Circular o respirar

blogeditor · 29 de junio de 2016

Circular o respirar

Por: Jorge Macías

El pasado 5 de abril la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) implementó medidas extraordinarias de gestión ambiental con el objetivo de hacer frente a la temporada de ozono. Estamos por terminar el periodo determinado por la CAMe para estas medidas extraordinarias (vence el 30 de junio) y vale la pena hacer un recuento de las grandes interrogantes y conclusiones que podemos obtener de este estado de emergencia ambiental.

¿Por qué es importante la calidad del aire?

Entre las mayores proezas humanas, se puede hablar de que el récord mundial sin comida es de 74 días, del irlandés Terence MacSwiney; sin agua, de 18 días con Andreas Mihavecz, y de respirar, de 11 minutos y 35 segundos por parte de Stephan Mifsud en 2009. Los récords de agua y de comida son 2200 y 9200 veces más largos respectivamente que el de aire. Una persona puede vivir sin comida por tres semanas, sin agua por tres días, pero sin aire sólo tres minutos, esta condicionante es llamada “regla de tres de la supervivencia”.

Una persona adulta necesita aproximadamente 1.5 litros diarios de agua; en contraste, el adulto promedio requiere 14,400 litros de aire diariamente. Si el agua tiene tal importancia en nuestra vida, el aire debería tener la misma relevancia.

Muchos de nosotros poco sabíamos (e incluso ignorábamos) de la trascendencia del ozono en nuestras vidas, qué efectos podía éste tener en nuestra salud o en la de nuestros hijos. Tal y como se puede ver en el portal Aire de la Ciudad de México, el ozono se vuelve peligroso para la salud cuando se encuentra a nivel de superficie, “en áreas urbanas se produce cuando los óxidos de nitrógeno (NOX) y los compuestos orgánicos volátiles (COV) reaccionan en la atmósfera en presencia de luz solar”.

Con relación a los efectos de salud se puede decir que “el ozono es un fuerte oxidante que en altas concentraciones produce irritación en los ojos y en las vías respiratorias, disminuyendo la función respiratoria”. En términos coloquiales, respirar ozono es como si respiráramos ácido o como si estuviéramos raspando nuestro aparato respiratorio.

Pese a que las medidas actuales se enfocaron en el ozono, es importante destacar la importancia del Material Particulado o “PM”. Este tipo de contaminante es el humo que vemos u hollín, el cual es relevante por su tamaño; las PM10 se refieren a partículas menores a 10 micrómetros y, a su vez, las PM2.5 a partículas menores a 2.5 micrómetros. Vale la pena mencionar que el cuerpo humano no tiene ninguna protección natural para filtrar partículas menores a 10 micrómetros; el material particulado puede ser emisiones de polvo, polen, escamas de piel o químicos cancerígenos. Las PMs son igual de importantes para la salud de la población y en especial de los grupos vulnerables, ya que éstos son más susceptibles a sufrir problemas respiratorios al exponerse a las condicionantes irritantes del ozono o a los múltiples problemas y obstrucciones derivados de las partículas. Los grupos de personas en estas condiciones son aquellas que sufren de precondiciones respiratorias previas tales como alergias o asma y también aquellas que, por sus condiciones de edad, son más susceptibles a afectaciones; en este grupo encontramos a niños y adultos mayores.

El reto de salud pública al que nos enfrenta la calidad del aire no es nuevo y, de hecho, los principales estudios en la materia por parte de la OECD y la Organización Mundial de la Salud, estiman que para 2060 habrán muerto en el mundo cerca de 6 – 9 millones de personas por enfermedades relacionadas a la calidad del aire. En México se estima que anualmente fallecen alrededor de 20,000 personas. En perspectiva este monto concuerda casi con exactitud al número total de homicidios previsto para 2016 en el país. Es decir, mueren aproximadamente 55 personas diariamente tanto por calidad del aire como por homicidios en México.

¿A qué se debió la emergencia ambiental?

Como en todo evento de emergencia, en este tema ambiental se conjuntaron varios elementos desafortunados. Importante destacar los siguientes:

Condiciones Meteorológicas desfavorables. La temporada de Ozono ocurre invariablemente en los meses que van de febrero a junio. Esta temporada es conocida como cálida-seca debido a las altas temperaturas y a las pocas lluvias. Estas condiciones meteorológicas estacionales propician la formación de ozono; la mayor parte de las precontingencias en el pasado también ocurrieron en este período. Aunado a ello, este año las condiciones de estabilidad meteorológica se han exacerbado debido a un fenómeno meteorológico llamado “La Niña”, fenómeno que lleva a un estancamiento en los vientos y, por lo tanto, una menor posibilidad de dispersión de los contaminantes.

Cambio en normas y umbrales de activación de contingencias: la Norma Oficial Mexicana que determina los niveles de exposición permitidos y base para definir el Índice de Calidad del Aire fue modificada en octubre de 2014. Anteriormente la Norma determinaba que la fase 1 fuera activada a niveles de 194 partes por billón y después de la actualización ésta se modificó a 185 ppb. Aunado a ello, en las condiciones de emergencia actuales la CAMe decidió detonar la fase de emergencia ambiental a los 155 ppb, es decir se incrementó en un 20% la exigencia de los estándares de calidad del aire en la zona metropolitana.

