Candidatos independientes para recuperar comunidad

blogeditor · 16 de enero de 2015

Candidatos independientes para recuperar comunidad

Me llamo Mario Arriagada y quiero ser candidato independiente a la jefatura de la Delegación Cuauhtémoc. Para eso necesito las firmas del 2 por ciento de la lista nominal de electores y una fotocopia de cada credencial de elector. ¿Por qué pedir su firma para un proyecto tan complicado? Debo explicar mis razones.

Creo que si hoy ponemos a prueba las candidaturas independientes, las reglas y las dinámicas políticas de la ciudad pueden mejorar en el futuro. No soy antipartidista, los partidos son indispensables en el largo plazo, pero también creo que, hoy mismo en el DF, lo mejor es utilizar las reglas que se inauguran para los independientes. Creo que debemos disminuir las barreras para que cualquier persona pueda participar en política sin pedir demasiado permiso o subordinarse a un capo. Creo que la salida democrática para México es una que pasa por fragmentar un poco más las varias formas de poder que hoy se encuentran secuestradas por grupos pequeños y poco democráticos. Creo que, al levantarles la barra a los partidos, fortalecer a los independientes puede tener consecuencias positivas para la política en general. Lanzarse como independiente es una herramienta más para cuestionar los arreglos de gobernabilidad y, ojalá, mejorar el conjunto de instituciones con las que tenemos que vivir y convivir.

En la política real y actual del DF, la coalición que han hecho el PRD y el PANAL para competir con MORENA me ha convencido de que hoy el partido dominante no prioriza lo que debe, gana con pocas ideas y le importa poco la congruencia y transparencia programática de sus coaliciones. Por eso creo que ahora es mejor ser independiente. Además, intentar ganar elecciones sin las movilizaciones clientelares y las cantidades de dinero que tradicionalmente se usan en las elecciones (y los recursos que suelen no reportarse) es en sí un ejercicio necesario por útil. Si demostramos que se puede ganar sin dinero (o con muy poco) la manera de hacer y planear la política cambiaría radicalmente. Vale la pena intentarlo. Pero lo anterior no es todo ni es lo más importante.

[contextly_sidebar id=”6HvFR0J3qxiqEULcwruq6Vy700eXIFs5″]También pido su firma porque creo que ninguno de los otros candidatos hasta ahora conocidos ofrece una opción política que sea suficiente para la delegación en la que vivo y en la que nací. El candidato de MORENA y el exgobernador de Zacatecas, Ricardo Monreal, no me convence como opción para la delegación. Por eso reconozco que pretender ser un independiente no sólo se trata de estrategias cívicas, se trata de tener más y mejores candidatos de entre los cuales elegir. Ser independiente para, sobre todo, intentar ser una mejor opción que las demás. Cualquier otra razón debe ser secundaria para los electores. Por eso debo explicar un poco mejor lo que pienso sobre los problemas de la Delegación Cuauhtémoc.

Tradicionalmente se asocia a las delegaciones con actividades básicas como cubrir baches, reparar banquetas, limpiar y remozar los parques e instalar la iluminación pública. En todo caso, también se asocia a la delegación con los usos de suelo, con los bares y cantinas ruidosas. Pero por un momento, seamos más ambiciosos, y pensemos que la delegación puede darse a la tarea de contribuir a la solución de problemas mayores. ¿Cómo hacerlo y cómo entender éstas tareas?

Esta delegación, el corazón de la ciudad de México y la sede geográfica de los poderes de la República, está marcada por tres grandes realidades estructurales que la hacen ser lo que es. Primero es un territorio donde hay más población flotante que población residente; segundo, es una colección de habitantes donde coinciden realidades con extrema desigualdad económica y tercero, es un espacio que tiene una alta concentración de inversión pública y privada que beneficia, sobre todo, a los que ya son propietarios y expulsa a los que no lo son. Es una delegación donde conviven Tepito y la Merced con la Roma y la Condesa, donde la gentrificación puede volverse un problema social y donde también se debe gobernar para los visitantes.

Cada uno de estas realidades tiene consecuencias complicadas sobre temas mayores: la violencia y la inseguridad, la formación de comunidad, la economía local y la distribución de beneficios. La delegación tiene, en realidad, pocas facultades para resolver estos problemas. Sin embargo, se podría cocinar una combinación de acciones a su alcance con una agenda de presión al Gobierno central de la Ciudad para contribuir a tener mejores soluciones. Hay algunas claves que creo prioritarias. De llegar a cumplir con los requisitos para los independientes, esta sería, a grandes rasgos, la plataforma de campaña que creo necesaria para la Cuauhtémoc.

