CITES, en camino a la inclusión de perspectiva de género

blogeditor · 12 de noviembre de 2022

CITES, en camino a la inclusión  de perspectiva de género

Del 14 al 25 de noviembre se llevará a cabo en Panamá, la decimonovena Conferencia de las Partes (CoP 19) de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Esta Convención es un acuerdo internacional multilateral como lo es la Convención Marco de las Naciones Unidas Sobre Cambio Climático (UNFCCC), que está teniendo en estos momentos sus vigésimo séptima Conferencia de las Partes (CoP27) en Sharm-el-Sheikh, Egipto.

Pero a diferencia de la UNFCCC, que está enfocada en la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenos peligrosas en el sistema climático, la CITES tiene por finalidad velar por que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para la supervivencia de las especies.

Otra diferencia significativa que tienen la UNFCCC y la CITES es que la UNFCCC, concebida en 1992, ha venido incorporando temas relacionados con la inclusión de la perspectiva de género dentro de la Convención desde el 2010, para culminar en la vigesimoquinta conferencia de las partes con un programa de trabajo mejorado de cinco años sobre género y su plan de acción.

Por el contrario, la CITES, concebida en 1975, no había hecho referencia alguna sobre la importancia de la inclusión de la perspectiva de género en la Convención hasta el día de hoy.

La CITES es uno de los pocos acuerdos multilaterales sobre medio ambiente que carece de un plan en materia de género. En esta próxima CoP19 la CITES puede hacer historia y avanzar hacia un futuro que reconozca que los hombres y las mujeres no disponen necesariamente del mismo acceso a los recursos naturales, incluidas las tierras, y que disponen de distintas oportunidades económicas para abandonar el aprovechamiento de la fauna y la flora silvestres.

Así mismo, los efectos del comercio de vida silvestre y de su regulación son diferentes para las mujeres y los hombres y que, al interior de las comunidades, las mujeres y los hombres ejercen funciones distintas en el establecimiento y la evaluación de las prioridades y las actividades de la comunidad, como el aprovechamiento de la vida silvestre.

En esta CoP19 se votará la adopción del documento de agenda número 25 propuesto por el gobierno de Panamá sobre asuntos relacionados con la inclusión de la perspectiva de género en la Convención. El documento ambicioso propuesto por Panamá constará de una decisión sobre mayor participación de las mujeres al interior de la convención y mejores condiciones para ello, y una resolución que busca acordar la generación de un Plan de acción de género para la Convención.

¿Qué significa incluir las consideraciones de género en la CITES?

La sensibilidad a las cuestiones relacionadas con el género aumenta la eficacia de las decisiones y las respuestas adoptadas en el marco de la CITES.  Además, los enfoques insensibles a las diferencias de género en el tráfico de vida silvestre puede provocar importantes lagunas en la comprensión de las actividades, los procesos y las oportunidades de intervención en el mundo real en lo que respecta al comercio de estas especies. La CITES y sus países miembros no deberían ignorar los conocimientos más avanzados sobre las diferencias de género en las interacciones entre los seres humanos y la vida silvestre, ya que es probable que, al integrarlos, incrementen la eficacia de su labor.

La incorporación de la perspectiva de género situará la CITES en línea con otros importantes acuerdos y entidades multilaterales sobre vida silvestre y conservación que se han comprometido a integrar esta perspectiva, como la Convención sobre Diversidad Biológica CBD y la UNFCCC.

El plan de acción en materia de género para cada acuerdo multilateral sobre medio ambiente refleja las distintas necesidades, carencias y prioridades del acuerdo en cuestión, sus Partes y la Secretaría. Esto significa que la CITES determinará su propio camino, puesto que no existe un único modelo, y, en última instancia, las Partes en cada acuerdo multilateral sobre medio ambiente deciden el alcance y la naturaleza del plan en materia de género.

No obstante, los planes de acción en materia de género de los acuerdos multilaterales sobre medio ambiente suelen presentar determinadas características comunes. Un plan de acción en materia de género compromete a la Secretaría, a las Partes y a los asociados a adoptar medidas de incorporación de la perspectiva de género. Dichas medidas pueden incluir:

  • Asignar una persona encargada de coordinar las cuestiones relacionadas con género,
  • Tomar en cuenta las consideraciones de género en la asignación de recursos.
  • Integrar los objetivos de igualdad e incorporación de la perspectiva de género en las prácticas de la Secretaría.
  • Apoyar o incentivar el desarrollo de investigaciones dirigidas a obtener datos de referencia sobre género.
  • Elaborar directrices acerca de cómo integrar la igualdad de género en los trabajos efectuados en el marco de la Convención.
  • Garantizar que los planes y las actividades nacionales que se lleven a cabo en el ámbito de la Convención sean sensibles y respondan a las cuestiones relacionadas con género; intentar lograr la paridad de género en el personal, los beneficiarios de los proyectos y las delegaciones de las reuniones oficiales. Entre otros.

Desde WWF hacemos un llamado a los países miembros de la CITES a votar a favor del documento de agenda No25 propuesto por Panamá, ya que nos acerca hacia un mundo más equitativo para hombres y mujeres, y es un asunto pendiente desde hace mucho tiempo. Así sea.

* Renata Cao es la coordinadora del Centro para el Combate a los Delitos contra la Vida Silvestre de WWF en América Latina, y Joni Seager es Profesora en Estudios Globales por la Universidad de Bentley, Massachusetts en Estados Unidos.