blogeditor · 20 de septiembre de 2013
En la montaña de Guerrero, una de las regiones más pobres del país, hay más damnificados que en Acapulco y en peores condiciones, pero allá no ha llegado ayuda. Según un comunicado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, ubicado en Tlapa (que por cierto muy pocos medios han dado a conocer), hay cientos de comunidades indígenas mixtecas y tlapanecas incomunicadas, en los municipios de Malinaltepec, Atlamajalcingo del Monte, Iliatenco, Cochoapa el Grande, Metlatónoc, Tlacoapa, Acatepec, Copanatoyac y San Luis Acatlán. Hay muchos muertos, todavía no se sabe cuántos (ni existen en las cifras oficiales). Hay centenares de viviendas destruidas y cultivos devastados. Hay gente refugiada (si se le puede llamar así) en los cerros, a la intemperie, sin tener a dónde más ir y sin comida, pues la de por sí poca que tenían en sus casas, quedó bajo el agua.
Según el mismo comunicado, no ha llegado ningún apoyo estatal y “las autoridades tradicionales que han llegado a Tlapa caminando se han topado con la indiferencia y el trato discriminatorio de los funcionarios” teniendo que regresar a sus comunidades sin ninguna respuesta.
[contextly_sidebar id=”8f3adcc59a165eba44b96aa1bf1ea8bb”]Después de muchos intentos, por fin ayer me pude comunicar con Abel Barrera, director de Tlachinollan, y el panorama que me dio es desolador. Ellos tienen la información recabada de algunas personas y autoridades de las comunidades que han logrado llegar a Tlapa, de algunos poblados cercanos que han podido visitar y, además, de integrantes de su organización que estaban en San Luis Acatlán y caminaron tres días para volver a Tlapa y pasaron por poblados afectados.
Me dijo Abel que la carretera Tlapa–Marquelia está totalmente destruida, que hay personas sobre lo que queda de ella pidiendo auxilio, que quieren salir pero no pueden por los derrumbes. Que no hay agua potable ni alimentos, que la gente está desesperada buscando a familiares desaparecidos, que hay pueblos enteros viendo dónde se reubican porque estaban sobre arcilla. Que hay gente viviendo a la intemperie, que se sabe que hay muertos y heridos y no hay ninguna atención.
Según Barrera, las autoridades municipales están descoordinadas, esperando recibir recursos extraordinarios y lo que dicen es que no hay dinero ni maquinaria para hacer nada. Afirma que no hay presencia calificada de autoridades estatales o federales, y que las dependencias no han respondido. Que los comisarios de las comunidades que han llegado a Tlapa, han ido a las oficinas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y les dicen que “ahí no saben nada”, en la sede de la Secretaría de la Defensa Nacional “no hay con quién hablar” y en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) solamente les piden datos, “en lugar de visitar los lugares, están esperando que llegue gente a Tlapa para que les dé información”, afirmó.
“Es una tragedia muy dolorosa, no hay forma de describirla y, como siempre, prevalece la inequidad en la atención, no se le da la misma importancia a la gente de por acá. Su clamor no llega a las televisoras. Todo se carga hacia Acapulco y aquí sigue habiendo un trato inequitativo por parte del gobierno. Deberían tomar en cuenta que los pueblos indígenas también son ciudadanos y mexicanos, pero hay total ausencia de autoridades en la región… ninguna dependencia está frente al problema y no tienen recursos”, me comentó Abel, con una voz que denota verdadera angustia. Dijo que ellos están tratando de recabar víveres en Tlapa para llevar a las comunidades, pero que es poco lo que pueden hacer ante la desastrosa situación.
Tlachinollan está convocando a los medios de comunicación para que vayan a Tlapa y de ahí se trasladen con ellos a la zona afectada para que se difunda la situación, a ver si así llega ayuda.
Después de hablar con Abel Barrera me comuniqué con Federico Gómez, director de comunicación social de la CDI. Me informó que los albergues escolares de esta institución están funcionando como refugios para los damnificados y que cuentan con bastante alimento, aunque dada la magnitud del desastre son insuficientes. Según comentó, ya hay personal de la CDI en la región y ya llevaron ayuda a algunos lugares, pero desafortunadamente no cuentan con transporte aéreo para atender a todos los afectados y hay muchos lugares incomunicados. Afirmó también que la directora de la dependencia, la contadora Nuvia Mayorga, visitó Malinaltepec el día de ayer. Sobre esto último, personas de allá informaron que efectivamente sobrevoló la zona y bajó del helicóptero, pero no entregó todavía ningún apoyo. Esperemos que pronto pueda hacerlo.
Mientras tanto, elementos del Ejército Mexicano están cuidando los WalMart y Costcos de Acapulco para que no sean saqueados y el transporte aéreo disponible sigue trasladando a turistas de Acapulco al DF, privilegiando a los “VIP” según se afirma en esta nota.