Ciudad Universitaria crece sin evaluaciones de impacto ambiental

blogeditor · 9 de noviembre de 2015

Ciudad Universitaria crece sin evaluaciones de impacto ambiental

Pocos saben que dentro del campus de Ciudad Universitaria (CU) de la Universidad Nacional Autónoma de México existe un espacio destinado a la preservación de la biodiversidad, la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA). La Reserva alberga algunos de los últimos y más importantes remanentes del peculiar ecosistema que se desarrolló sobre las formaciones de lava derivadas de la erupción del volcán Xitle hace aproximadamente 1670 años, y del que se ha perdido alrededor del 70% debido al crecimiento de la Ciudad de México.

La REPSA y los demás remanentes de pedregal dispersos al interior de CU resguardan una gran diversidad, compuesta por alrededor de 1500 de especies entre protozoos, algas unicelulares, mamíferos medianos como la zorra gris, plantas, hongos, aves, artrópodos, reptiles y anfibios. Además de que contribuye a sostener la calidad ambiental del sur de la Ciudad de México a través de la regulación del clima y la captación de agua. Por su diversidad biológica, servicios ecosistémicos y belleza paisajística, este ecosistema forma parte indispensable del patrimonio común e identidad de los universitarios y de toda la ciudad.

Lamentablemente, al encontrarse inmerso en uno de los centros urbanos más grandes del mundo, este entorno sufre múltiples presiones que amenazan su preservación a largo plazo. Además de los conocidos problemas crónicos como la presencia de animales ferales, depósitos de basura, incendios y extracción de flora y fauna, el ecosistema está siendo destruido por el progresivo desarrollo de infraestructura en CU, aun cuando la REPSA se creó para protegerlo de la expansión de la mancha urbana.

[contextly_sidebar id=”cTUCEzdfdmKkVpOoQhywcp4xDFN7WLrp”]Depósitos de cascajo, bahías de estacionamiento y nuevos edificios han ido desplazando al ecosistema. La mayor parte de estas obras se llevan a cabo sobre remanentes de pedregal que, aunque no forman parte del polígono de la REPSA, contribuyen a la preservación de la biodiversidad a nivel de paisaje, razón por la cual merecen una mayor consideración. Detrás de muchas de las nuevas obras existe una gran arbitrariedad en la toma de decisiones e incluso conflictos de interés en la asignación de los recursos. Por ejemplo, el nuevo Centro de Investigación en Políticas de Ciencias de la Salud, en cuya construcción se hizo caso omiso de toda recomendación para minimizar el impacto ambiental, aun cuando para el contiguo nuevo edificio del Centro de Ciencias de la Complejidad se llevaron a cabo múltiples ajustes con consideraciones ambientales al proyecto arquitectónico original, así como obras de mitigación. A la fecha, no existe información pública clara sobre el sentido, presupuesto y estructura de esta nueva dependencia universitaria. Otro ejemplo es el Deportivo Alfredo Harp Helú, ubicado al sudeste de CU en un terreno en el que, años antes, la comunidad universitaria se opuso a la construcción de un estadio de Béisbol para los Diablos Rojos de México, propiedad del empresario cuyo nombre ostentan estas nuevas instalaciones. Así también, los edificios H, I y J de la Facultad de Contaduría y Administración fueron construidos sobre una extensión de pedregal como sede para la Maestría en Alta Dirección y el Centro de Idiomas.

Varios grupos de académicos y estudiantes de la UNAM han expresado su preocupación ante este grave problema. En este contexto surge el grupo Pro Pedregal-Ciencias, conformado por estudiantes de la Facultad de Ciencias quienes, ante la inacción y negligencia de las propias instancias universitarias,   elaboramos dos cartas, una dirigida a la Secretaria Ejecutiva de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (SEREPSA) y la otra a la Dirección General de Obras y Conservación (DGOC), las cuales están respaldadas con más de 1000 firmas de académicos y estudiantes. Estas cartas (1, 2) fueron entregadas el 12 de mayo del presente año y en ellas se solicitó que se informara a la comunidad sobre la finalidad de las obras y sobre todo si se había realizado el estudio de impacto ambiental correspondiente. Hasta la fecha, la Universidad Nacional Autónoma de México no cuenta con ninguna dependencia designada para la elaboración de los estudios de impacto ambiental de sus campus, aun cuando de acuerdo con la ley, este procedimiento es obligatorio.

El pasado 1 de junio, la SEREPSA respondió la carta, respaldó la petición y accedió a proporcionar la información necesaria para resolver esta problemática (3). En el caso de la DGOC, la carta fue recibida personalmente por su directora (4), la ingeniera Ana de Gortari Pedroza, quien se comprometió junto con su equipo de trabajo a responder a la brevedad las demandas, así como a publicar su respuesta. Sin embargo, después de seis meses, la DGOC sigue sin dar respuesta a las peticiones de los firmantes. Esto refleja una falta de respeto y compromiso hacia la comunidad universitaria.. La carta fue entregada nuevamente a la DGOC el día 24 de septiembre y hasta la fecha no se ha recibido respuesta.

La UNAM es la única Universidad en el mundo que posee una Reserva Ecológica dentro de sus instalaciones, lo que le confiere una responsabilidad ineludible en torno a su protección y manejo. Es deber de la comunidad administrativa, académica, estudiantil y de trabajadores de la UNAM salvaguardar este ecosistema intrínseco y único de Ciudad Universitaria. Tomando en cuenta el momento político que vive la Universidad actualmente, es urgente que se establezcan medidas que aseguren la conservación del patrimonio natural con apego a la normatividad ambiental de la que no debería estar exenta.

 

PRO Pedregal – Ciencias es una iniciativa autónoma para el conocimiento y cuidado del ecosistema del Pedregal de San Ángel por parte de la comunidad organizada de la Facultad de Ciencias y de la UNAM.

 

 

En los siguientes enlaces se puede conocer las actividades que lleva a cabo ProPedregal Ciencias

(1) Carta a Secretaría Ejecutiva de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel.

(2) Carta a Dirección General de Obras y Conservación

(3) Respuesta de la Secretaría Ejecutiva de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel

(4) Acuse de la Dirección General de Obras y Conservación