Transparencia y participación

  •         Urge transparencia radical en todo. En el ejercicio de los recursos financieros, en las reglas de aprobación y cancelación de permisos de giros comerciales, y en los términos y montos de los contratos con particulares.
  •         Es necesario mejorar e incrementar las partidas presupuestales que deben ser ejercida mediante la participación directa y democrática de los habitantes de la delegación, especialmente a nivel de colonias y barrios.
  •         La Cuauhtémoc debe mantenerse como un faro de libertades y respeto a los derechos humanos. El delegado no tiene facultades para asegurarlo, pero sí el deber comunitario y político de denunciarlo cuando éste no sea el caso.

Finanzas justas

  •         La delegación debe negociar presupuestos que no sean en función de la población total, sino de la atención a los millones de ciudadanos que constituyen la población flotante, pero permanente, de la delegación.

Urbanismo y movilidad

  •         Los nuevos permisos de construcción deben estar atados a la capacidad de carga de los servicios existentes (agua, drenaje, transporte público). También debe buscar la participación ciudadana para definir y presionar por más y mejores medidas compensatorias que beneficien a la comunidad.
  •          Por ejemplo, esas construcciones nuevas deben establecer reducciones de requisitos de cajones de estacionamiento a cambio de mejoras en los servicios y espacio público.
  •          Dada la saturación automovilística que aún existe, al ciclista y al peatón debe tocarles la parte del león.Urge la transformación y vigilancia de cruces de alto riesgo para peatones y ciclistas.

 

  •        Debe actualizarse el programa de desarrollo urbano de la delegación y los diferentes programas parciales, bajo un enfoque de “derecho a la ciudad” para todos.

 

  •         Creo que debe priorizarse políticas generales de inclusión social para el desarrollo de obra pública y privada. Una delegación ya de por sí privilegiada debe evitar convertirse en una zona vetada para los más pobres y los más marginados.

 

Urbanidad

  •         La delegación debe decir ¡no más palo! y para eso es necesaria una mejor política de prevención del delito con énfasis en las zonas de mayor criminalidad (estaciones de metro, plazas y ejes).

 

  •         Debe hacerse un censo de ambulantaje, y de oficinas y comercios informales y tener una estrategia de largo plazo para administrar mejor los espacios, sus precios y las posibilidades de desarrollo en la Delegación

 

  •         Prostitución: la delegación debe participar activamente en la elaboración de propuestas de regulación para combatir la trata y el comercio sexual.

 

  •         Se debe inaugurar una política más estricta de regulación del ruido.

 

Estos lineamientos deberán decantar en objetivos concretos y realistas. Para esto, lo que piensa una persona no es suficiente, es mejor si lo pensamos entre todos. Por lo pronto, en lo que se dan los siguientes pasos, creo que es un deber no olvidar que aún en las colonias más marginadas, la delegación Cuauhtémoc es una zona privilegiada, conectada y relativa y potencialmente más próspera. Por eso los habitantes del corazón de la ciudad de México tenemos una responsabilidad no sólo con nosotros mismos y nuestras diferencias, sino con el resto de la zona metropolitana y, por los símbolos e instituciones que alberga, también lo tenemos con el país.

 

El pequeño pueblo que habitamos debe ser un pueblo abierto, debe ser generoso en lo público e inclusivo, debe buscar que aquí dentro no importa quién seas o de dónde vengas, seas tratado por igual. La política que aquí se ejerza debe pensar en ello de forma regular. Sea como aspirante a candidato o como un simple vecino más, mi plan es contribuir en eso.

 

Así pues el próximo domingo 18 de enero unos camaradas muy solidarios y yo comenzaremos a recolectar firmas en el parque Río de Janeiro, colonia Roma norte. Se necesitan más de 9 mil firmas y las fotocopias de las credenciales de elector por ambos lados. Es un requisito que pide el Instituto Electoral del DF. Si está interesado en saber más, y quiere contribuir, por favor acompáñenos el domingo a partir de las 11 de la mañana y no olviden la fotocopia de su credencial. Los siguientes fines de semana del mes estaremos en Tlatelolco, en la colonia Obrera, en Peralvillo y la San Rafael.

 

Si aún no los he perdido y quieren mayores referencias de lo que opino, aquí algunas cosas que he escrito por aquí y por allá. También pueden seguirme en tuiter para enterarse de los lugares en los que estaremos durante el mes.

 

Porque la Cuauhtémoc es de todos, defendamos los derechos y recuperemos la comunidad.

 

* Mario Arriagada (@marriagad) es aspirante a candidato a jefe delegacional por la Cuauhtémoc.