Ciudadanía activa y cultura de la legalidad

blogeditor · 1 de mayo de 2021

Ciudadanía activa y cultura de la legalidad

Todas y todos tenemos un papel preponderante en la construcción de un país más seguro, justo y en paz. Las y los ciudadanos somos corresponsables del mejoramiento del entorno social y la convivencia comunitaria, del uso y perfeccionamiento de las estrategias de prevención de las violencias, de los mecanismos de mediación para la resolución pacífica de conflictos, de los procesos de denuncia de las conductas delictivas, y sobretodo, de emprender acciones comunitarias de rechazo a la corrupción e impunidad. A esto le llamamos cultura de la legalidad.

A ésta la podemos entender también como la creencia compartida de que cada persona tiene la responsabilidad de fortalecer el Estado de derecho a través del conocimiento de sus derechos para la exigibilidad de los mismos, del ejercicio de sus responsabilidades individuales y sobre todo, del uso de los mecanismos de participación ciudadana y vinculación con las autoridades. Desde México Unido Contra la Delincuencia (MUCD) hemos contribuido por más de dos décadas a fortalecer el Estado de derecho a través de la implementación de proyectos de cultura de la legalidad.

Y lo hemos hecho como copartícipes en distintos sectores sociales: público, privado, social y educativo. En especial, a partir de buenas prácticas cívicas como lo son el cumplimiento de las leyes de tránsito, el respeto a los reglamentos del uso y cuidado del espacio público, el uso de los mecanismos de denuncia y las alternativas de mediación de justicia cívica para resolución pacífica de conflictos, entre otras.

Lo anterior se convierte en un elemento básico para acceder a la justicia y prevenir la inseguridad e impunidad en nuestro país. Porque se trata de una forma de vida a través de la cual se busca el bienestar social y se alcanza una paz sostenible. Y en este sentido, los espacios de formación ciudadana son una ruta que permite que las personas asuman su compromiso social desde sus colonias, barrios, organizaciones o empresas.

En artículos anteriores hemos compartido las acciones y ejemplos de mejoramiento de la seguridad ciudadana y reconstrucción del tejido social en los que ha sido fundamental la creación de redes comunitarias para fortalecer los lazos entre vecinos y autoridades, y así disminuir los factores de riesgo que generan violencia e inseguridad. También hemos compartido en este blog cómo las vecinas y vecinos de Azcapotzalco han mejorado la seguridad en sus propias colonias mediante la participación en los gabinetes de seguridad abiertos, aumentando la proximidad social y comunitaria de la seguridad pública.

Con estos ejemplos podemos observar que, con base en la experiencia de las comunidades en las que implementamos trabajos comunitarios en torno a Cultura de la Legalidad, es posible crear espacios pacíficos y seguros en nuestro entorno social (familiar, laboral, comunitario). Que con solo activar la participación ciudadana multisectorial en el que se rechaza la ilegalidad y se promueve la cultura de la denuncia podemos tener un México más seguro, justo y en paz.

El trabajo realizado en y desde las empresas, así como el que se realiza en nuestras comunidades, tiene un mismo objetivo: promover una cultura de la legalidad. En ella se busca construir y fortalecer una cultura organizacional basada en el respeto a la norma, el rechazo a la ilegalidad y a la corrupción, reforzando el comportamiento acorde al código de ética, la política organizacional y, en general, el marco normativo aplicable. En próximas entregas ahondaremos en un análisis detallado de cómo las empresas también pueden ser parte de un movimiento que rechaza a la ilegalidad y crea una cultura de la denuncia.

* Luis Adrian Mendoza Villegas es analista de datos en la Dirección de Formación en @MUCD.