En resumen, nos volvimos más estrictos con nosotros mismos y esto no es del todo malo, sin embargo, el salto podría parecer desproporcionado ya que bajar 20% las condiciones ambientales de un día a otro representa un reto importantísimo para cualquier autoridad ambiental en el mundo. Bajo este panorama, se tiene que acelerar la necesidad de contar con un programa integral efectivo de gestión de la calidad del aire.

Cambio en las reglas de caracterización del programa Hoy No Circula: el pasado 3 de julio de 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que el reparto de hologramas o caracterización vehicular por parte de los programas de verificación vehicular y Hoy No Circula deberían hacerse con base en los límites de emisión y no conforme a la edad vehicular. Esto debido que la Corte estimó que se rompía el principio de equidad de la normatividad. Este cambio orilló a los gobiernos de la Megalópolis a eliminar la edad como determinante del reparto de hologramas y por tanto del programa Hoy No Circula.

Dado que la edad funcionó por mucho tiempo como una variable aproximada muy eficiente de los niveles de emisiones (por ser una variable ligada directamente al avance tecnológico y al nivel de mantenimiento) y como medida para evitar corrupción en verificentros, por mucho tiempo no había habido necesidad de revisar los límites de emisión y estos quedaron muy laxos. Se estima que el número total de hologramas con posibilidad de circular diario se incrementó en poco más de un millón de vehículos. También vale la pena destacar que, si bien muchos medios han mencionado al reglamento de tránsito como causante del incremento de emisiones, el incremento de número de hologramas cero es mucho más relevante que el pedir 50 km/hora a una flota que tiene promedios de velocidad de menos de 12 Km/h.

contingencia ambiental por ozono

30 de junio de 2016: empieza la cuenta regresiva

Tal y como se menciona en la propuesta pública que los miembros del Comité Científico Asesor hicieron llegar el pasado 2 de junio a los gobernadores que conforman la Megalópolis: “El reto social de la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) no puede ser resuelto por una sola institución, organización o dependencia, ni tampoco puede ser solucionado con una sola propuesta o corrigiendo un solo sector. Se necesitan propuestas integrales que resulten de un proceso técnico y científico, coordinado, multiactor y consensado, donde la cohesión entre las principales instituciones científicas y académicas del país se hace relevante para resolver el gran reto que tenemos en materia ambiental y de salud pública”.

Esta propuesta derivó en 35 líneas concretas de actuación y que buscan incidir en la calidad del aire en el corto plazo buscando atacar de manera conjunta a todas las fuentes de emisión relevantes (Móviles, Fijas, Área y Naturales). A partir del 30 de junio empieza la cuenta regresiva para que las autoridades de la Megalópolis tomen medidas, es decir, de aquí a la próxima temporada de ozono.

Si bien las acciones descritas solamente consideran actividades por parte de las autoridades gubernamentales y son de índole primordialmente regulatorias o programáticas, es necesario recalcar que existe una corresponsabilidad ciudadana. Como ciudadanos podemos tomar varias medidas para protegernos y para contribuir a la salud de todos:

1.- Mantener tu vehículo en buenas condiciones.

2.- Usar tu vehículo de manera responsable.

3.- Usar y exigir más bicicleta, más transporte público y caminar más.

4.- Como empresa, mantener tu flota buenas condiciones.

5.- Informarte y conocer sobre la calidad del aire.

6.- Vigilar, monitorear y apoyar la actuación responsable de las instituciones ambientales.

7.- Informarte, conocer y elegir mejor a tus proveedores de servicio, equipos y productos en función a su historial de cumplimiento y compromiso social y ambiental.

8.- Revisa tus tanques y conexiones de gas para evitar fugas.

9.- Contribuye con la denuncia y prevención de incendios tanto en tiraderos como en zonas agrícolas y forestales.

Es primordial entender que este periodo de sacrificio ciudadano sería perenne si como individuos no somos empáticos con las personas más vulnerables y que no cuentan con un vehículo. La evidencia es contundente: un día después de las contingencias los hospitales se llenan de niños y adultos mayores con problemas respiratorios. ¡Se debe de entender que el 70% de los viajes y de las personas se mueven en otros medios que no son el automóvil! Para todos ellos todos los días son días sin auto. Por ello, pedimos a los automovilistas que se sumen al llamado a mejorar el sistema de transporte público, la infraestructura peatonal, la ciclista, y a fortalecer las instituciones ambientales y de movilidad en la búsqueda de mejorar la calidad del aire que respiramos todos.

Propuesta para mejorar la calidad del aire

 

 

 

*  Jorge Macías es licenciado en Economía con Especialización en Finanzas por la University of British Columbia y Maestría en Desarrollo Económico y Economía Ambiental por la Universidad de Oslo. Actualmente es Director de Desarrollo Urbano del Centro de Transporte Sustentable del World Resources Institute (CTS EMBARQ México). Tiene experiencia en economía ambiental, desarrollo de políticas públicas urbanas y en cambio climático.