blogeditor · 27 de mayo de 2022
“Siempre es así cuando alguien se va: lo que queda persevera en su naturaleza.
Los pájaros continúan el canto, el corazón no suspende sus contracciones, el dolor cumple su ciclo.
La vida se encoge de hombros“.
Socorro Venegas, Ceniza roja.
Trabajo personalísimo que entra a su obra marcado por tratarse, sin duda, de su libro más personal, “Ceniza roja”, el proyecto literario más reciente de Socorro Venegas (autora de “Vestido de novia” y “La memoria donde ardía”, entre otros) representa una suerte de dicotomía en la que, por una parte, tenemos el registro doloroso y oscuro de la pérdida —el libro consigna a detalle las emociones y los duros días de la autora luego del repentino fallecimiento de quien fuera su primer esposo, ocurrido hace poco más de veinte años— y por otra una toma de partido por la esperanza y la redención. No en balde la frase dedicatoria con que el texto abre lanza una profecía rotunda: “A quienes se les han dilatado las pupilas con la pérdida. La luz volverá”.
Dividido en pequeños apartados que a veces consignan los días exactos en que se llevaron a cabo ciertos acontecimientos (o se produjeron ciertos pensamientos) y a veces solo se hallan enmarcados bajo una lapidaria leyenda que reza entre paréntesis “Sin fecha”, el libro es también un viaje por el interior de la complejidad humana. Hay una poderosa historia autobiográfica en sus páginas pero hay también algo más, acaso el punto donde el libro alcanza su mayor registro: una sorda belleza que se va agigantando conforme se avanza en la lectura y que se halla poderosamente complementada por el estupendo trabajo visual de Gabriel Pacheco, uno de los mejores ilustradores mexicanos. Los personajes de cabellos blancos e inexpresivas facciones que pueblan, al lado de aves, frutas y flores, las páginas del libro se transforman en compañeros abstractos de la historia, un hermoso referente del dolor y la soledad, pero también del amor e incluso de cierto tipo de calma que también se asoma por entre las capas de la historia.
Tratando un tema doloroso, “Ceniza roja” es un libro bello que no deja al lector incólume ya que naturalmente la senda que traza provoca algún tipo de identificación, así no se haya vivido una historia semejante. “¿Porqué el campo de la herida es el más próspero de todos?”, se pregunta la autora a través de la frase de René Char y es en la reflexión del poeta francés en el que una buena parte del desasosiego del trabajo halla su sustento.
Novedad editorial que no provoca indiferencia, volumen que consigna dolor y redención, “Ceniza roja” es la historia de un trozo de vida que al paso de los años se ha sublimado en una lograda forma de arte narrativo tan poético como visual.