Cinco virus que debemos mantener en la mira

blogeditor · 27 de marzo de 2020

Cinco virus que debemos mantener en la mira

El COVID19 acapara nuestra atención desde hace semanas, sin embargo, otros virus deberían estar también en la agenda debido a que están provocando problemas de salud pública, que continuarán aún después de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus: el brote de sarampión en la Ciudad de México, el brote de dengue en estados del centro y sur del país, la hepatitis C, el VIH y el VPH. El manejo, prevención y tratamiento de esas cinco crisis requerirán muchísimo dinero y un fuerte compromiso para que, como resultado del COVID19, no empeoren.

Sarampión

Después de décadas sin brotes de sarampión en México, en 2020 se han presentado más de 60 casos en niños y en algunas personas privadas de su libertad que habitan el reclusorio Norte. La cobertura de vacunación infantil -que incluye la “triple viral” para sarampión, rubeola y parotiditis- fue por muchos años una de las joyas de la corona del sistema de salud del país, sin embargo, el elevado número de casos que se han presentado en la capital muestran que quizá no estamos tan bien como se pensaba. Si bien el sarampión no produce consecuencias graves en la mayoría de los casos, lo ideal es evitar la infección. ¿Acaso los movimientos antivacunas están provocando que menos familias quieran vacunar a sus hijos? ¿O es que los subsistemas de salud se han debilitado y ya no es posible llegar a todos los niños? Probablemente es una combinación de ambas cosas, por lo que un pendiente de la 4T será asegurar que los esquemas de vacunación se apliquen completos. Un reto particular para cumplir esta tarea es la transición del Seguro Popular al INSABI en la que habrá cambios de procesos, de personal e incluso de insumos. Se espera que la “sana distancia” impuesta por la emergencia del coronavirus pueda ayudar a disminuir los casos, pero lo que ya quedó en evidencia es que, a nivel poblacional, ya no estamos tan protegidos como antes contra el sarampión.

Dengue

Más de mil 500 casos de dengue se han reportado en México en lo que va del año, número que duplica los casos del año anterior, según la dirección general de Epidemiología de la Secretaría de Salud. El virus transmitido por los mosquitos Aedes Aegypti ha afectado en mayor medida a habitantes de Veracruz, Tabasco, Quintana Roo, Guerrero y Jalisco. Si bien sólo se ha reportado un solo deceso, preocupa el alarmante aumento en la incidencia. En 2019, diversos medios de comunicación dieron a conocer que, ante la austeridad, se redujo el número de brigadistas que normalmente participan en la prevención de enfermedades transmitidas por vector que además de dengue, ha incluido zika y chikungunya en años anteriores. Además, la falta de insecticidas provocada por la tardía compra por parte del gobierno federal provocó que se dejaran de rociar las zonas que normalmente son afectadas por el dengue. El cambio climático ha provocado que se presenten casos en lugares donde antes no había presencia del mosquito por lo que el riesgo “natural” de que el dengue aumente en próximos años es latente. Ante esa situación, no se debe permitir que baje la capacidad de los gobiernos estatales y el federal para combatir las enfermedades transmitidas por vector.

Hepatitis C

Pocas veces se habla de hepatitis C, a pesar de que más del 1% de la población en México podría tener el virus, el cual, a la larga puede provocar severos daños a la salud como la cirrosis hepática o cáncer de hígado. A diferencia de las crisis que se viven por sarampión y dengue, la situación con la hepatitis C es positiva: por primera vez el gobierno tiene una estrategia robusta de detección y tratamiento ya que, en 2019, se adquirieron 750 mil pruebas diagnósticas, según la Secretaría de Salud, además de tratamiento para curar a quien ya tiene el virus. A pesar del alto costo del medicamento (Sofosbuvir y Velpatasvir), el gobierno federal consiguió un gran descuento debido a que hizo una compra multianual del mismo. La cura de la hepatitis C ha estado disponible en el mercado apenas desde el 2017 y con esta estrategia, México se pone a la vanguardia para dar tratamiento a quienes han sido afectados por el virus. La hepatitis C se puede transmitir por la exposición a sangre de personas infectadas, incluyendo a las personas que comparten jeringas para usar drogas inyectables como la heroína. También se puede dar por transmisión sexual. En años anteriores, varias organizaciones de la sociedad civil recibían recursos del gobierno federal para ejecutar acciones de reducción de daños que permiten prevenir el VIH y también la hepatitis C, sin embargo, desde 2019 se ordenó detener la transferencia de fondos a las OSCs por lo que existe el riesgo de que los casos puedan aumentar entre usuarios de drogas.

VIH

En el último año, el VIH volvió a los medios de comunicación y las personas viviendo con VIH volvieron a las calles debido al desabasto de medicamentos antirretrovirales que hubo, primero en la Secretaría de Salud y el ISSSTE y hacia finales del año, también en el IMSS. Debido a diversos cambios administrativos sumado a cuestiones de las distribuidoras de fármacos y de disponibilidad de los tratamientos, se vivió incertidumbre por varios meses en los que cientos o quizá miles de personas se quedaron sin sus medicamentos que les permiten tener una buena calidad de vida. La buena noticia fue que como resultado de la presión, se logró que se cambiaran los tratamientos que se otorgaban antes por otros más nuevos y que provocan menos efectos secundarios. En materia de prevención sigue habiendo dudas de cuál es la estrategia del gobierno federal ya que al igual que con la hepatitis C, el financiamiento para las organizaciones que llevaban a cabo actividades de promoción de la salud, detección y prevención, se detuvo, pero tampoco se han implementado nuevas acciones por parte del Estado. A diferencia de las personas afectadas por otros virus, quienes viven con VIH mantienen una vigilancia de las acciones gubernamentales para asegurar que se garantice el derecho a la protección de su salud.

VPH

El Virus de Papiloma Humano sigue siendo la principal causa del cáncer cervicouterino, pero también se ha visto en México un aumento de casos de cáncer ano-rectal y orofaríngeo relacionados con la presencia del VPH. La mayoría de las personas sexualmente activas tienen algún tipo de VPH, el cual puede ser prevenido a través de la vacuna que se coloca únicamente a las niñas. Ante el crecimiento de la incidencia entre hombres, valdría la pena que el gobierno federal aplicara la vacuna también a los niños, lo cual sin duda requeriría una fuerte inversión que no es imposible ya que en el caso de hepatitis C, se logró hacer. Al igual que con el caso del sarampión, es importante asegurar la cobertura de vacunación si se quiere erradicar en unos años los casos de cáncer provocados por el virus del papiloma.

* Ricardo Baruch (@baruchdom) es activista e investigador en temas de salud pública y derechos humanos.