blogeditor · 16 de diciembre de 2018
Por: Fátima Gamboa (@_FatimaEk)
“Nosotros, los pueblos indígenas, caminamos en el futuro en las huellas de nuestros antepasados (…) No podemos ser desalojados de nuestras tierras. Nosotros, los pueblos indígenas estamos unidos por el círculo de la vida a nuestras tierras y a nuestro medio ambiente.”
Declaración Kari-Oca 1992
Hoy, día KAME (renovación, descanso, paz, muerte) en nuestro calendario maya, saludamos a nuestras abuelas y abuelos que descansan en nuestros territorios. Quienes dieron todo y lucharon por la justicia de las generaciones que aquí vivimos ahora. Pedimos por su guía, fuerza y buena memoria, para evitar peligros, enfermedades y dolencias, pedimos por la paz de nuestros pueblos.
Prendo una vela roja, dando la bienvenida al sol. Pido porque, en cada nuevo día para nosotros los pueblos, exista claridad y esperanza en la construcción y fortalecimiento de nuestro derecho a la autodeterminación y autonomía.
Prendo una vela blanca, donde descansan nuestras abuelas, para que los pueblos indígenas, sin importar nuestras diferencias y necesidades, caminemos juntos, teniendo como guías las enseñanzas de nuestros ancestros: “la lucha es por la vida y la dignidad”.
Prendo una vela amarilla, del color de nuestras mazorcas, para que nuestro sustento y nuestra vida la decidamos colectivamente y construyamos desde abajo. Pido por nuestro buen vivir. Que la tierra se abone con justicia y transparencia para todas las partes, sin engaños ni simulaciones.
Prendo una vela negra, para que las personas que toman decisiones, donde nuestras vidas están involucradas, puedan tener una reflexión profunda sobre los impactos presentes y futuros de sus acciones. Pido para que las hermanas y hermanos defensores de la vida recarguen energías y descansen el cuerpo ante los embates que tienen que librar a diario.
Prendo una vela verde y una vela azul, donde está el corazón del cielo y el corazón de la tierra. Pido por los árboles, las flores, los ríos, cascadas y cenotes que son la sangre de nuestra tierra y que están en alto riesgo ante los megaproyectos que los envenenan.
Mientras el nuevo gobierno pide permiso a la tierra para intervenirla por la fuerza, yo propongo pedir un diálogo colectivo, transparente, abierto y sincero para evitar toda imposición neoliberal de desarrollo.
Mientras el nuevo gobierno pide permiso a la tierra, pero no a sus habitantes, yo propongo pedir una consulta libre, previa, informada, transparente y pacífica para todas aquellas decisiones que afectan nuestras vidas.
Es tiempo de romper con las dinámicas patriarcales y colonizadores que sólo han llevado a exotizar nuestro pasado y esclavizar nuestro presente. Es tiempo de que, por fin, se realice la máxima “nada sobre nosotras, sin nosotras”.
* Fátima Gamboa es coordinadora del área legal de la organización @EquisJusticia, integrante de la Red Nacional de Abogadas Indígenas y de la Red Iberoamericana de Expertas en Pueblos Indígenas y Cooperación Internacional.