Redacción Animal Político · 19 de marzo de 2025
El pasado 12 de marzo, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio a conocer su posicionamiento frente a los hechos ocurrido en el campo de exterminio y entrenamiento del CJNG en el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco.
En mi lectura, el texto contiene una crítica dura, clara y puntual al actual gobierno federal, que pienso pasó desapercibida a los medios, los analistas políticos, los académicos y a las organizaciones de la sociedad civil.
Del texto retomo una primera acusación especialmente grave y que nunca se había hecho de parte de la Iglesia católica: el gobierno “debe romper definitivamente con las alianzas que pudieran existir entre el crimen organizado y algunos ambientes políticos para liberar a México de esta decadencia moral”.
Retomo otras seis de estas críticas o francas acusaciones a los gobiernos en particular al federal:
Y los obispos, en contra de la posición del pasado y actual gobierno federal frente a las madres buscadoras, reconoce y exalta “la extraordinaria labor de las madres buscadoras y distintas organizaciones ciudadanas que, impulsadas por su dolor, valentía y tenacidad, son las que verdaderamente consiguen avances en la búsqueda de sus seres queridos y realizan hallazgos decisivos que mantienen vivo el clamor por la justicia. Su testimonio nos interpela a todos como sociedad”.