Candidaturas independientes, un medio para mejorar la democracia

blogeditor · 19 de enero de 2015

Candidaturas independientes, un medio para mejorar la democracia

Hace casi 3 semanas decidí aventurarme en algo que pareciera ser una locura a mis 23 años y en la etapa final de mi licenciatura: dar mi aviso de intención al INE como ciudadano interesado en participar como Candidato Independiente para una diputación federal (Distrito 6 de Puebla) en las elecciones intermedias de este año, 2015.

El camino ha sido complicado y lo sigue siendo pues en el trayecto se han presentado ciertos obstáculos que, con mucho esfuerzo, hemos podido sortear. Algunos de ellos impuestos por la misma ley, otros por la realidad política del país y su historia. Procedo a explicarme: quienes buscamos postularnos a un cargo de elección popular sin partido político debemos someternos a un minucioso proceso de selección que comprende varias etapas[1], pero además de ello, nos enfrentamos a colosos generacionales ocasionados por malas prácticas de los partidos políticos que por décadas han perpetuado en la sociedad causando efectos negativos en ella, tales como la desconfianza, apatía, desesperanza, clientelismo, corporativismo, etc.

En este caso en que las elecciones se realizarán para conformar la próxima Legislatura de la Cámara de Diputados, los aspirantes estamos obligados a conseguir un número de firmas de respaldo ciudadano (cada una acompañada de su respectiva copia de la credencial de elector) equivalente al 2% de la lista nominal del distrito por el cual pretendemos postularnos oficialmente como Candidatos Independientes. Dicho de otra forma, debemos reunir 6 mil firmas y 6 mil copias credenciales de elector en 60 días (30 de diciembre de 2014 a 27 de febrero de 2015) sin recibir ningún tipo de financiamiento, excepto el propio.

Manuel Alberto con vecinos del Distrito 6 de Puebla.    Nz
Manuel Alberto con vecinos del Distrito 6 de Puebla.
Manuel Alberto necesita 6 mil firmas de apoyo con las correspondientes copias de las credenciales de elector para poder registrarse como candidato independiente por el Distrito 6 de Puebla.
Manuel Alberto necesita 6 mil firmas de apoyo con las correspondientes copias de las credenciales de elector, para poder registrarse como candidato independiente por el Distrito 6 de Puebla.

Sólo de esta forma, un ciudadano de a pie (como lo es su servidor) que no tiene partido, “padrino” político ni grupo de empresarios que lo apoyen, puede postularse como candidato a diputado federal de manera independiente.

Por un lado, pareciera que las candidaturas independientes tienen por objeto incentivar la participación de la ciudadanía en los asuntos públicos, y por otro, los excesivos requisitos me dan una impresión totalmente contraria. Sin embargo, cuando salgo de mi domicilio a buscar el respaldo requerido por la ley y brindo al ciudadano una radiografía de nuestro complicado panorama, la gente me realiza un par de preguntas “obligadas”: “¿Entonces, por qué quieres ser candidato independiente?” “¿Crees que es posible competir contra un partido político y ganarle?” Mi respuesta es que hay razones de sobra para participar en este proceso (el cual enfrento desde la trinchera del activismo al que dedico gran parte de mi tiempo), pero todas convergen en una misma consideración: si bien la democracia no es perfecta, sí es perfectible.

Bajo dicho entendido, nuestro deber como ciudadanos es moldearla, corregirla, mejorarla, y en ese sentido, aun cuando las candidaturas independientes no sean la panacea absoluta a las disfunciones de nuestro sistema político y de quienes lo dirigen, estoy convencido de que esta nueva figura es un vehículo que puede abonar en gran medida para llevar a México a mejores puertos en el largo plazo. Por ello, ser candidato independiente (o incluso diputado independiente electo en su caso) no es un fin, sino un medio.

El 27 de febrero se cumple el plazo para que Manuel Alberto recabe las 6 mil firmas entre los vecinos del Distrito 6 de Puebla.
El 27 de febrero se cumple el plazo para que Manuel Alberto recabe las 6 mil firmas entre los vecinos del Distrito 6 de Puebla.

En lo personal, considero que los aspirantes a candidatos independientes (y quienes nos acompañan en el trayecto) debemos entender que tenemos una profunda y complicada misión en este momento histórico, la cual es someter a prueba a las instituciones vinculadas a este mecanismo de democracia participativa con el fin de “abrir brecha” a futuras generaciones de ciudadanos que busquen postularse a un cargo de elección popular y que no se identifiquen plenamente con algún partido (como es mi caso). Se trata también de generar conocimiento y experiencia para compartirlos, tanto con las instituciones electorales, como con los ciudadanos con el objetivo de que este derecho recuperado pueda ser ejercido de mejor forma en elecciones posteriores.

[contextly_sidebar id=”yJ4zDcGpQWWURjJmDAQrjPkUAkA02h41″]Para esto, era indispensable poner en práctica la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales en lo relativo a candidaturas independientes, un tanto a modo de “experimento social” en favor de la democracia. Así, es posible identificar los defectos y las áreas de oportunidad o mejora tanto de la legislación, como de sus ejecutores. Ello sin restar peso a la importancia que tendría el registro y el posible triunfo de alguno(s) de quienes buscamos contender en los comicios electorales que vienen.

Este proceso nos permitirá constatar que el diseño inequitativo de la ley en materia de candidaturas independientes en cuanto a financiamiento, acceso a medios de comunicación y demás disparidades sobre prerrogativas (con las que los partidos políticos sí cuentan), se traduce en una complicadísima operatividad del derecho a ser votado en México mediante dicha modalidad.

De manera muy personal, tengo gran fe en las candidaturas independientes como recurso para reoxigenar nuestro sistema político, generar mayor competitividad democrática en la arena electoral y, por consecuencia, empujar a los partidos políticos a ofrecernos tanto candidatos de mayor “calidad” (para dejar de anular nuestro voto o ya no brindárselo al “menos peor”), como plataformas electorales más profesionales e incluyentes y cumplir su función de una mejor forma.

Consciente estoy de que nuestra lucha es muy similar a la de David frente a Goliat, pero no importa qué tan grande sea el reto, siempre habrá forma de hacerle frente. Máxime en la coyuntura que vivimos, donde el contexto se presenta como un perfecto “caldo de cultivo” para canalizar el descontento social en acciones concretas que mucho pueden aportar en aras de mejorar la calidad de nuestra democracia. Por ello, el exhorto es a la sociedad civil en general (y en mi particular caso a los jóvenes) para que formemos un frente en este proceso electoral y enviemos un mensaje: México ya no es ni será el mismo en las urnas ahora que las reglas del juego electoral han cambiado; el tablero ciudadano comenzará a ganar puntos por sus propios jugadores.

"Tengo gran fe en las candidaturas independientes como recurso para reoxigenar nuestro sistema político". Manuel Alberto en plática con los vecinos del Distrito 6 de Puebla.
“Tengo gran fe en las candidaturas independientes como recurso para reoxigenar nuestro sistema político”. Manuel Alberto en plática con los vecinos del Distrito 6 de Puebla.

 

* Manuel Alberto Merlo Martínez (@BetolMerloMtz) estudia Ciencia Política y Administración Pública en la Ibero Puebla y es aspirante a candidato independiente por el distrito 6 de Puebla en la Elección de Diputados Federales 2015.

 

 

[1] De conformidad con lo señalado en el artículo 366 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.