Cifras para pensar en la renovación de la Cámara de Diputados

Centro de Análisis de Políticas Públicas · 5 de enero de 2012

Cifras para pensar en la renovación de la Cámara de Diputados

Por: Eréndira Avendaño, Investigadora de México Evalúa

El Poder Legislativo mexicano ha recibido grandes críticas por su falta de resultados, la sociedad no conoce ni confía en sus diputados e identifica en el primero un obstáculo para avanzar en la resolución de temas fundamentales para el país. Este 2012 se abre la posibilidad de renovar su composición, pero ¿existe alternativa?

En México, el Legislativo desempeña un papel clave en la construcción de un sistema democrático, ya que constituye un sistema de contrapesos entre Poderes en el entramado institucional, limita la concentración del poder político, vigila al Poder Ejecutivo, crea, modifica y define el marco normativo del país; y todo ello tiene efectos en la acción pública.

En un sistema político más plural, para que la labor de los legisladores se traduzca en resultados concretos que beneficien a los ciudadanos, el trabajo del Congreso debe alentar el acuerdo y la cooperación. En este escenario, sería más probable que existiera consenso en cuanto a la orientación de las políticas públicas y la estrategia de reformas estructurales, además de que habría una mayor probabilidad de que los gobiernos sucesivos consigan avanzar sobre los logros de las administraciones precedentes. La mejora en la calidad de las políticas públicas requiere de un Poder Legislativo proactivo, propositivo y constructivo.

A últimas fechas, la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados está promocionando los resultados obtenidos y la alta productividad de los diputados en la aprobación de dictámentes en 2011 (255 dictámenes aprobados en los periodos ordinarios de este año – “el más alto desde 1997”). No obstante, el balance hecho por los propios diputados no analiza los efectos y alcances de dichos dictámenes, lo que deja al descubierto insuficiencias en el trabajo legislativo. Y es que los resultados quedaron por debajo de las expectativas y necesidades del país: la reforma política fue modificada y desprovista de sus virtudes, la reforma laboral se encuentra detenida completamente al igual que la discusión de la prisión vitalicia a secuestradores, violadores y torturadores, mientras que la reforma fiscal es inexistente.

Además de la baja calidad de la legislación emitida, se observa una falta de previsión sobre el costo de la implementación de lo aprobado y sus implicaciones. Este es el caso de la educación media superior elevada a rango constitucional, ya que no se discutieron temas tan relevantes como su financiamiento y su implementación.

Ante la oportunidad de cambio en 2012, resulta relevante contar con algún tipo de evidencia y datos sobre el costo de la labor legislativa realizada por aquellos que ocuparon cargos en esta administración. A continuación se enumeran algunas cifras:

a) En 2011, un diputado tuvo, en promedio, una remuneración total anual neta de 1 millón 448 mil 044 pesos.

b) Un diputado obtiene una remuneración mensual por 120 mil 670 pesos (1,448,044.15 pesos/12 meses)

c) En 2011, la remuneración de los 500 diputados tuvo un costo para los ciudadanos de 724 millones 22 mil 75 pesos. (1,448,044.15 pesos multiplicados por 500 diputados)

d) Los diputados trabajaron 341 horas en las sesiones ordinarias del Pleno de la Cámara, lo que significa que cada uno tuvo una remuneración por hora de 4 mil 246 pesos (1,448,044.15 pesos divididos entre 341 hrs).

e) En los dos periodos ordinarios de sesiones del Pleno en 2011, se aprobaron 250 dictámenes que, divididos entre la remuneración de los 500 diputados, apuntan a lo siguiente: cada dictamen aprobado costó 2 millones 896 mil 88 pesos (724,022,075 pesos que cuestan los 500 diputados divididos entre los 250 dictámenes).

f) 31.2 % de los dictámenes aprobados fueron elaborados por la Cámara de Diputados.

g) Por grupo parlamentario: se aprobaron 30 dictámenes del PRI, 25 del PAN, 6 del PRD, 7 del PVEM, 6 del PT y 4 de Nueva Alianza.

h) Se crearon 15 leyes nuevas, se hicieron 10 modificaciones constitucionales y 213 reformas a leyes existentes.

 

Lo anterior demuestra que el costo económico de las dictámenes aprobados en 2011 fue monumental, aún cuando no se legisló sobre los temas que verdaderamente tendrían impacto sobre la calidad de vida de los mexicanos. La labor de los legisladores debe ser ardua y ejemplar para reportar resultados concretos beneficiando a quienes representan. La búsqueda del interés público y el consenso es fundamental para que los representantes populares cumplan con su función porque el costo por legislador no es bajo, pero los resultados sí.