Cárcel de Mínima Seguridad

blogeditor · 13 de julio de 2015

Cárcel de Mínima Seguridad

cárcel de mínima seguridad

En Alemania no es ilegal tratar de escapar de la prisión, ya que el instinto básico humano es ser libre.

Desde las injustas condenas, con sus correspondientes etapas de planes de fuga, reconcomes y venganzas, de personajes emblemáticos para la literatura y el cine como el Conde de Montecristo y el Jean Valjean de “Los miserables”, no muchos han sido los presos confinados que han logrado ejecutar un escape sin rastro alguno. Una cárcel es una cárcel, podría decirse, con independencia de sus dimensiones y prestaciones; pero ni todas las estancias ni todos los escenarios sorprenden con las mismas pruebas a personajes aislados de la sociedad.

En algunas películas como esa que tanto me gusta de “Sueños de fuga”, los prisioneros citados se caracterizan por su inocencia violada, por los equívocos y las faltas de pruebas, o los pillos y culpables cuyos delitos no destacan tanto como su carisma frente al espectador. Cómo no acordarnos de escapes épicos como en “Pollitos en fuga” y podría aventarme un sin número de películas que nos han dejado saborear la emoción de un gran escape de prisión.

Escapismos casi propios de magos, o al menos de prestidigitadores del montaje adrenalínico.

¿Quiénes son los responsables de cada una de las fugas que hemos visto en el cine? En su gran mayoría el propio reo, con planes súper ultra inteligentes, nos deja boquiabiertos a lo largo de toda la película.

[contextly_sidebar id=”UB6271MaNr4r2bxT7UBtbUH3US8gz9hP”]El líder del cártel de Sinaloa, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera, ha escapado de la cárcel federal de máxima seguridad El Altiplano (más conocida popularmente como ‘Almoloya’), donde estaba recluido desde hace más de un año.

Una de las personas más ricas del mundo, con cientos de empresas que lavan el dinero proveniente del narcotráfico en más de 11 países.

Desde febrero de 2010, los principales cárteles mexicanos se han alineado en dos bandos, uno integrado por el Cartel de Juárez, Cartel de Tijuana y Los Beltrán Leyva; el otro integrado por el Cártel del Golfo, Cartel de Sinaloa y Los Caballeros Templarios y los droga-dependientes.

Su cártel trata principalmente cocaína, heroína, metanfetamina y mariguana.

Pero en este caso el escape de El Chapo no es una película de cine ni un cuento, es la realidad que en este momento vivimos en México. Por un lado una entrevista con nuestro actual presidente que se expresa diciendo que todos los días recomienda que tengan bien vigilado a El Chapo (no me imagino al presidente Peña levantándose, tomando su café e indicando a su secretaria, “a ver, marca al penal para recordarles que tengan bien vigilado al Chapo”) y por otro lado un escape digno de una película, en cuyo caso estaríamos viendo la segunda parte.

Me imagino que siendo ese tipo de millonario, todo lo que puede desear, si es sensato, es escapar. Pero ¿cómo escapar? Es necesario atravesar las murallas, cavando un túnel. Un hombre solo no puede hacer nada. Pero supongamos que sean diez o veinte que trabajen por turno; ayudándose los unos a los otros, pueden acabar el túnel y escapar.

Más aún, nadie puede escapar de la prisión sin la ayuda de aquellos que ya han escapado. Sólo ellos pueden decir cómo es posible la evasión y todo lo que necesitan. Pero un prisionero aislado no puede encontrar a dichos hombres libres ni entrar en contacto con ellos. Una organización es necesaria. Nada se puede lograr sin una organización.

Ahora bien, no es ya este tipo de situaciones en la que la mayoría de los mexicanos nos enteramos de la huida del Chapo y que en lugar de preocuparnos nos reímos, una marca patológica de nuestra sociedad: injusticia, contaminación, violencia, corrupción… quien se halle bien adaptado a una sociedad sicópata y enferma no puede menos que ser un enfermo más. Es una cuestión de simple lógica.

Así que yo les pregunto, ¿seremos de los que se quedan, o de los que logran escapar? Total que aquí en México no debería ser ilegal tratar de escapar.

 

@maricelarosales