Redacción Animal Político · 5 de febrero de 2024
El Día Mundial contra el Cáncer se conmemora, desde hace 24 años, cada 4 de febrero. Se trata de una iniciativa global encabezada por la Unión para el Control Internacional del Cáncer (UICC), la organización internacional contra el cáncer más grande y antigua, que busca crear conciencia en la población y llamar la atención de los gobiernos sobre la epidemia de cáncer y la necesidad de tomar medidas para combatirla.
En esta ocasión, inaugura el último año de la campaña 2022- 2024, “Por unos cuidados más justos”, que ha dado cuenta de las desiguales oportunidades de prevención, de detección oportuna y tratamiento que enfrenta la población, con un llamado a alzar la voz para exigir que los gobiernos se comprometan a dar prioridad al combate del cáncer y a crear estrategias innovadoras para hacer frente a las inequidades.
Desde la perspectiva de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, el próximo gobierno de México debe comprometerse con el diseño y despliegue de una estrategia que dé sustentabilidad a un sistema nacional de salud con las características deseadas de cobertura y calidad de manera que pueda hacer frente a los desafíos que le imponen el rezago y las transiciones demográfica y epidemiológica del país.
Es increíble que México, la 12va economía mundial y segunda de Latinoamérica, tenga patrones de enfermedad y mortalidad que nos sitúan entre los países de la OCDE de menor esperanza de vida. Somos, por mucho, el país con la menor proporción de mujeres que se realizan mamografías, el que cuenta con menos equipos de radioterapia y el segundo con menos mastógrafos. En otras palabras, vamos al combate contra el cáncer con pobre poder de fuego.
Esto ocurre porque en México el gasto público en salud como porcentaje del producto interno bruto es menos de la mitad del 6 % que sugiere la Organización Mundial de la Salud: apenas 2.8 % del PIB en 2023. Esto configura una estructura del gasto total en salud donde 4 de cada 10 pesos proviene de los bolsillos de la población. Como en casi ningún otro país de la OCDE en México se recurre al presupuesto familiar para solventar el costo de enfermarse y eso resulta en enormes iniquidades en el acceso a los servicios de salud.
El escenario que hemos descrito sería impensable si las organizaciones de la sociedad civil, aquellas que acompañamos a los pacientes desde la experiencia, hubieran sido tomadas en cuenta en serio y no sólo para legitimar “parlamentos abiertos” u órganos colegiados donde solamente podíamos opinar y no votar. Este año cuando salgamos a exigir a nuestros próximos gobernantes compromiso con la salud, vamos a demandar nuevos arreglos institucionales y mayor gobernanza. Es decir, nuevo arreglos institucionales para que las organizaciones podamos participar efectivamente en todas las fases del ciclo de las políticas públicas en salud.
Este 4 de febrero, pues, se inaugura otra fase de nuestra lucha, en palabras de la UICC: “Juntos, podemos desafiar a los que están en el poder”.
* Mayra Galindo Leal es directora general de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer y Presidente del Movimiento Juntos Contra el Cáncer y Red Contra el Cáncer.