información y conocimiento.

5. Cambio cultural.

En este marco, se ha propuesto que el cuidado sea el cuarto pilar del bienestar, junto con salud, educación y seguridad social.

3. Un nuevo pacto social: la sociedad del cuidado

Esta propuesta coloca en el centro la sostenibilidad de la vida humana y del planeta, reconociendo que no hay democracia plena sin redistribuir el tiempo, el trabajo y los recursos que sostienen la vida.

La agenda regional ha puesto énfasis en incluir la voz de quienes cuidan, de quienes reciben cuidados, de la sociedad civil y la academia en todas las fases de diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas. Así como en el financiamiento público suficiente, y la justicia fiscal para garantizar la sostenibilidad de estos sistemas.

Las expectativas sobre esta Conferencia son altas. La región llega con avances notables, pero también en un contexto global de tendencias regresivas, discursos anti-derechos y retrocesos democráticos. Defender la agenda de cuidados en este escenario es, también, defender la dignidad humana, el pluralismo y la tolerancia.

El feminismo latinoamericano ha logrado que los cuidados salgan de las sombras y se reconozcan como un pilar para la igualdad y la justicia social. Que la Conferencia Regional se celebre en México, y bajo el liderazgo político de una mujer presidenta, es una oportunidad histórica para reafirmar que cuidar no es un asunto privado ni un “asunto de mujeres”: es una cuestión de derechos humanos, de desarrollo sostenible y de democracia.

Porque en una sociedad del cuidado, el bienestar no es privilegio, es derecho. Y el derecho a cuidar a ser cuidado y al autocuidado es, en esencia, el derecho a vivir con dignidad.

* Michelle Martinez es asistente de investigación de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS) en el área de cuidados y seguridad social.